Después de 15 meses en los que no faltó nada, desde el sabotaje provocador de la venta del británico TSB por parte de Sabadell hasta la ingeniería de trabas y requisitos disuasivos de un Gobierno decidido a obstruir la operación, el BBVA llegó a la recta final de su oferta hostil por el banco catalán.
Luego de este nuevo ajuste en la propuesta para mantener su valor tras el reciente reparto de dividendos de Sabadell, BBVA deberá presentar el folleto, que se publicaría a principios de septiembre.
Cinco días después, finalmente, se abrirá el período de aceptación para los accionistas de Sabadell.
Algunos analistas se preguntan si la entidad vasca, la segunda del sistema, introducirá una mejora de precio, algo con lo que el mercado viene especulando hace tiempo.
Es que la prima que ofrece el BBVA, ese extra de 30% respecto al valor de la cotización de Sabadell el 29 de abril de 2024, quedó dinamitada por el recorrido que tuvo la acción del banco.
El precio de la oferta, dinamitado por la suba de la acción
Cuando BBVA presentó originalmente su oferta, Sabadell valía en bolsa 1,54 euros el 29 de abril, lo que supone un precio de 2,26 euros al aplicar la prima de 30%.
Pero hoy cotiza a 3,25 euros. Esto significa que se apreció 111% desde esa fecha. El papel se valorizó 80% sólo en lo que va del año.
Como consecuencia, la prima -que viene siendo negativa durante buena parte del 2025- acaba de profundizarse aún más tras este último ajuste al pasar de -6,7% a -10%.
Esta prima negativa significa que el precio de la oferta está por debajo de la cotización actual de la acción.
O dicho de otro modo, que el accionista de Sabadell hoy perdería 10% si entrara al canje en lugar de vender sus papeles directamente en el mercado.
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La oferta de BBVA para una posible fusión es rechazada por el Sabadell.
La rentabilidad de la inversión, en jaque por el Gobierno
Esa brecha no está en sus máximos niveles: llegó a ser del 14%.
Por su parte, BBVA también se apreció en este tiempo, lo que eleva el valor de la oferta teniendo en cuenta el número de acciones que debería emitir según la nueva ecuación del canje.
Cuando lanzó la operación, su acción valía 10,9 euros, mientras que hoy cotiza a 15,49 euros.
Es una valorización del 42%, que llevó la oferta a 15.500 millones de euros desde los 12.000 millones iniciales. En el año gana 70,3%.
El folleto tendrá la última palabra. Ahí el BBVA podría hacer, ahora sí, los últimos retoques. Y el tema de la prima quedará develado. Los directivos hasta ahora fueron categóricos: "la oferta es la oferta".
Y esto pese a que se calcula que el banco posee un colchón disponible de 2.400 millones euros, un exceso de capital al que podría recurrir sin comprometer el nivel de solvencia que se impone el banco.
Con la publicación del folleto quedarán despejadas otras dudas centrales. Bloomberg calcula que la rentabilidad de la inversión estaría por debajo del 13% después de las condiciones impuestas por el Gobierno, muy lejos del 20% previsto por el BBVA cuando lanzó la oferta.
BBVA deberá detallar los nuevos cálculos de las sinergias y la creación de valor para sus propios accionistas.
Ya entonces serán los accionistas de Sabadell los que cierren esta historia de bancos llena de tecnicismos que fue seguida con fruición por los españoles.