Puente se hizo fama de guapo y de discursero amenazante. Se pasó estos cinco meses haciendo el trabajo sucio de castigar a quienes no se alinearon con el dogma sanchista. Le temían los populares, pero también los socialistas con algún gramo de espíritu crítico. La mayoría de ellos prefirió callar.
El karma que llegó de la Argentina
Lo que jamás imaginaron Sánchez y Puente es que el karma les iba a explotar desde el sur de las Américas.
Hablaba el ministro verdugo en la escuela de gobierno del PSOE y se le ocurrió hacerse el gracioso con Javier Milei.
“Yo he visto a Milei en una tele y, según le estaba oyendo, ¿os acordais…? Cuando salió no sé en que estado y previa a la ingesta, o después de la ingesta de que sustancias”. Estaba dicho. No había vuelta atrás.
Las palabras de Puente, pronunciadas como si estuviera distraído, no reflejaban ninguna distracción. Construyeron una imagen para tratar al presidente argentino de adicto a las drogas, por su comportamiento pleno de euforia en los actos públicos de la campaña electoral. No aportó más pruebas que esas imprecisiones.
El ataque de Puente, personal y chapucero contra Milei, provocó que el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, saliera el sábado a pedir la renuncia del ministro de Transporte, aunque dando por hecho que Sánchez no lo echará.
A la velocidad de twitter, la ofensa del servicial Puente le llegó rápido a Milei. Como igual de rápida fue su respuesta.
Acostumbrado a las batallas digitales, con victorias sucesivas que lo convirtieron en presidente, el argentino no perdió el tiempo con el ministro ocurrente. Asesorado por su equipo de comunicación pública, le apuntó al enemigo al que considera a su altura: descargó toda su munición contra Pedro Sánchez.
Eligió la formalidad de un comunicado de la Oficina del Presidente para desglosar la respuesta oficial en cuatro puntos.
Todos de estricta actualidad y que marcan los aspectos más débiles de la gestión de Sánchez, quien viene de protagonizar hace apenas una semana una maniobra teatral de victimización que mantuvo a España sin gestión de gobierno durante cuatro días. Milei supo muy bien donde golpear.
1.- “El gobierno de Pedro Sánchez tiene problemas más importantes de los que ocuparse, como las acusaciones de corrupción que caen sobre su esposa, asunto que lo llevó incluso a evaluar su renuncia. Por el bien del Reino de España, esperamos que la Justicia actúe con celeridad para esclarecer semejante escándalo de corrupción que afecta la estabilidad de su Nación y las relaciones con nuestro país”.
Efectivamente, Sánchez amagó la semana anterior con su renuncia para tratar de frenar las sospechas sobre su esposa, Begoña Gómez, tras la apertura de una diligencia judicial por supuesto tráfico de influencias con empresarios beneficiados con contratos estatales. Nadie le creyó. Ni se creyó él mismo, porque el lunes anunció sonriente que seguiría en el poder.
2.- “Pedro Sánchez ha puesto en peligro la unidad del Reino, pactando con separatistas y llevando a la disolución de España”.
En este caso, Milei se refirió a los pactos que urdió Sánchez con los separatistas catalanes, sobre todo con el fugado y condenado Carles Puigdemont, para contar con los votos suficientes y ser investido presidente a fines del año pasado.
La polémica Ley de Amnistía, cuestionada por la mayoría del Poder Judicial, es la moneda de cambio con la que se ha mantenido en su cargo. Concesiones con costo desconocido. Pero que el separatismo quiere cobrarse sin demora y va por más en las elecciones que se disputarán en Cataluña el domingo próximo12 de mayo.
3.- “Sánchez ha puesto en riesgo a las mujeres españolas permitiendo la inmigración ilegal de quienes atentan contra su integridad física”.
Esta es otra de los flancos débiles de la gestión Sánchez y una de las banderas de la derecha política, sobre todo del sector extremo de Vox. Los ataques, cada vez más frecuentes de inmigrantes ilegales contra mujeres en España, han encendido la ira de vastos sectores de la sociedad española.
4.- “Sánchez ha puesto en peligro a la clase media con sus políticas socialistas, que solo traen pobreza y muerte”.
Este cuarto punto es quizás el más débil de los señalados por Milei en la gestión de Sánchez.
La economía de España ha registrado un nuevo repunte en su PBI y la inflación anual de marzo marcó una proyección del 3,2% anual que sigue siendo una fantasía lejana para el alto costo de vida en la Argentina.
El clásico de la geopolítica global
Pero Milei es fiel a su estrategia de criticar a las economías de estado más presente, y la de Sánchez no podía ser la excepción como ya sucedió en enero pasado durante el Foro Económico de Davos.
Esta clarísimo que la batalla entre Javier Milei y Pedro Sánchez se va convirtiendo en un clásico de las tensiones en la geopolítica global.
Un dato de extremo interés cuando faltan pocos días para la llegada del presidente argentino a Madrid. Tendrá una agenda breve porque solo viene para el acto con el que, Santiago Abascal, líder de Vox, lanzará la campaña de sus candidatos con vistas a la elección europea del 9 de junio.
No habrá encuentros con ningún funcionario o dirigente, a excepción de su amigo Abascal, el primero en recibirlo en España allá por octubre de 2022 y cuando Milei era un desconocido que llegaba a Madrid junto a su hermana Karina.
Milei no se verá ni con el Rey de España, Felipe VI, y tampoco claro está habrá reunión con Pedro Sánchez.
El presidente argentino, sin embargo, llegará a Madrid bajo una nube de expectativas de buena parte de la sociedad española que lo observa con el entusiasmo del temor a lo desconocido.
“Es el político de moda en Europa”, le ha dicho Isabel Díaz Ayuso a El Observador España, en la primera entrevista en la que ha hablado de Javier Milei.
Para bien o para mal, eso se podrá evaluar en algunos años, pero la fotografía con Elon Musk en Austin, Texas, no ha hecho más que alimentar esa fascinación de la que habló incluso la premier italiana, Giorgia Meloni.
Algo ha quedado claro en España. Después del choque de planetas con Oscar Puente y con Pedro Sánchez, la primera visita de Javier Milei como presidente no va a pasar desapercibida. Tiene la energía de las tormentas ciclónicas.
Como lo dice uno de los tangos que más les gusta a los argentinos, “La vida es una herida absurda”. Una metáfora genial que podría haber escrito un buen poeta, pero le tocó escribirla a Cátulo Castillo, un compositor porteño que construyó con el talentoso bandoneonista, Aníbal Troilo, ese himno a la borrachera conocido como “La última curda”.
Absurda o no, la visita inminente de Javier Milei ha comenzado con un tango que reabre en forma inesperada la herida que Pedro Sánchez ya creía cerrada.
La que sangra por las sospechas que, en vez de rozarlo a él, golpean sin piedad sobre la humanidad de su esposa.