Descubren en España un "código secreto" en la sangre que predice con precisión inédita el cáncer de colon
Los investigadores hicieron foco donde pocas veces se había mirado: los glóbulos blancos y descubrieron información que revela los cambios que el cáncer provoca en el organismo mucho antes de que aparezcan los síntomas.
3 de febrero 2026 - 12:52hs
Investigadores andaluces identifican una "huella molecular" en la sangre que permite detectar con gran exactitud la presencia de cáncer colorrectal
Un equipo de científicos andaluces marcó un hito en la lucha contra el cáncer. Los investigadores identificaron una “huella molecular” en la sangre capaz de detectar con gran exactitud el cáncer colorrectal, uno de los tumores más frecuentes a nivel mundial. El hallazgo abre la puerta a un diagnóstico precoz mediante un simple análisis de sangre, con una precisión que supera ampliamente a los métodos actuales y que podría cambiar el pronóstico de miles de pacientes.
El descubrimiento fue liderado por Manuel Macías-González, investigador del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima Plataforma Bionand) y del Hospital Universitario Virgen de la Victoria, junto a Hatim Boughanem, del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic). Ambos forman parte del Centro de Investigación Biomédica en Red en Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn) del Instituto de Salud Carlos III.
El estudio, publicado en la revista científica Genes & Diseases, demostró que los glóbulos blancos contienen una “firma” genética que cambia cuando una persona tiene cáncer colorrectal. Al analizar esas variaciones, los investigadores lograron distinguir entre personas sanas y pacientes con una efectividad del 92%, una cifra muy superior a la de las herramientas actuales de detección temprana.
En lugar de analizar directamente el tumor, el equipo decidió mirar donde pocas veces se había puesto el foco: los glóbulos blancos, las células del sistema inmunitario que circulan por la sangre. Allí descubrieron un “código oculto”, una firma biológica sistémica que revela los cambios que el cáncer provoca en el organismo mucho antes de que aparezcan los síntomas.
Para descifrar esa señal, los investigadores utilizaron una estrategia basada en el estudio de la epi-transcriptómica, una técnica que analiza las modificaciones químicas del ARN mensajero que regulan su estabilidad y su expresión. En términos sencillos, estudiaron cómo los glóbulos blancos leen, interpretan y ensamblan las instrucciones genéticas.
El resultado fue “sorprendente”: una de las capas analizadas —la que observa cómo se ensamblan esas instrucciones— logró detectar la presencia de cáncer con una precisión que supera los métodos actuales. En palabras simples, “nuestros glóbulos blancos actúan como un espejo del cuerpo: reflejan las alteraciones que el cáncer genera incluso en sus fases iniciales”.
El cuerpo avisa antes de que el tumor sea visible
Los investigadores explicaron que los cambios detectados en el material genético de los glóbulos blancos se deben a un estado de inflamación generalizada que se produce cuando el cáncer empieza a desarrollarse. Esa inflamación altera el comportamiento normal del sistema inmunitario, y las células defensivas guardan la huella de ese desequilibrio.
Esto significa que el cuerpo avisa antes de que el tumor sea visible, y lo hace a través de su propio sistema de defensa. Los glóbulos blancos se convierten así en sensores biológicos capaces de reflejar los primeros indicios de la enfermedad incluso antes de que aparezcan síntomas o lesiones detectables mediante otras pruebas.
Un paso decisivo hacia diagnósticos más simples y accesibles
El trabajo contó con financiación del Instituto de Salud Carlos III, la Junta de Andalucía y fondos europeos Feder, además del apoyo de programas de formación científica como el Plan Propio Ibima y las becas Sara Borrell.
Gracias a este hallazgo, el diagnóstico del cáncer colorrectal podría realizarse de forma temprana, sencilla y no invasiva, a partir de una muestra de sangre. “Una herramienta que podría cambiar por completo la forma en que se diagnostica el cáncer colorrectal y mejorar el pronóstico de miles de pacientes”, destacaron los investigadores, que consideran este avance como un paso clave hacia una medicina más preventiva y accesible.