17 de mayo 2024
12 de abril 2024 - 5:33hs

¿Cuánto cambió y cuánto puede cambiar la Argentina en estos tiempos turbulentos de Javier Milei?

Esas eran las dos preguntas que flotaban en la cabeza de la mayoría de los asistentes al Informe sobre el Panorama de la Inversión Española en Iberoamérica 2024, que realizó la IE University en el elegante auditorio Gabriel Mistral de la Casa de América. Empresarios, diplomáticos, consultores y periodistas asistían expectantes a la posibilidad de hallar una respuesta.

Quizás por eso, el flamante embajador argentino en Madrid, Roberto Bosch, apeló a su experiencia pasada como Encargado de Negocios de la representación diplomática y eligió cinco conceptos económicos para no escaparse por las ramas.

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Ordenar la economía; fuerte combate al déficit fiscal; bajar la inflación y mejorar la competitividad de la Argentina: el desafío es la reactivación económica”, unificó Bosch, planteando un escenario para el futuro cercano que fue música en los oídos de los empresarios españoles reunidos en ese rincón inconfundible de Madrid, ahí nomás de la Plaza Cibeles.

Acababan de escuchar el informe sobre las expectativas de los empresarios españoles que presentó el profesor de Economía de IE University, Juan Carlos Martínez Lázaro, y las cifras de lo sucedido en 2023 solo describían el subsuelo de oscuridad al que había descendido la Argentina con los últimos años de insistencia populista y medidas económicas desquiciadas.

La estructura del Informe es una amplia y diversificada encuesta entre calificados empresarios españoles.

El 75% de ellos cree que este año será similar al 2023 en cuanto a oportunidades de negocios y al funcionamiento de sus compañías y un atractivo 27% considera que el escenario será mejor, e incluso algunos arriesgados que será mucho mejor. Y una mayoría similar confía también en que la facturación de sus empresas seguirá creciendo en América Latina.

Pero cuando describen en qué países sucede ese panorama halagador, mencionan a México, a Colombia, a Chile, a Brasil y hasta la República Dominicana. Ninguno de ellos considera que entre esas economías promisorias esté la de Argentina.

Las ciudades en las que les gustaría instalar o ampliar sus oficinas siguen el mismo parámetro. Santiago de Chile; México DF, Bogotá y Miami son las elegidas. Buenos Aires no aparece en ninguna de las consultas. Argentina desapareció de mapa.

El país en el que Javier Milei acaba de ganar las elecciones y lleva apenas cuatro meses de gestión, se destaca en cambio en el Informe de IE por los riesgos que se advirtieron en estos años: el desequilibrio fiscal; la inflación permanente; la incertidumbre en el tipo de cambio monetario; la infraestructura insuficiente y, siempre, la inseguridad jurídica.

Para contrarrestar ese panorama desalentador del año pasado y subirse al optimismo que acompaña a otros países de la región, Roberto Bosch señaló lo que cree que va a provocar el cambio en la Argentina. “La sociedad eligió a un libertario porque veía al Estado bloqueando la actividad económica en vez de dinamizarla”, explicó, para agregar que en este momento “es clave promover las inversiones que empujen el crecimiento”.

El diplomático argentino apuntó como los ejes de la nueva gestión de gobierno la necesidad del déficit fiscal cero; la libre disponibilidad de divisas y la seguridad jurídica. Y complementó ese escenario con la inserción de la Argentina en el mundo avanzando con acuerdos de libre comercio, como el que intentan El Mercosur y la Unión Europea, o con los Emiratos Arabes Unidos.

Tenemos que mejorar las cifras de la Argentina en todas estas estadísticas”, planteó Bosch, para cerrar su presentación apelando a uno de los postulados de la Constitución Nacional que seguramente más representa al libertario Milei: “Asegurar los beneficios de la libertad”.

