Economía y Empresas > Guerra comercial

China devaluó su moneda y disparó la alerta en Uruguay y el mundo

El gigante asiático se muestra dispuesto a desafiar a Trump y abre la puerta a una guerra de divisas

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06 de agosto de 2019 a las 05:01

El recorte en la tasa de interés anunciado la semana pasada por la Reserva Federal de Estados Unidos había llevado optimismo a los países emergentes, aun con la amenaza latente de una escalada en la disputa comercial entre Estados Unidos y China.

El panorama cambió en pocas horas, y a nivel global no hay otra cosa que incertidumbre. El yuan se devaluó este lunes y perforó la barrera de 7 unidades por dólar por primera vez en más de una década. El gigante asiático permitió que su moneda cayera a mínimos históricos en señal de que Pekín podría estar dispuesto a tolerar más debilidad de la moneda para contrarrestar el impacto de los nuevos aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. De esa forma hace que sus productos sean más baratos y más competitivos.

La medida no pasó desapercibida en Uruguay. Al igual que en el resto de la región, el primer efecto se vio en el mercado cambiario, donde el dólar se anotó una fuerte suba de 1,17% -la mayor en 11 meses- en el arranque de la semana y se negoció a $ 35,141 en el promedio interbancario.

La devaluación de la moneda China supone también potenciales consecuencias en el comercio con el principal socio del país, en la medida que se pueda encarecer el ingreso de productos del exterior a ese mercado para satisfacer la demanda de alimentos y otros rubros.

En diálogo con El Observador, el director académico de la Escuela de Negocios Internacionales de la Cámara de Comercio Gonzalo Oleggini, consideró que la magnitud de la devaluación no tiene todavía un grado de afectación relevante en números, pero sí desde el punto de vista del impacto psicológico que ha generado en los mercados.

“Parece ser el instrumento que China encuentra para tratar de contrarrestar los efectos de la suba de aranceles de Estados Unidos. Si este es el método, realmente la situación sí es compleja, porque seguramente se vaya a volver a repetir”, afirmó. 

Añadió que muchas veces lo que pasa en el mundo cuando una moneda devalúa es que el resto termina acompañando. “Entonces salimos de una guerra comercial para meternos en una guerra comercial y de monedas. Esa es la complejidad mayor que le veo. Es el punto de partida de algo que es un camino bastante sinuoso”, alertó el experto en comercio internacional.

Para Oleggini, en la medida que la devaluación se acentúe la única opción para Uruguay es seguir acelerando el tipo de cambio.

En lo que va de 2019, China se ha consolidado como el primer destino de las exportaciones uruguayas. Entre enero y julio se habían colocado US$ 1.124 millones al gigante asiático. Los tres principales productos fueron carne con ventas por US$ 581 millones, soja (US$ 227 millones) y madera US$ 94 millones).

El experto consideró que la situación planteada empieza a mostrar la desventaja de depender de un país como socio comercial. “Estamos transformando nuestra estructura comercial externa en China-dependiente. En el comercio internacional algo que hay que tener claro es la diversificación. Para Uruguay ha sido muy difícil mantenerla. Nuestro esquema productivo se está primarizando y el cliente ideal es China. A su vez nos estamos transformando en un exportador hacia China de nuestras principales materias primas. Entonces eso le suma complejidad”, afirmó.

Fuerte suba del dólar

En línea con lo sucedido en otros mercados emergentes, el dólar aumentó 1,17% en la plaza local y se negoció en el promedio interbancario a $ 35,141, la suba diaria más importante desde el 25 de setiembre del año pasado. La jornada tuvo operaciones por US$ 19 millones y no se registró intervención del Banco Central (BCU) para evitar una depreciación mayor del peso uruguayo.

También en la pizarra al público del Banco República (BROU) la divisa ganó posiciones y cerró  a $ 34,45 para la compra y $ 35,95 para la venta, 50 centésimos más que el viernes pasado. A su vez, en algunos cambios de la capital la divisa cotizó a $ 36,25 para la venta.

En la región el billete tuvo el mismo comportamiento. El peso argentino se depreció 1,77%, solo superado por el peso colombiano que perdió más de 2%, mientras que el real retrocedió 1,60%, al igual que el peso mexicano. El dólar mayorista en Argentina saltó 84 centavos y terminó a 45,49 pesos. El promedio entre bancos que realiza el Banco Central (BCRA) dejó el precio del billete en 46,69 pesos, 80 centavos más. En el mercado minorista, la divisa sumó 50 centavos en las pantallas del Banco Nación (BNA) hasta los 46,40 pesos.

Lunes negro

La lectura negativa quedó de manifiesta a nivel global con un descenso de los mercados bursátiles en el mundo,ante el temor que la batalla de aranceles desemboque en una guerra de monedas. Wall Street se hundió este lunes y sus tres grandes índices tuvieron su peor jornada del año. El índice industrial Dow Jones perdió 2,90% a 25.717,74 puntos, el Nasdaq, de valores tecnológicos, cedió 3,47% a 7.726,04 puntos y el S&P 500 dejó 2,98% para quedar en 2.844,74.

En ese contexto, los inversores corrieron a refugiarse en activos más seguros. De hecho, los precios del oro subieron hasta alcanzar US$ 1.460 por onza, un máximo de más de seis años. El temor a una desaceleración en el crecimiento económico mundial y las expectativas de más recortes de tasas por parte de la Fed también respaldaron al lingote.

Las principales bolsas europeas cayeron con fuerza encabezadas por Londres que perdió 2,47%. El índice CAC 40 de París cedió 2,19% a 5.241.55 puntos, y el Dax de Fráncfort cayó 1,80% hasta los 11.658,51. En España, el IBEX 35 de Madrid perdió 1,31% y se situó en 8.870,80 puntos.

La bolsa de Sao Paulo, la mayor de América Latina, bajó 2,51% y quedó en 100.098 puntos, la de México cedió 1,2% a 39.496,36 y la de Buenos Aires dejó 1,17% para cerrar en 40.873 unidades.

La agitación de Wall Street estuvo además sobredimensionada porque en pleno verano boreal los movimientos del mercado son menos numerosos y en consecuencia la magnitud de las oscilaciones se amplifica.

Negociaciones rotas
La medida adoptada por China demuestra que las negociaciones entre ambos países están quebradas. Una prueba es la reacción que tuvo Estados Unidos. Tras la decisión de Beijing de devaluar su moneda a un mínimo de 11 años, el presidente Trump lanzó sus dardos, como hace usualmente, a través de Twitter para criticar a Beijing, pero también para colocar mayor presión sobre la Fed de EEUU. 
"China dejó caer el precio de su moneda a casi un mínimo histórico. Se llama 'manipulación de divisas'. ¿Lo están escuchando Reserva Federal? Esta es la mayor violación que debilitará muchísimo a China en el tiempo!", escribió en la red social. 
Una de las críticas que hace EEUU sobre China, es que Pekín tendría una política monetaria centrada en tener el yuan a un nivel bajo de manera artificial para promover las exportaciones del gigante asiático.
Estos comentarios elevan las tensiones con la segunda economía global, con la que mantiene negociaciones para poner fin a la disputa, pero a la que amenazó con la aplicación de un 10% adicional de aranceles sobre bienes chinos para completar los US$ 300 mil millones en productos exportados por el gigante asiático, que entraría en vigencia el 1° de setiembre próximo.

(Con información de agencias)

 

 

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