Fútbol > ENTREVISTA AL PRESIDENTE ALBO

El día que Decurnex preguntó por Cavani: "No se sabe hasta dónde puede llegar el corazón"

En una charla con Referí, el presidente de Nacional analizó en profundidad la realidad del fútbol, cómo fue posible la transformación que generó en el club, las conversaciones para traer a Cavani, las dificultades que tiene el fútbol uruguayo para contratar figuras, la apuesta a los juveniles y dijo que la AUF está en un momento para dar pasos históricos

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23 de marzo de 2020 a las 05:04

“¿Por qué sigue sucediendo lo mismo y no cambia el fútbol uruguayo? Porque vivimos con una inercia en la que nos cuesta mucho parar y mirar para adelante. Por una situación sanitaria mundial que no nos gusta a mí ni a nadie, el fútbol ahora paró. Se paró todo. Por eso, ahora no me digan que no lo podemos parar. Si paró todo con un campeonato en el que apenas se jugaron tres fechas, entonces: sentémonos a mirar un poco para adelante y ver cómo lo reiniciamos. Si lo comenzamos de la misma forma, con calendarios que no tienen nada ver con el mundo que nos rodea, si terminamos apretando el cierre de la temporada, nos volvemos a meter en un enredo que no tiene sentido y del que no salimos más. En la directiva de Nacional vemos que llegó el momento de tomar decisiones para generar cambios estructurales importantes, porque vamos a amanecer con un fútbol distinto. No vamos a amanecer con un fútbol de decenas de millones de dólares en pases en el corto plazo”, reflexiona el presidente de Nacional, José Decurnex. Sin hacer pausas, en una larga charla con Referí, vuelve a hundirse en el tema: “Discutamos abiertamente los temas de fondo. En algunos nos pondremos de acuerdo y en otros no, pero discutámoslo. Démonos la oportunidad de copiar estructuras que en el resto del mundo funcionan. Asesorémonos con gente que tiene experiencia, miremos ligas exitosas y hagamos la nuestra lo más atractiva posible. Y en esto incluyo todo y a todos, porque la televisión es la fuente de ingreso más importante que tienen los clubes. Y si hacés espectáculos más atractivos, la TV tendrá mejores espectáculos y es un círculo en el que nos beneficiamos todos”.

El diálogo de Referí con el presidente de Nacional a través del teléfono, en días en los que los uruguayos deben quedarse en casa para contener la pandemia de coronavirus, permite recorrer con profundidad temas de la vida cotidiana del fútbol.

La actividad está detenida, este lunes los jugadores comienzan dos semanas de licencia, ¿y luego qué? ¿Los jugadores van al seguro de paro? “No sabemos. Estamos evaluando diferentes alternativas. Nos vamos a tomar unos días para resolver. Licenciar al plantel nos da margen, pero analizamos diferentes escenarios que consideraremos en directiva. Lo que tenemos claro es que en estos momentos tenemos que cuidarnos entre todos. El club tomó medidas, y debemos ser muy humanos en cada paso porque esto afecta a muchas personas, y debemos ir tomando poco a poca las decisiones porque el impacto puede ser importante. Porque al final vamos a amanecer en un escenario económico muy diferente al que teníamos antes de esto, y hasta no entenderlo debemos ser muy cauteloso con las medidas que tomemos. Eso es lo que hacemos desde el club, y es el mensaje que quiero darle al socio: que vamos a cuidar en todo momento los intereses de Nacional siendo conscientes de la problemática que tenemos”.

Las semanas del presidente tricolor, que transcurría entre largas jornadas de trabajo en la sede del club en la avenida 8 de Octubre y en aviones, para atender su actividad particular por la que debía viajar a Argentina, Perú, México y Costa Rica, dejó paso al encierro. A caminar y trotar en una cinta, y hacer de las videollamadas o el teléfono el contacto con el mundo exterior.

“En el club ya funciona todo de manera remota. No hay reuniones presenciales. Funciona un equipo de emergencia, como en casi todas las empresas”, adelante antes de ingresar en los detalles acerca de cómo es vivir en cuarentena. “Trato de cumplir lo que el gobierno nos pide a todos los uruguayos. Tener el menor contacto posible, y estar en casa. Organizar todo a nivel laboral en forma remota. Tomamos rápidamente la decisión de cerrar el club porque, sobre todo en la sede, tenemos mucha afluencia de público. Lo mismo hicimos en Los Céspedes. Y rápidamente nos preparamos para trabajar a distancia. Este año Nacional implementó varias herramientas, entre ellas un sistema operativo contable al que se puede acceder en forma remota y eso nos facilitó la tarea en estos días, donde muchas personas trabajan desde su casa.

¿Ya hicieron la primera reunión de directiva virtual?

Por ahora hicimos una primera reunión por Whatsapp. La primera por videoconferencia fue el domingo de noche porque tenemos que evaluar alternativas. Los jugadores están licenciados, pero esta es una medida es de corto aliento, porque son 10 días. ¿Qué pasa si esto no se levanta en 10 días, como todo apunta? Estamos trabajando en un análisis del plantel y de todos los empleados del club para ver cómo seguimos.

En 2018 ajustaron el funcionamiento del club, armaron un plan que les permitió amortiguar y blindar a Nacional en aspectos administrativos y de organización que repercutían en lo económico. ¿De qué forma impacta esta pandemia de coronavirus?

