El presidente Donald Trump instó a las embarazadas a evitar el medicamento Tylenol, que contiene paracetamol, como medida preventiva ante el auge del autismo, a pesar de que los médicos insisten en que es un analgésico seguro.
"Tomar Tylenol no es bueno. Por esta razón, recomendamos encarecidamente que las mujeres limiten el uso de Tylenol durante el embarazo a menos que sea médicamente necesario. Esto es, por ejemplo, en casos de fiebre extremadamente alta que sientan que no pueden soportar", dijo Trump el lunes durante una conferencia de prensa.
"Según un rumor —y no sé si es cierto— no tienen paracetamol en Cuba porque no pueden permitírselo. Pues bien, casi no tienen autismo", afirmó el presidente.
Trump dijo que, ante la posible relación del paracetamol con el autismo, una condición del neurodesarrollo que afecta a las capacidades de comunicación y de relación del ser humano, más valía "evitar en la medida de lo posible" tomar ese medicamento.
De venta libre en Estados Unidos bajo el nombre de Tylenol, el paracetamol o acetaminofén se recomienda a las embarazadas para aliviar el dolor o la fiebre. Otros medicamentos, como la aspirina o el ibuprofeno, están contraindicados, especialmente al final del embarazo.
La administración Trump afirma que existe un vínculo entre el uso de Tylenol (acetaminofén) durante el embarazo y el trastorno del espectro autista. En un evento en la Casa Blanca junto a figuras como el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., el gobierno sugirió que la vitamina folato podría influir en el desarrollo de la condición y que un derivado de esta, la leucovorina, podría aliviar sus síntomas.
El anuncio cuenta con el respaldo del secretario de Salud, conocido por haber promovido a lo largo de su carrera teorías desacreditadas sobre el autismo, incluida su relación con las vacunas. Ya en abril, Kennedy había prometido que en septiembre de este año el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) publicaría un informe que revelaría la causa de la “epidemia de autismo”, que afectó a aproximadamente uno de cada 31 niños de ocho años en EEUU en 2022, según los CDC.
El fin de semana, el propio Trump generó más expectativa al asegurar que el lunes harían un anuncio “asombroso”. “Será una de las ruedas de prensa más importantes que jamás dimos. Creo que hemos encontrado una respuesta al autismo”, afirmó sin ofrecer más detalles.
Trump con Kennedy. AFP.webp
“El presidente Trump se comprometió a abordar la creciente tasa de autismo en Estados Unidos, y a hacerlo con ciencia de 'Estándar de Oro'. El anuncio de mañana logrará un progreso histórico en ambos compromisos”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai.
Un anuncio con apoyo político y división científica
El anuncio sobre la conexión reactiva una controversia médica de larga data. Aunque algunos estudios encontraron que la exposición prenatal al acetaminofén, el ingrediente activo de Tylenol, un analgésico de venta libre para el dolor, aumenta el riesgo de trastornos como el autismo y el TDAH, un estudio sueco de 2024 que analizó a más de 2,4 millones de niños concluyó que no existe ninguna conexión.
Además, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos también señaló que el uso prudente de acetaminofén es seguro y que no tratar afecciones médicas es más peligroso que las preocupaciones teóricas.
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). AP
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaron un aumento en la prevalencia del Trastorno del Espectro Autista en niños. En 2022, 1 de cada 31 niños en EEUU fueron diagnosticados.
AP
Kenvue, el fabricante de Tylenol, dijo en un comunicado: “Creemos que la ciencia independiente y sólida muestra claramente que tomar acetaminofén no causa autismo. Estamos firmemente en desacuerdo con cualquier sugerencia contraria y estamos profundamente preocupados por el riesgo para la salud que esto representa para las futuras madres”.
Este anuncio se produce en un contexto de batallas judiciales, con cientos de demandas que vinculan el acetaminofén con el autismo, a pesar de que un juez federal en 2023 dictaminó que la evidencia detrás de estas afirmaciones no era confiable.
Un tratamiento para los síntomas
El informe, que está a cargo del Instituto Nacional de Salud (NIH), se basaría en una revisión de estudios existentes, según fuentes familiarizadas con el asunto citadas por el Wall Street Journal. Además de vincular el autismo al Tylenol, el reporte sugerirá que los niveles bajos de folato, una vitamina esencial para el desarrollo prenatal, podrían ser una causa potencial. La leucovorina, un derivado del folato, se presentaría como un tratamiento para los síntomas del autismo. Aunque algunos pequeños estudios reportaron mejoras en el lenguaje y el comportamiento en niños que la toman, otros investigadores ofrecen evaluaciones cautelosas.
“No es una idea loca, hay algo de ciencia detrás, pero actualmente no hay evidencia clara de que sea algo parecido a una cura para el autismo”, dijo Lawrence Scahill, profesor de pediatría en la Universidad de Emory, al medio.
Los científicos afirman que realizar investigaciones rigurosas sobre las causas del autismo puede llevar años. Décadas de trabajo buscando las raíces del autismo han encontrado una variedad de posibles contribuyentes, incluidos los genes.
Vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola. AP
AP
¿Vínculo con las vacunas?
El informe sugiere otras posibles causas de autismo y proponga estudios adicionales. El secretario de Salud señaló durante años a las vacunas como una posible causa del trastorno. La carrera de Kennedy como escéptico de las vacunas comenzó en un artículo de la revista Rolling Stone de 2005, que, aunque fue retractado, vinculaba las vacunas y el autismo.
Dr. Mehmet Oz. AP
El director de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, Dr. Mehmet Oz, conocido como Dr. Oz por su programa de televisión.
AP
Los estudios de gran envergadura y con reconocida reputación no hallaron ningún vínculo entre el autismo y las vacunas, ni con sus conservantes como el timerosal, ni con la aplicación simultánea de varias dosis. A raíz de esto, los grupos de salud pública criticaron los comentarios del secretario de Salud y señalaron que el aumento en los casos de autismo se debe a que los médicos mejoraron la forma en que diagnostican y reportan la afección, así como a la ampliación de la definición del trastorno.
El HHS además tiene en agenda la entrega de grandes subvenciones a investigadores académicos, como parte de la iniciativa de ciencia de datos sobre el autismo del NIH. El director del NIH, Dr. Jay Bhattacharya, el comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos, Dr. Marty Makary, y el director de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, Dr. Mehmet Oz, están colaborando en la elaboración del informe. Este se convierte en un nuevo capítulo de una polémica que dividió tanto a la comunidad científica como a la opinión pública.