Más de doscientos candidatos de diversos partidos han renunciado a participar en la segunda vuelta de las elecciones francesas del domingo para impedir la dispersión del voto y evitar que el ultraderechista Agrupación Nacional (RN) consiga la mayoría absoluta.
El plazo para formalizar las candidaturas concluyó a las 18.00 de este martes, y al término del plazo se registraron 218 renuncias, lo que reduce a 91 las competiciones con tres candidatos en las 502 circunscripciones que se deciden el domingo, así como otras dos con cuatro candidatos.
La gran mayoría de las renuncias han sido de candidatos de Juntos por la República, la alianza de centroderecha del presidente Emmanuel Macron, y del Nuevo Frente Popular (NFP) de izquierda, con el fin de dejar a solo un rival frente al aspirante ultraderechista al escaño en cada una de esas circunscripciones.
Los votos de Le Pen
Agrupación Nacional logró un 33,15 % de los votos, según lo datos oficiales, segundo quedó el Nuevo Frente Popular de izquierda con 27,99% y tercero el bloque macronista con el 20,04%. En cuarto lugar, lejos, se sitúan los Republicanos, el partido de la derecha clásica, que consiguió apenas un 6,57 %, pero que serán vitales de conquistar para la segunda vuelta.
Aparece entonces como segunda fuerza justamente el Nuevo Frente Popular, una coalición de partidos de extrema izquierda, integrado por Los Ecologistas, el Partido Comunista Francés, el Partido Socialista, Place Publique, Génération-s, Izquierda Republicana y Socialista, el Nuevo Partido Anticapitalista, la Izquierda Ecosocialista y, Francia Insumisa, liderada por el filósofo y ex socialista Jean-Luc Mélenchon.
Marine Le Pen ganó el pasado domingo con sus propuestas para endurecer las políticas migratorias (expulsar a los extranjeros clandestinos y suprimir el derecho a suelo) bajar la edad de jubilación y terminar con la ayuda militar de Francia a Ucrania.
Por su parte, en el otro extremo del arco ideológico, Mélenchon presentó propuestas para bajar la edad jubilatoria, subir las pensiones y el salario mínimo y abandonar la OTAN.
En Francia se juega mucho más que unas rutinarias elecciones legislativas el 7 de julio. Está en discusión el país que viene, y la influencia que tendrá ese modelo sobre la estabilidad de la Unión Europea.