Todas las maldiciones que buena parte del mundo envió alguna que otra vez al príncipe Carlos parecen surtir efecto. A su preocupación por el hecho de saber que se le acorta el tiempo para ser rey (de la salud de su madre ya habrá quién se preocupe, gracias) se le suma ahora un futuro nieto o nieta, con más chances que él de disfrutar algo más del puesto de rey al que también aspiran sus hijos Guillermo y Enrique.
¡Embarazada!
Ayer la Familia Real anunció que Catalina de Cambridge espera su primer "royal baby"