Esta semana fueron las dos investigadoras por Cardama, Arazatí y Venezuela, la pasada el precio excesivo de las multas de tránsito, o las diferencias por las cifras de los delitos… cualquier tema sirve para avivar el fuego cruzado entre oficialismo y oposición u oposición y oficialismo.
Mientras los políticos descargan su artillería y dedican sus energías a temas que solo les importan a ellos y que además ya están siendo investigados judicialmente, quedan fuera de su radar o son postergados otros verdaderamente importantes y que sí hacen al futuro del país y de su gente. De eso de hablaré en esta newsletter EnClave.
Sacar la mirada de los fierros de Cardama
La decisión definitiva del presidente Yamandú Orsi de rescindir el contrato con Cardama, firmado por el gobierno de Luis Lacalle Pou, debido a los incumplimientos sucesivos del astillero español, desencadenó en que tanto el oficialismo como la oposición promovieran instalar comisiones investigadoras, los primeros en la Cámara de Senadores y los segundos en la de Diputados.
La de la Cámara de Senadores, promovida por el Frente Amplio, donde el oficialismo tiene mayoría, buscaba abarcar todo el proceso de adjudicación a la empresa española llevado adelante por el exministro de Defensa y actual senador Javier García.
Mientras que la de Diputados, propuesta por la oposición bajo el argumento de que allí están representados todos los partidos políticos (y donde el FA no tiene mayoría), pretendía centrarse en los “hechos, actos y eventuales conductas irregulares relacionadas con el proceso de revisión y rescisión” del contrato.
Todo parecía confirmar que las dos investigadoras serían votadas, hasta que la oposición le planteó al oficialismo reunir en una bicameral las dos investigadoras.
En respuesta la izquierda puso como condición que la comisión bicameral tuviera entre 15 y 17 miembros -la mayoría del FA- que haya representantes de todos los partidos y que el período a investigar abarque desde 2014 hasta el 2025.
La convocatoria por el tema Cardama llevó a que la Comisión Permanente del Parlamento, que tenía previsto recibir este viernes al ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, y al directorio del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) para informar sobre las recientes muertes de menores al amparo de ese organismo, se pospusiera para el viernes próximo 27.
Esa decisión del oficialismo también abonó el fuego cruzado con la oposición. “El ciudadano que nos mira tiene que saber: el Frente Amplio está preocupado solo por Cardama y por eso hace todo este artilugio; no está preocupado por los gurises del INAU”, dijo el senador Sebastián Da Silva siempre pronto para lanzar sus dardos.
“Nunca pensé que se fuera tan insensible para intentar desviar la atención de una estafa al Estado utilizando el fallecimiento de gurises”, señaló el diputado frenteamplista Federico Preve, otro de los aficionados a la confrontación.
El colorado Pedro Bordaberry advirtió a sus compañeros de lo “increíble” de tener dos investigadoras por estar en una “situación de caminos sin salida, de encontronazos, de no buscar soluciones ni acuerdos”.
Finalmente primó la cordura y habrá una comisión bicameral integrada por 17 miembros, con mayoría del FA, y se investigará durante seis meses el proceso de selección de Cardama y el cese del contrato, desde 2010 a la fecha.
Aún así, vale la pena preguntarse si no habrá temas más importantes para tratar y a los que dedicarles horas de trabajo parlamentario y si no serán incluso más merecedores de una investigadora que Cardama.
Por mencionar solo algunos (si hacemos una encuesta surgirían muchos más), justamente el tema que el Parlamento debía tratar este viernes y se aplazó: los niños que murieron bajo la tutela del Estado. El rol del INAU y lo mal que funciona ese organismo encargado de cuidar a la infancia y a la adolescencia vulnerable debería ser mucho un tema central de preocupación de los políticos.
Cuatro muertes trágicas ocurridas entre el 31 de diciembre y fines de enero, sumadas a las 63 que ocurieron en 2025 (no todas trágicas); el dato del que informó Brecha sobre auditorías internas del INAU, ordenadas en el período pasado, que calificaron de riesgo extremo el estado del servicio de centros de salud mental contratados por el INAU y los casos de niños maltratados por el sistema, como la bebé que fue devuelta a un familiar tras ser adoptada, o el del niño de cinco años viviendo en el Hospital Pereira Rossell, son ejemplos de que la protección está fallando y se deben buscar soluciones urgentes.
Otro tema mucho más grave y que no se calibra la importancia es el de la salud mental de la población en general, en un país que tiene una de las tasas de suicidio más altas de la región. Además, guarda estrecha relación con la violencia intrafamiliar y no se advierte que se esté trabajando mejorar el acceso a especialistas o que se estén creando programas focalizados u otro tipo de respuesas.
Por último, menciono otro tema al que los legisladores no parecen prestarle atención y es el futuro del trabajo.
A días de que la alemana Basf anunciara un proceso de reestructura que implicará despidos a nivel local (entre 30% y 40% de los puestos de trabajo de la empresa en el país se encuentran en revisión) y una centralización de la operativa en la India, esta semana se conoció que Sabre Corporation, otra multinacional tecnológica vinculada al turismo, también anunció una reducción de su plantilla en Uruguay en un 30%.
Al comunicar la decisión el CEO de Sabre explicó que el plan de reorganización incluye la reubicación geográfica del trabajo y la implementación de inteligencia artificial (IA) agéntica para mejorar el rendimiento y la productividad.
La inteligencia artificial está cambiando considerablemente el mundo del trabajo y lo hace a un ritmo del que no somos conscientes.
¿Cuánto le preocupa y cuánto ocupan estos temas al sistema político? ¿Qué de esto tienen en agenda los legisladores como encargados de votar las leyes y de crear los programas de gobierno con los que vendrán en cuatro años a pedir el voto? Están a tiempo de levantar la mirada de los fierros de Cardama.