Álvaro Rivero, presidente de la Mesa Ejecutiva de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), respondió a las críticas que recibió su organismo por parte de Peñarol luego de que prohibieran el ingreso de "mascotas" con los futbolistas a los partidos de la Liga AUF Uruguaya.
La Mesa tomó esta resolución luego de reiterados incumplimientos a la normativa de ingreso de niños para la entrada de los equipos al campo de juego. Según indicó Rivero a Referí dos días atrás, en el partido entre Peñarol y Montevideo City Torque del pasado fin de semana ingresó un padre con un hijo en brazos.
Sin embargo, desde Peñarol aclararon que el adulto que ingreso fue "un padre que solicitó -minutos antes de comenzar el partido- cumplirle un sueño a su hijo, impedido de caminar y en tratamiento en Teletón".
"Como se ve en las imágenes difundidas por distintos medios, el niño carga con botas de yeso en ambas piernas, debido a recientes operaciones. Dado que en ese momento puntual no tenía posibilidad que ser ingresado a la cancha por otro medio y para que ningún jugador tomara tal responsabilidad sin un aviso previo, se le permitió al padre el ingreso".
En tanto, finaliza: "Lejos de ser una 'situación ridícula', se trató de cumplirle un sueño a un niño. Muchos más ya no tendrán esa posibilidad, a partir de las medidas adoptadas por la Asociación Uruguaya de Fútbol y que son de público conocimiento".
Consultado sobre la respuesta de Peñarol, Rivero afirmó a Referí que algunos dirigentes carboneros "usaron a un niño con discapacidad" para criticar a la Mesa, y remarcó que "el padre no podría haber estado ahí".
"Nadie nos informó. Podríamos haber organizado algo mejor para el niño. Que ingresara en silla de ruedas, no había ningún problema. Incluso que viera el calentamiento del equipo adentro de la cancha", remarcó Rivero, y señaló que cuando le consultaron al delegado de Peñarol sobre el ingreso del padre solo respondió: "Se nos escapó".
Según Rivero, estas situaciones se pueden contemplar cuando se avisan a la Mesa Ejecutiva en la semana previa al partido, e incluso aceptan homenajes o ingresos con horas de antelación, aunque recordó que ha vivido cosas insólitas en este sentido.
"El año pasado un dirigente de un club me llamó para pedir un minuto de silencio, y cuando le pregunté cuándo era el partido faltaban dos minutos para que arrancara, los equipos ya estaban en la cancha", declaró el dirigente, que rechazó la solicitud.
A pesar de que el caso del niño con discapacidad fue el detonante final para que la Mesa Ejecutiva prohibiera el ingreso de mascotas, Rivero aclaró que el problema "viene hace tiempo".
El jerarca remarcó que "lo estipulado" era que cada jugador ingresara con un niño, pero eso "se respetó poco" tanto en 2025 como en la primera fecha del Torneo Apertura 2026.
El presidente de la Mesa Ejecutiva no descartó que la normativa pueda cambiar ya que está "en revisión constante", y adelantó que buscarán generar un nuevo reglamento "prolijo" para que las mascotas vuelvan a ingresar a las canchas.