Luego de la violación del espacio aéreo de Polonia por parte de Rusia, las autoridades polacas ha anunciado que invocará ante la OTAN los artículos 4 y 5 del Tratado del Atlántico Norte, en un momento crítico para la seguridad internacional.
Polonia ha calificado el ataque de "agresión deliberada", lo que ha generado alarmas a nivel internacional, con una creciente preocupación por una posible escalada de un conflicto que no tiene precedentes desde la Segunda Guerra Mundial.
¿Qué establecen los artículos 4 y 5 de la OTAN?
El artículo 5 es uno de los pilares fundamentales de la OTAN, conocido como el principio de defensa colectiva. Establece que si un miembro de la Alianza es atacado, los demás miembros deberán considerar ese ataque como un ataque contra todos. En consecuencia, cada miembro está obligado a "ayudar" a la nación atacada, lo que puede incluir el uso de la fuerza armada, para restaurar la seguridad.
Por otro lado, el artículo 4 establece un procedimiento más flexible y menos inmediato que el artículo 5.
Según este artículo, si un país miembro considera que su "integridad territorial o independencia política" está amenazada, puede solicitar consultas con otros miembros de la OTAN. Aunque este artículo no obliga a una acción conjunta como el artículo 5, proporciona un foro para evaluar la situación y decidir las posibles respuestas. Es una herramienta de diplomacia preventiva, utilizada en ocasiones para frenar tensiones sin recurrir a una intervención directa.
El antecedente: los atentados del 11 de septiembre de 2001
El artículo 5 ha sido invocado solo una vez en la historia de la OTAN: tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Desde entonces, el artículo ha sido un símbolo de la solidaridad y el compromiso de los países miembros para defenderse mutuamente en caso de un ataque armado.
Las razones de Polonia
El gobierno de Polonia denunció que Rusia violó su espacio aéreo durante un ataque con drones contra Ucrania, hecho que ha sido calificado por Varsovia como una "provocación a gran escala". El accionar ruso ha elevado las preocupaciones de que el conflicto en Ucrania podría extenderse a otras naciones europeas, especialmente aquellas en la frontera con Rusia, como Polonia.
Polonia, al ser miembro de la OTAN, tiene derecho a invocar tanto el artículo 4 como el artículo 5. La aceptación de este pedido dependería de la interpretación de si el ataque ruso constituye una agresión que justifique una respuesta colectiva. Sin embargo, este proceso no es automático y requeriría la aprobación de todos los miembros de la Alianza, ya que cualquier decisión vinculante sobre la defensa de un miembro debe ser tomada de forma consensuada.
Cómo sigue
En este contexto, Polonia ha solicitado ya la activación del artículo 4, lo que implica que los países miembros de la OTAN se reunirán para discutir la situación y determinar los pasos a seguir. La activación del artículo 4 no implica necesariamente una intervención militar, pero sí podría llevar a una mayor presión diplomática y a decisiones de seguridad más firmes.
Mientras tanto, el artículo 5 sigue siendo una opción, aunque su invocación podría llevar a una respuesta más drástica y expandir el conflicto más allá de Ucrania. La decisión de invocar el artículo 5 dependería de una evaluación de la gravedad de la violación del espacio aéreo y su impacto en la seguridad de la OTAN en su conjunto.
La protección a Ucrania, fuera del tratado
A nivel internacional, el incidente también ha alimentado el debate sobre las garantías de seguridad para Ucrania. Aunque el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha solicitado garantías similares a las ofrecidas por la OTAN, algunos países, como Estados Unidos, han señalado que podrían ofrecer estas garantías sin necesidad de que Ucrania se convierta en miembro pleno de la Alianza.
La violación del espacio aéreo polaco implica una amenaza de escalada del conflicto y pone a prueba la estructura de la OTAN y su capacidad para responder a agresiones fuera de sus fronteras tradicionales. Aunque los artículos 4 y 5 ofrecen mecanismos de defensa colectiva y consulta, la forma en que se apliquen dependerá de las decisiones que tomen los miembros de la Alianza, en un momento en que la estabilidad de Europa y la seguridad internacional están en juego.