Los científicos celebraron recientemente un "gran avance" tras descubrir un tratamiento potencialmente revolucionario para la depresión posparto. Esta condición afecta a una de cada diez mujeres antes o después del parto, y hasta ahora, los expertos no sabían con certeza qué la desencadenaba.
Investigadores de Estados Unidos y el Reino Unido han encontrado que la falta de ciertos genes, que permiten al cuerpo producir la hormona oxitocina, podría ser la causa subyacente, de acuerdo al sitio web Daily Mail.
young-asian-pregnant-woman-holding-her-belly-talking-with-her-child-mom-feeling-happy-smiling-positive-peaceful-while-take-care-baby-pregnancy-near-window-living-room-home.jpg
Muchos comportamientos tienen una sólida base biológica, señalan los expertos.
¿Por qué es tan importante la oxitocina para combatir la depresión posparto?
La oxitocina, conocida como la “hormona del abrazo”, se libera durante el parto, la lactancia y en respuesta a los abrazos, ayudando a estimular sentimientos de apego. Sin una cantidad suficiente, las madres primerizas pueden tener dificultades para establecer un vínculo con su bebé, lo que provoca un estado de ánimo bajo. Los expertos sugieren que el desarrollo de nuevos medicamentos que contengan oxitocina podría ser una forma efectiva de combatir estos síntomas.
El profesor Sadaf Farooqi, del Instituto de Ciencias Metabólicas de la Universidad de Cambridge, expresó: "Hemos logrado un gran avance en la comprensión de la depresión posparto, un grave problema de salud sobre el que se sabe muy poco a pesar de muchas décadas de investigación". Farooqi también señaló que la oxitocina podría ser un posible tratamiento para algunas madres con esta afección, recordándonos que muchos comportamientos tienen una sólida base biológica.
abrazo
la “hormona del abrazo” se libera durante el parto, la lactancia y en respuesta a los abrazos.
Freepik
Estudio en ratones y humanos: ¿Cómo se desarrolló la investigación y cuáles fueron las revelaciones?
El descubrimiento se produjo mientras los científicos de la Universidad de Cambridge y el Baylor College of Medicine en Texas estudiaban los genes de dos niños de diferentes familias que padecían obesidad severa, ansiedad, autismo y problemas de conducta. Los investigadores encontraron que ambos niños carecían del gen TRPC5. Al examinar este gen en estudios con ratones, los científicos descubrieron que los ratones sin el gen TRPC5 mostraban aumento de peso, ansiedad, aversión a las interacciones sociales y comportamiento agresivo.
Las ratonas que carecían del gen TRPC5 también presentaban comportamiento depresivo y un "cuidado deficiente de sus hijos". Los investigadores descubrieron que TRPC5 actúa sobre las células nerviosas que producen oxitocina. La eliminación del gen TRPC5 en estas neuronas provocó que los ratones, por lo demás sanos, mostraran signos de ansiedad, ingesta excesiva de alimentos, deterioro de las habilidades sociales y, en el caso de las madres, síntomas similares a la depresión posparto.
Al realizar modificaciones en el gen TRPC5 para aumentar la producción de oxitocina, los científicos lograron "revertir" estos síntomas en los ratones: comenzaron a comportarse normalmente y perdieron peso. Este hallazgo sugiere que la oxitocina no solo podría ser clave en el tratamiento de la depresión posparto, sino también en la pérdida de peso, convirtiéndose en una solución potencialmente revolucionaria para muchas mujeres.