La catedral de Notre Dame de París ha alcanzado un hito importante en su proceso de restauración. Este jueves, la última de las dieciséis estatuas que adornaban la base de la aguja fue reinstalada, seis años después del devastador incendio de 2019. Con la instalación de la figura de Santo Tomás, que era la última que faltaba por devolver a su lugar, se marca la culminación de los trabajos en la parte superior de la catedral, llevados a cabo por techadores y ornamentalistas.
Un largo proceso de restauración tras el incendio de 2019
Antes del incendio, que tuvo lugar el 15 de abril de 2019, las estatuas habían sido retiradas para su restauración. El incendio destruyó gran parte del techo y la aguja de la catedral, pero gracias a los esfuerzos de restauración, las figuras, que fueron diseñadas en 1857 por el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, han vuelto a su lugar original. Estas estatuas representan a los doce apóstoles y los símbolos de los cuatro evangelistas: el león, el toro, el ángel y el águila. Fueron esculpidas por Adolphe-Victor Geoffroy-Dechaume y son un componente esencial del patrimonio arquitectónico de Notre Dame.
Visibilidad a finales de agosto
Actualmente, las estatuas permanecen ocultas a la vista del público debido a un andamiaje colocado en la base de la aguja. No obstante, el organismo encargado de la restauración ha detallado que el andamiaje se desmantelará a finales de agosto, momento en el que las estatuas quedarán completamente expuestas para el disfrute de los parisinos y turistas que visitan la catedral.
Una restauración simbólica para Francia
La instalación de la última estatua representa no solo la restauración física de la catedral, sino también un simbolismo profundo para Francia. Philippe Jost, presidente de la institución pública Rebâtir Notre-Dame de Paris, expresó su agradecimiento a todos los trabajadores involucrados en el proceso, destacando su "compromiso, unidad, orgullo y extraordinario talento". La catedral, que reabrió sus puertas en diciembre del año pasado, sigue siendo un o de la resiliencia y el patrimonio cultural de Francia.
Con la restauración de las estatuas y el avance de los trabajos en el exterior, Notre Dame de París continúa su camino hacia la plena recuperación tras el incendio, con la esperanza de ofrecer a las generaciones futuras un monumento restaurado, pero sin perder su esencia histórica.