En el panel de analistas para evaluar las chances del milagro de la resurrección económica argentina, se destacó la opinión de Juan Cerruti, investigador económico y vicepresidente del Grupo Santander, quien por haber nacido y trabajado en la Argentina conoce como pocos la realidad y las complejidades del país de Borges y sus senderos que siempre se bifurcan.

Nunca es fácil predecir lo que sucederá en la Argentina”, fue su primera reflexión, que generó sonrisas en muchos de sus compatriotas presentes, y también en los españoles, claro. Cerruti este es el tiempo en el que se va a sentir más la caída del nivel de actividad, pero que en la segunda parte del año “debería haber alguna señal de recuperación”.

En opinión de Cerruti, el Gobierno argentino debería concentrarse en “la calidad del ajuste económico”, algo que también han planteado desde el Fondo Monetario Internacional; y continuar con un plan de mediano y largo plazo con sus metas.

Economista del banco más grande de españa al fin, Cerruti planteó que en este tiempo hay un sistema financiero listo para darle más crédito a la Argentina ya que el nivel de crédito del país está en niveles de muchos países africanos. “El crédito en la Argentina tiene que multiplicarse por cuatro y mejora en calidad, sobre todo el crédito hipotecario”, explicó.

En la conclusión de sus palabras, Cerruti fue enfático acerca del sendero que debe encontrar el país con las medidas económicas coyunturales. “Argentina debe ser un país donde los inversores quieran entrar”, simplificó.

En el panel moderado por la periodista Julieta Nassau, del diario La Nación, y además del embajador Bosch y del economista del Santander Cerruti, participaron la Directora de Negocios Mayoristas y Asuntos Públicos de Telefónica Hispam, Ana Valero, y el secretario general de Prosegur, Antonio Rubio Medina.

Valero recordó que Telefónica llegó a la Argentina en 1990 y que fue la cabecera de playa de muchas empresas españolas que llegaron para iniciar emprendimientos en la década en la que gobernó Carlos Menem. “La situación económica nos afecta en forma directa y necesitamos certeza jurídica”, alertó sobre los riesgos de la Argentina actual.

Pero, como tantos otros en el empresariado español, Valero se mostró atenta a los cambios en marcha. “Tenemos una visión optimista sobre los cambios en Argentina”, admitió. Y celebró la derogación del Decreto 690 que hacía pocas horas había anunciado el gobierno de Javier Milei para desregular el sector de las telcos y darle más previsibilidad a los inversores.

En sintonía parecida, Rubio Medina recordó que el fundador de Prosegur es argentino y que mantienen 17.000 empleados trabajando en el país. En la preocupación de la compañía española figuran los problemas de la seguridad en el país, el bajo nivel de bancarización que todavía tiene la sociedad y la vigencia del cepo bancario.

“La sensación es que las cosas están cambiando y hay un lento optimismo”, concluyó el directivo de Prosegur.

El encuentro había comenzado con las palabras de bienvenida por parte del presidente de Casa de América, León de la Torre Krais, y los conceptos del director de IE University, Andrés Meoli.

También hablaron en nombre de los sponsors del evento, Sonia Sánchez Plaza, directora de Comunicación de Iberia; y Alfonso Benavidez, por la empresa de análisis de riesgo fiscal Auxadi.

Entre quienes presenciaron el debate, se encontraban la embajadora Marca País, Bettina Bulgheroni, y el empresario Gustavo Zeni.

Los comentarios posteriores al final del debate encontraron a la mayoría de los asistentes evaluando el impacto de la visita inminente que tiene por protagonista al presidente Javier Milei. El 18 y el 19 de mayo, llegará a Madrid para participar del festival político de Vox tras ser invitado por el líder de la agrupación política, Santiago Abascal.

Lo cierto es que para el elogio o para la crítica, Javier Milei jamás pasa desapercibido.

Eso tampoco sucederá en plena primavera madrileña, cuando el argentino pise España, por primera vez como presidente del país que tiene una nueva oportunidad para cambiar su destino de incertidumbre.

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