David Martínez, el magnate mexicano, poseía 3,5% de las acciones de Banco Sabadell cuando en mayo de 2024, ni bien lanzada la OPA de BBVA, salió a decir que apoyaba la fusión. En ese entonces era el segundo inversor de la entidad.
Martínez nunca modificó esa tenencia. Pero la operación puso en marcha una carrera por ganar influencia y aumentar la participación que alteró todo el tablero. Al punto que hoy Martínez -también un jugador clave en BBVA- pasó a ser el tercer inversor de Sabadell.
Pero que no haya aumentado su posicionamiento tampoco quiere decir que Martínez se haya quedado quieto. El conocido inversor viene financiándose sin desprenderse de las acciones sino ofreciéndolas como garantía.
Zurich entra en escena para cuidar su negocio con Sabadell
Estas operaciones para hacerse de liquidez no implican pérdida de derechos así que Martínez siguió cobrando dividendos y manteniendo su peso como accionista.
Lo que ocurrió fue que la aseguradora Zurich entró en escena.
En octubre de 2024 compró 3% de Sabadell. Y desde entonces no dejó de aumentar su inversión hasta dejarla en 4,7% y convertirse en el segundo inversor del banco catalán.
Tiene una motivación clara y aunque no la hizo pública como Martínez, no fue necesario. Está en el bando opuesto. Busca ayudar a Sabadell a defenderse del rival que lo triplica en capitalización.
Es que Zurich tiene un acuerdo con Sabadell para la venta de seguros, que el año pasado le reportó u$s 650 millones. Y le interesa preservarlo.
BBVA ya tiene un arreglo similar con su competidora alemana Allianz.
La mayor administradora del mundo aumentó su posición
Martínez comparte con BlackRock, el mayor gestor de fondos global, el hecho de “tener un pie en cada banco”. Ambos son accionistas estratégicos en las dos entidades.
Pero la diferencia es que BlackRock, que es el principal inversor de Sabadell, aumentó agresivamente el porcentaje que controla.
Y de hecho, también reforzó su posición en BBVA, donde concentra la mayor participación.
Además, a diferencia de Martínez, que desde un principio blanqueó que apoyaba la OPA o de Zurich y sus motivos transparentes, la jugada de BlackRock no resulta evidente.
El fondo manejado por la leyenda de Wall Street, Larry Fink, ingresó al capital del Sabadell en 2010 con un 3%. Poco después de que se produjo la OPA del BBVA en 2024, llevó su participación del 3,9% al 6,3%.
Y en la recta final, ya a fines de agosto y principios de septiembre, la incrementó a 7%. Quedó así igualada con su nivel de influencia en BBVA, donde pasó de casi 6% a 7,15%.
Una veintena de grandes fondos posee un tercio del banco
Eran otros tiempos cuando Josep Oliu (foto), el presidente del Sabadell, había logrado consolidar un núcleo duro de accionistas catalanes integrado por la familia Lara (Planeta), Isak Andic (Mango), Joaquín Folch-Rusiñol (Pinturas Titán) y Héctor Colonques (Porcelanosa).
Cuando aquella alianza se desintegró, los fondos internacionales se abrieron paso y atomizaron el universo de accionistas.
En estas últimas semanas, sin ir más lejos, el capital del Sabadell registró varios ingresos, desde la gestora francesa Amundi, con algo menos del 2% hasta JPMorgan, con menos del 1%.
Así, a BlackRock (7%) lo siguen Zurich (4,7%), David Martínez a través de Fintech Europe (3,5%), Dimensional Fund (2,873%), UBS (2,811%), Norges Bank (2,177%) y otras gestoras como Goldman Sachs, Vanguard, Amundi, DWS, Qube y JP Morgan Chase, todas con porcentajes más reducidos.
Se estima que unas veinte grandes gestoras ya controlan aproximadamente un tercio del capital del banco. Y si bien gran parte del canje estará en sus manos, Sabadell posee 200.000 accionistas.
Desde el lunes tendrán que tomar una decisión que vienen macerando hace ya mucho tiempo.