Un "río atmosférico" llega desde el Caribe y la borrasca Leonardo sumerge a España en un temporal de lluvia y nieve
Un "río atmosférico" y la borrasca Leonardo avanzan sobre la península ibérica. La AEMET advierte que en algunas zonas ha llovido en enero hasta tres veces por encima de lo normal, con acumulados que superan los 400 litros por metro cuadrado.
España atraviesa un episodio meteorológico excepcional por su persistencia, intensidad y extensión geográfica. No se trata solo de que llueva mucho, sino de que llueve de forma continuada sobre un territorio que ya no puede absorber más agua, una combinación que eleva de forma significativa el riesgo de inundaciones, crecidas de ríos y desprendimientos.
El país se encuentra bajo la influencia de un tren de borrascas que avanza de oeste a este de manera casi ininterrumpida.
Durante la madrugada del lunes, un frente muy activo asociado a una borrasca atlántica entró por el oeste y dejó precipitaciones intensas en amplias zonas de Galicia, Asturias, Castilla y León, Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía occidental, Madrid y Cádiz.
Con el paso de las horas, las lluvias se extendieron al resto de la Península, alcanzando Aragón, la Comunidad Valenciana, Cataluña y los Pirineos, con episodios localmente fuertes y nevadas en cotas altas.
Borrasca Leonardo
Este primer frente no será el último. A mitad de semana, la situación se verá agravada por la llegada de un río atmosférico procedente del Caribe, un corredor de humedad que actúa como una autopista de vapor de agua y que puede multiplicar la intensidad de las precipitaciones.
En este contexto, se esperan acumulados superiores a los 250 mm en zonas de Andalucía y Galicia, con registros cercanos a 300 mm en apenas cinco días.
Por qué es un episodio fuera de lo normal
Hay tres factores que explican el carácter anómalo de este temporal:
Persistencia en el tiempo
España lleva varias semanas consecutivas bajo lluvias generalizadas. Enero ya fue un mes excepcionalmente húmedo y febrero comienza sin un respiro claro. Lo habitual es que los episodios intensos sean más breves y alternen con periodos de estabilidad, algo que ahora no está ocurriendo.
Desplazamiento anómalo de las borrascas
Según los expertos, se está produciendo una situación de bloqueo anticiclónico en latitudes muy altas, en zonas como Groenlandia y Escandinavia. Este bloqueo obliga a que las borrascas que normalmente circularían más al norte desciendan de latitud y afecten de lleno a la Península Ibérica de forma repetida.
Chorro polar en latitudes bajas
El chorro polar, una corriente de viento muy intensa que guía el movimiento de las borrascas, está circulando más al sur de lo habitual. Esto mantiene abierto el pasillo de frentes atlánticos hacia España y prolonga el episodio lluvioso.
Desde la Agencia Estatal de Meteorología advierten que en algunas zonas ha llovido en enero hasta tres veces por encima de lo normal, con acumulados que superan los 400 litros por metro cuadrado en puntos de Galicia y la provincia de Cádiz, cifras comparables a lo que llueve en todo un año en Madrid.
image
Suelos saturados y escorrentía
El problema central ya no es solo cuánto llueve, sino dónde y sobre qué condiciones. Los suelos actúan como una esponja, pero esa esponja está completamente llena. Cuando el terreno no puede absorber más agua, se produce la llamada escorrentía superficial: el agua circula por la superficie hacia zonas bajas, aumenta la erosión, llega rápidamente a los ríos y dispara las crecidas.
Este proceso explica por qué el riesgo de inundaciones es ahora mayor incluso con lluvias que, aisladas, no serían extremas. Además, varios embalses ya están desembalsando agua y podrían seguir haciéndolo durante la semana para garantizar la seguridad de las presas.
Viento, nieve y mar: un temporal completo
El episodio viene acompañado de fuertes vientos, con rachas superiores a 100 km/h en puntos de Almería, Jaén, el Estrecho y Ceuta, y de un temporal marítimo significativo en la costa de Galicia, donde se esperan olas de hasta seis metros.
En Canarias, el mal estado de la mar dejará olas de hasta cuatro metros en varias islas.
La cota de nieve descenderá hasta 900–1.200 metros, con acumulados relevantes en la cordillera Cantábrica, el Sistema Central y el Sistema Ibérico, y espesores superiores a cinco centímetros en 24 horas en varias zonas del centro y norte peninsular.
Cómo sigue la semana
Todo apunta a que el jueves será el día más complicado, con la combinación del río atmosférico y un nuevo frente muy activo. El viernes aún se esperan precipitaciones en buena parte del país, y solo algunas zonas del norte y del este podrían quedar al margen.
En síntesis, no es un episodio normal porque combina lluvias muy persistentes, acumulados excepcionalmente altos y suelos completamente saturados.
Un escenario que obliga a extremar la precaución, especialmente en zonas inundables, cauces de ríos y áreas de montaña, y a seguir con atención los avisos meteorológicos oficiales.