28 de octubre de 2026 21:37 hs

Los dos votos en contra fueron los de la gobernadora Lisa Cook y la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, que según el comunicado oficial preferían subir la tasa un cuarto de punto. El documento advierte que “la inflación sigue elevada” y suma una frase nueva: reunir más información ayudará a definir la postura adecuada para volver a la meta de 2%.

La disidencia tiene un valor histórico. Es la primera vez desde octubre de 1992 que un gobernador y un presidente regional disienten del mismo lado. Para Cook, a quien Trump intentó destituir, es además su primer voto en contra desde que llegó a la junta en 2022. Hammack, en cambio, ya había disentido en julio, también a favor de una suba. La economista Laura Ullrich, del Indeed Hiring Lab, que trabajó años en la Fed de Richmond, explicó que el voto de Hammack no la sorprendió, porque había expuesto sus ideas en una conferencia dos semanas antes. “La disidencia de Lisa Cook fue más sorprendente”, dijo.

Más noticias
Reserva Federal de EEUU

Reserva Federal de EEUU

Kevin Warsh en la mira

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, votó con la mayoría y defendió la espera. En la conferencia de prensa dijo que el Comité prefirió evaluar la situación antes de actuar. Agregó que existe un amplio consenso en que el endurecimiento ya aplicado empieza a funcionar en parte, aunque sin conclusiones firmes. El Comité también mejoró su diagnóstico de la economía, que ahora describe en expansión a ritmo “fuerte”.

Las divisiones no son nuevas. En julio la Fed también dejó las tasas sin cambios, con tres disidentes, Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan, que pedían subir. Entonces Warsh calificó el proceso como “una buena pelea familiar”. Esa misma semana buscó reafirmar su compromiso con la meta de inflación: “No hay una meta implícita blanda”.

Los datos explican la tensión. El IPC subió 3,7% interanual en septiembre, frente a 3,4% en agosto. Sin alimentos ni energía, que es la medida que más mira la Fed, el aumento fue de 2,6%, contra 2,4% el mes previo. Los precios mayoristas treparon más de 6% y este jueves se publicará el PCE subyacente, el indicador preferido del banco central, que se proyecta por encima de 3%.

Detrás del repunte está la guerra con Irán. El conflicto encareció la energía y ese costo empezó a trasladarse a otros bienes y servicios. Según Ullrich, desde la reunión anterior ningún dato de inflación mejoró y la probabilidad de una suba en diciembre es “muy, muy alta”. Antes de la decisión, los operadores le asignaban 78% de probabilidad, según la herramienta FedWatch del CME.

"Es la economía, estúpido"

El economista Aubrey Woessner, también de Indeed, cuestionó la coherencia de la decisión. Dijo que mantener la tasa choca con la promesa, repetida durante cinco meses, de restablecer la estabilidad de precios.

El presidente Donald Trump sostiene que la política de tasas daña a la economía más que la inflación. Acusa al Comité de actuar por rencor hacia él, pero exime a Warsh, su propio designado. Sobre los precios, repite que bajarán cuando termine la guerra. En junio, cuando le preguntaron si el dato de mayo podía perjudicar a los republicanos, respondió: “Amo la inflación”.

La decisión llega a un electorado desencantado. Según la encuesta ABC/Washington Post/Ipsos de mediados de octubre, solo 28% aprueba el manejo económico de Trump y 70% lo desaprueba, un récord negativo en sus dos mandatos. En el sondeo de Fox News, 22% aprueba su gestión de la inflación y 55% considera que no está controlada “para nada”. Solo 18% dice que su familia está mejor que hace dos años.

Donald Trump

Donald Trump

El impacto de las tasas

El dilema es incómodo. Si la Fed sube más las tasas, puede enfriar los precios, pero encarece hipotecas, tarjetas y préstamos. Si espera, como ahora, crece el riesgo de que la inflación se arraigue. Y una parte del problema, la energía, depende más de la guerra que del banco central. Ullrich advirtió que, si suben las expectativas de inflación, la evidencia muestra que la inflación suele seguirlas.

Sobre el calendario electoral, la economista pidió cautela: la Fed hizo subas, recortes y pausas antes de distintos comicios de medio término, y no ve motivo para leer la decisión en clave política.

Para los republicanos, el golpe es transitorio y la economía muestra fortaleza, con un diagnóstico oficial mejorado. Para los demócratas, el costo de vida es la prueba del fracaso. El 3 de noviembre se sabrá a quién culpan los votantes: a Trump, a la guerra o a la Fed.

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de España