El BCE alerta que la regulación de la vivienda en España "limita" la oferta en alquiler
El vice presidente del Banco Central Europeo, Luis De Guindos descarta un paralelismo con la burbuja financiera y asegura que el sistema financiero está saneado y actúa con prudencia. Plantea que el problema no está en la oferta de crédito, sino en un mercado que “no responde” con suficiente agilidad.
21 de noviembre 2025 - 12:51hs
El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos.
En el estreno del Foro Gran Vía en Bilbao, Luis de Guindos no dejó lugar a matices: el gran cuello de botella del mercado inmobiliario español no es la financiación ni la capacidad de construcción, sino la regulación del alquiler.
El vicepresidente del Banco Central Europeo situó ahí el origen de la tensión actual en los precios y advirtió que, con una población creciendo a gran velocidad, el marco normativo está frenando justamente al sector que debería absorber el impacto: el arrendamiento.
Un diagnóstico directo sobre la vivienda
“El mercado de alquiler es el colchón que tiene que absorber el incremento fuerte de la población, y la regulación está limitando la oferta”, sentenció. Para De Guindos, el mecanismo es casi automático: más hogares, más demanda, oferta rígida… y alquileres al alza. El BCE observa con preocupación que este desajuste estructural se intensifica, en parte por el aumento demográfico derivado de la inmigración, a la que calificó como “absolutamente necesaria” para sostener la economía española y europea.
En un contexto de fuerte constitución de nuevos hogares, explicó, la construcción de obra nueva responde siempre con retraso. Por eso el primer impacto recae en el alquiler, y es ahí donde —insistió— las limitaciones regulatorias están haciendo más daño.
Sin burbuja crediticia, pero con precios que vuelven a tensionarse
A pesar del repunte de los precios de la vivienda —que ya superan los niveles previos a la crisis inmobiliaria de 2008— De Guindos descarta un paralelismo con la burbuja financiera. “No hay burbuja de crédito”, afirmó. El sistema financiero, asegura, está saneado y actúa con prudencia. El problema no está en la oferta de crédito, sino en un mercado que “no responde” con suficiente agilidad.
Competitividad y solvencia: los dos pilares del crecimiento
Más allá del foco inmobiliario, el vicepresidente del BCE se mostró relativamente optimista con la economía española. Destacó dos “activos” que, a su juicio, permiten a España crecer por encima de la media europea: un sistema financiero solvente y una economía que ganó competitividad tras la reforma laboral de 2013.
Con un crecimiento cercano al 3%, España se mueve muy por encima del 1,3% proyectado para la eurozona. Pero De Guindos advierte: el dinamismo económico descansa en un incremento “muy importante” de la población. De ahí la necesidad de gestionar bien los costes asociados, siendo la vivienda el más evidente.
Turismo, fondos europeos y un aviso sobre la incertidumbre política
El turismo continúa empujando, aunque su aportación se moderará. Y si bien los fondos Next Generation han ayudado, el vicepresidente del BCE volvió a mencionar las dudas sobre su implementación efectiva. Evitó comentar directamente la situación política española, pero sí alertó de que en Europa la dificultad para aprobar presupuestos es un riesgo que afecta al ajuste fiscal pendiente.
Sareb y el dilema entre deuda y vivienda social
Interpelado sobre el papel de Sareb, De Guindos fue tajante: el “banco malo” se creó para limpiar los balances de la banca en plena crisis. Recordó que el plan original buscaba vender activos para devolver la deuda, algo que —dijo— habría sido prácticamente posible gracias a la revalorización de los inmuebles.
Pero el giro político hacia la cesión de viviendas y suelo para políticas públicas cambia completamente el escenario: “Lo que no se puede hacer al mismo tiempo es pagar la deuda y hacer vivienda social”. Un dilema que, según él, debería haberse planteado desde el principio.