17 de mayo 2024
4 de abril 2024 - 13:00hs

¿Alguna vez te levantaste por la mañana y encontraste que tu perro ha vomitado algo amarillo? Si es así, seguro te has llenado de preocupación. Pero, ¿sabías que este fenómeno, aunque preocupante a simple vista, tiene una explicación bastante sencilla, y que es más común de lo que crees? ¡Cuida a tu mascota conociendo de qué se trata este problema de salud que lleva consigo!

Acompáñanos en este artículo donde exploraremos las causas detrás de este comportamiento y cómo puedes ayudar a tu perro a sentirse mejor. ¿Estás listo para convertirte en el mejor amigo de tu perro, también en los momentos difíciles? ¡No sufras más con el vómito amarillo de tu mascota!

¿Qué significa que mi perro vomite amarillo?

Este misterioso color amarillo tiene su origen en la bilis, ese líquido esencial para la digestión que se produce en el hígado y se almacena en la vesícula biliar. Pero, ¿qué pasa cuando tu perro tiene el estómago vacío durante mucho tiempo? La bilis puede acumularse y, sin más donde ir, ser expulsada. Ahí tienes la respuesta al porqué de ese vómito amarillo.

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Unsplash El vómito amarillo crónico puede indicar una enfermedad subyacente que requiere tratamiento.

Pero, ¿qué lleva exactamente a que esta sustancia termine siendo expulsada de esta manera tan alarmante?

  • Un estómago vacío, el principal sospechoso: la bilis, esa sustancia amarilla que tu perro vomita, se acumula cuando su estómago está vacío por demasiado tiempo. ¿El resultado? Irritación y, en algunos casos, dolor abdominal.
  • Lo que no debería comer: desde objetos extraños hasta toxinas, si tu perro ingiere algo inadecuado, puede terminar vomitando bilis. Vigila su entorno y asegúrate de que no tenga acceso a sustancias dañinas.
  • Excesos y esfuerzos: tanto un banquete como un ejercicio intenso pueden provocar este desagradable episodio. A veces, el cuerpo de tu perro reacciona expulsando bilis simplemente porque comió más de la cuenta o se esforzó demasiado.

 Un solo episodio de vómito puede no ser motivo de alarma, pero vigila a tu perro por si muestra otros síntomas preocupantes. Es crucial estar atento a señales o problemas mayores que podrían indicar que la salud de tu mascota está en peligro:

  • Vómito amarillo frecuente o crónico.
  • Signos evidentes de dolor abdominal.
  • Letargo o falta de energía.
  • Fiebre o aumento de la temperatura corporal.
  • Vómitos con presencia de color marrón o rojo.

Frente a cualquiera de estos síntomas, la consulta veterinaria se hace indispensable. La salud de tu perro podría depender de una acción rápida y apropiada frente a estos signos de alarma.

Unsplash El vómito amarillo en perros suele ser bilis, un fluido digestivo producido por el hígado.

Qué hacer ante el vómito amarillo en perros

Cuando tu perro vomita bilis, tu reacción inicial y los primeros pasos que tomes pueden ser cruciales para su recuperación y bienestar.

Aquí te ofrecemos una guía sencilla sobre cómo proceder:

Unsplash Un episodio aislado de vómito amarillo no suele ser motivo de preocupación.

  • Evalúa la situación: toma nota de cuántas veces ha vomitado y cuándo fue la última vez que comió. Esto puede ofrecer pistas importantes sobre la causa del vómito.
  • Contacta a tu veterinario: si los vómitos continúan, es hora de buscar asesoramiento profesional.

Si tu perro empieza a expulsar líquido biliar, actuar rápidamente es fundamental:

  • Observa otros síntomas: apatía, diarrea, pérdida de apetito y signos de deshidratación son señales de alerta.
  • Registra la frecuencia de los vómitos: esto puede ayudar al veterinario a diagnosticar el problema.
  • Ayuno controlado: no alimentes a tu perro durante unas horas para dar tiempo a que su estómago se recupere.
  • Hidratación cuidadosa: ofrece agua fresca en pequeñas cantidades para evitar más irritación.

Remedios caseros para aliviar a tu perro

  • Ayuno temporal: un período de 12 a 24 horas sin comida puede ayudar a calmar el estómago de tu perro.
  • Agua y tés de hierbas: mantén a tu perro hidratado y considera agregar tés suaves como el de menta o jengibre para aliviar su estómago.
  • Fracciona las comidas: cuando vuelvas a alimentar a tu perro, hazlo en pequeñas cantidades distribuidas a lo largo del día.
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