El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que Ucrania necesitará el respaldo financiero de Europa durante “dos o tres años más” para sostener la defensa contra las fuerzas invasoras de Rusia, que mantienen la ofensiva iniciada en febrero de 2022.
“Enfaticé de nuevo este punto a todos los dirigentes europeos. Les dije que no vamos a combatir durante décadas, pero deben mostrar que por un tiempo podrán suministrar apoyo financiero estable a Ucrania”, declaró Zelenski este martes en Kiev.
El mandatario se refirió así a la propuesta de la Comisión Europea para descongelar gradualmente activos rusos y destinarlos al financiamiento de Ucrania. Los líderes de la Unión Europea (UE) encargaron recientemente al Ejecutivo comunitario presentar opciones para sostener la ayuda durante los próximos dos años, incluso mediante un préstamo respaldado por los miles de millones de euros en recursos estatales rusos bloqueados por el bloque desde el inicio de la guerra.
“Si la guerra termina en un mes, gastaremos este dinero en la recuperación. Si no termina en un mes, sino después de un tiempo, lo gastaremos en armas. Simplemente no tenemos otra opción”, sostuvo el presidente ucraniano.
Zelenski también instó al presidente estadounidense Donald Trump a presionar a su homólogo chino, Xi Jinping, para que retire su apoyo económico a Moscú durante la reunión prevista entre ambos líderes en Corea del Sur.
“Creo que esta puede ser una de las acciones fuertes de Trump, especialmente si China está dispuesta a reducir la importación de productos rusos”, comentó Zelenski a periodistas.
Donald Trump Y Xi Jinping
En las últimas semanas, las fuerzas rusas consolidaron posiciones en la ciudad oriental de Pokrovsk, un antiguo centro ferroviario que Moscú llevaba un año intentando tomar, lo que marca un nuevo desafío para las tropas ucranianas en el frente del Donbás.
Mientras tanto, Estados Unidos reforzó su presión sobre Rusia con nuevas sanciones contra dos empresas petroleras, instando a países como China e India a suspender las compras de energía rusa.
FUENTE: El Observador