El consejo de administración del Banco Sabadell rechazó casi por unanimidad la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por el BBVA al considerarla insuficiente y recomendó a sus accionistas no acudir a la operación.
Los directivos del Sabadell, cuarto banco de España, habían mostrado ya su desacuerdo con la OPA del BBVA anunciada hace casi un año y medio, al estimarla muy escasa, pero ahora el consejo de administración aprobó un informe crítico con la operación, que se abrió el pasado lunes y durará un mes.
La decisión se produjo una semana después de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) aprobara el inicio del proceso.
“Infravalora muy significativamente” el proyecto de Sabadell
En un informe remitido este viernes a la CNMV, el consejo de administración de Sabadell sostuvo que la OPA es de carácter “hostil” y que la propuesta de BBVA “no recoge adecuadamente el valor intrínseco de las acciones del banco”, además de “infravalorar muy significativamente” el proyecto de la entidad catalana y sus perspectivas de generación de rendimientos como entidad independiente.
El órgano de gobierno señaló que la contraprestación ofrecida “está lejos del valor fundamental de Banco Sabadell y carece de una prima de control sobre dicho valor”. Y añadió:
"El precio de la oferta no recoge adecuadamente el valor intrínseco de las acciones de Banco Sabadell, infravalorando muy significativamente el proyecto" de la entidad, estimó el consejo en el informe divulgado este viernes.
La OPA "destruye valor para los accionistas de Banco Sabadell", ante lo que "el consejo por unanimidad rechaza la oferta y, en consecuencia, considera que la mejor opción para los accionistas (...) es no aceptar[la]", aseveró.
Sólo un consejero no votó a favor
La opinión del consejo fue aprobada con el voto a favor de todos los consejeros, a excepción de David Martínez Guzmán, quien también es accionista de la entidad. Según el documento enviado a la CNMV, Martínez expresó que no tiene intención de acudir a la OPA porque el precio actual “la hace irrealizable”, aunque consideró que la operación planteada por BBVA “constituye la estrategia acertada para las dos instituciones”.
BBVA, segundo banco español con más de 78 millones de clientes en 25 países y una fuerte implantación en Latinoamérica, sobre todo en México, valora su oferta en alrededor de 15.000 millones de euros (unos 17.500 millones de dólares), según los índices actuales.
El Sabadell, que busca hacer descarrilar la OPA, vendió su filial británica TSB al Banco Santander por 3.100 millones de euros y prometió una remuneración récord para sus accionistas, gracias especialmente a esta cesión.
Fundado en 1881 en la localidad próxima a Barcelona que le da nombre, el Sabadell es propiedad de una multitud de inversores, pero ninguno de ellos posee más del 7% del grupo, lo que hace impredecible el resultado de la oferta hostil, que cierra el 7 de octubre.
De tener éxito, la operación daría lugar a un gran actor del sector, lo que ha generado reticencias en el Gobierno español de izquierda, quien teme que el movimiento pueda reducir la competencia en el sector.
Por ello, la administración de Pedro Sánchez impuso estrictas condiciones a la operación, como que ambas entidades deben funcionar independientemente durante al menos tres años.