Nacional > ALTERACIÓN DE RESULTADOS

Cancillería descabezó al instituto que instrumenta los concursos

La decisión de mover a los dos máximos responsables del Instituto Artigas del Servicio Exterior se dio tras la manipulación del concurso de ingreso

Tiempo de lectura: -'

29 de mayo de 2019 a las 05:02

“No sanciono errores involuntarios”, dijo el canciller Rodolfo Nin Novoa y, con ese argumento, procuró zanjar un tema que explotó el miércoles 15 cuando El Observador publicó que la cancillería había manipulado el concurso de ingreso, lo cual favoreció a tres participantes.

Sin embargo, la historia no resultó tan nítida para todos. Los profesores externos que integraron el tribunal académico en ese concurso le hicieron saber al secretario de la Dirección General del ministerio que querían “garantías” y saber cómo fue –y por decisión de quien- que un requisito (presentar título universitario) pasó a ser reconocido como un mérito que alteró los resultados del concurso.

Y aunque el ministro no sanciona “errores involuntarios” y no hubo una respuesta oficial al pedido de los examinadores, la cancillería procesó cambios importantes en estos días. Tras la revelación de la manipulación del concurso, la administración de Nin Novoa decidió descabezar al Instituto Artigas de Servicio Exterior (IASE) –también conocido como la “academia diplomática”–, que es el encargado de instrumentar los concursos de ingreso y ascenso.

Quien era su director, el embajador Alberto Guani, pasó a dirigir la Dirección de Relaciones Institucionales. El director del Instituto Artigas es ponderado como un “cargo de prestigio” dentro de la casa –forma diplomáticos y da garantías a los concursos– y en el caso de Guani, que estaba próximo a quedar en condiciones de salir al exterior, hubiera sido el trampolín para un buen destino. El director de Relaciones Institucionales en cambio es un enlace formal, sobre todo con el Parlamento. El cambio decidido por las autoridades de la cancillería relega a Guani a una posición de menor prestigio institucional y lo compromete en sus pretensiones futuras, tal como lo hizo saber el propio embajador a personas de su entorno, según supo El Observador.

También fue movido de su cargo el embajador Nelson Chabén quien pasó de la dirección académica del IASE a ser designado como director de la regional Asia, África y Oceanía, dependiente de la Dirección General para Asuntos Políticos. El actual director de Asia, el embajador Carlos Irigaray, saldrá con destino y por eso se decidió que Chaben, quien tiene una amplia experiencia en el continente –reabrió la embajada en Corea, en Palestina y abrió la embajada en Emiratos Árabes Unidos–, encabece esa dirección. Chaben volvió al país hace pocos meses de Emiratos Árabes y fue designado en el IASE. Fuentes de cancillería dijeron que en este caso se trata de un “cambio funcional”.

El nombre que extraoficialmente se maneja para sustituir a Guani es el del embajador Pablo Sader, quien abrió la embajada uruguaya en Finlandia y retornó al país hace pocos días. En tanto, la embajadora Cristina Carrión que era directora adjunta pasó a ocupar el cargo de director académico que ocupaba Chaben.

Idas y vueltas

En contravención con lo establecido en las bases, la cancillería decidió de forma arbitraria adjudicar dos puntos a todos los concursantes que llegaron a la instancia final del concurso de ingreso de este año. En la columna de méritos figuraba, además de la posibilidad de llegar al 3%, una columna que otorgaba dos puntos a todos los concursantes solamente por haber presentado el título universitario, que era uno de los requisitos para poder concursar.

No había ningún lugar de las bases en donde se previera esta posibilidad. Esta acción de la administración provocó la particular situación de que el concurso terminó siendo sobre un máximo de 102 puntos en vez de 100, tal como establecían las reglas de juego iniciales. Al menos en los últimos siete concursos –entre 2012 y 2018- no se hizo uso de esta arbitrariedad según constató El Observador cotejando los resultados finales de otros años.

La decisión de agregar dos puntos a todos los que llegaron a la instancia final del concurso se hizo de forma posterior a la actuación del tribunal académico. Con la evaluación del examen oral, el 6 de mayo, culminó el trabajo de los profesores que son externos a la cancillería.

El lunes 13, en el IASE, se hizo la apertura del anonimato de la prueba escrita, con Servicio Civil presente en el acto, y se revelaron los puntajes de las pruebas de idiomas. Al conocerse los resultados ese día ya se supo en el ministerio que eran ocho las vacantes que se llenarían de las 17 disponibles.

Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre normalmente, los resultados no se subieron a la web ese mismo día sino que demoraron alrededor de 24 horas. En ese interín alguien de la administración –la cancillería no responsabilizó a nadie en particular- inventó un mérito que no existía. Eso benefició a tres participantes, entre los que se encontraba el hijo de una embajadora política del Frente Amplio, quien también es funcionaria de la casa.

Luego de una reunión con Servicio Civil, en la que el organismo con sede en Presidencia marcó la irregularidad, el ministerio decidió dar marcha atrás y los tres beneficiados quedaron excluidos.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...