Tiene varias aristas. Una primera, que es muy difícil de dimensionar, es la económica, especialmente frente a un flujo financiero que teníamos planteando. Debemos ver cuáles son los ingresos que van a tener un desfasaje. Aún no sabemos cuál será el impacto. Desconocemos qué sucederá en el período de pases grande e Europa, julio-agosto, aunque lo imaginamos porque los equipos están evaluando presupuestos, hablan de rebajas sustanciales de salario y eso tendrá impacto en las transferencias. Además, la economía en general se va a ajustar a la baja. Tendremos que ver el impacto en cuotas sociales, y recaudaciones cuando vuelva el fútbol. Por suerte a Nacional lo agarra en un momento en el que tenía el presupuesto balanceado, con lo cual el impacto será menor a lo que podría haber sido. El otro impacto será en infraestructura. Habíamos recomenzado las obras del Parque, en tiempo récord logramos la rehabilitación para jugar por Copa Libertadores. Entregamos siete palcos, y en las próximas dos semanas íbamos a entregar otros 10 palcos. Teníamos una metodología de trabajo que con el receso que se plantea ahora en la construcción no nos permitirá saber cómo sigue hasta después de Semana Santa. También debemos reevaluar el club social, que estaba listo, teníamos un acuerdo con el inversor por lo que iba a salir una licitación en la segunda quincena de marzo, pero ahora debemos ser muy cautelosos, poner una pausa para ver hasta cuándo estamos en esta situación y cuál es la salida desde el punto de vista económico, porque los números y proyecciones pueden cambiar. En lo deportivo, habrá un calendario para recomponer y será difícil hacerlo en el término de este año, por lo que debemos pensar en que la temporada actual avanzará sobre 2021. En definitiva, a Nacional lo toma en un momento en el que está balanceado, con presupuestos controlados, pero que tendrá un impacto que también afectara a la economía mundial.

¿En diciembre 2018, hubiera sido caótico?

Hubiera sido un desastre porque no nos hubiera permitido tomar muchas de las acciones del año pasado. De todas formas, ahora será muy difícil, porque el aumento del dólar tiene un impacto fuerte. Nacional tiene parte de su presupuesto en dólares, y otra en pesos. Recauda en pesos los ingresos de socios, butacas, por ejemplo, y la deuda del club es en dólares. Creo que vamos a tener que ajustar el cinturón aún un poco más, y como le decía a los gerentes en Nacional en estos días: vamos a tener que pensar en una economía muy austera este año y en 2021 para poder cumplir con lo que le prometimos al socio.

Una austeridad que ya habían ejecutado.

Sí. Hicimos un buen ajuste a todo nivel en Nacional, pero ahora deberemos dar una segunda vuelta de tuerca, porque la economía del fútbol va a cambiar y va a cambiar dramáticamente. Los mercados más grandes, España e Italia, son los que más están sufriendo, y eso no será gratis para el fútbol uruguayo. Tenemos que ver bien dónde gastamos y dónde invertimos.

Europa habla de ajustes salariales, ¿es un camino para el fútbol uruguayo?

Ya lo hicimos en 2019. Bajamos casi 50% el presupuesto del plantel. ¡Fue un ajuste enorme! Entiendo que ahora el mundo del fútbol deberá pensar en una movida similar, porque no se van a seguir pagando los mismos contratos que hasta ahora.

¿Cómo vivió ese proceso de ajuste con jugadores, empresarios y el mundo del fútbol? ¿Cómo lo tomaron?

Fue un proceso duro. A nadie le gusta que le hagan ajustes. Nosotros habíamos sido claros en la campaña previo a las elecciones sobre lo que íbamos a hacer. Y que la única forma de hacerlo era con las formativas tomando mayor protagonistmo en el plantel principal. ¿Qué sucedía en Nacional? Tenías salarios muy altos de jugadores que no eran del club, y por el que no tenías retorno, mientras los jugadores del club tenían remuneraciones muy bajas. Debíamos invertir esa pirámide. Lo hicimos en la medida que se iban venciendo los contratos. En diciembre 2018 no renovamos 13 contratos y apostamos en esa primera etapa a un grupo de jóvenes futbolistas del club y a incorporar un grupo de jugadores con experiencia con la nueva realidad salarial de Nacional. En 2020 volvimos a ajustar un poco más esa pirámide salarial. Estábamos convencidos que era lo que había que hacer en Nacional y fuimos inflexibles en no hacer excepciones. Mi vida en el mundo laboral me enseñó que cuando debés hacer este tipo de ajustes no debés hacer excepciones. Cuando esto sucede, puede haber malas decisiones, dejás ir contrataciones que querías, pero el secreto está ahí: tener claridad e inflexibilidad a la hora de negociar porque es la única manera de hacerlo.

¿Qué pase le dolió perder?

A veces duele no poder hacer el esfuerzo por jugadores que están muy identificados con Nacional, que tienen la camiseta, que son queridos, que la hinchada los quiere. Pero cuando ves la realidad de otros mercados, sabés que no podés pagarlos. En otro momento, capaz que decías: ‘Hagamos el esfuerzo y después vemos cómo lo pagamos’. Pero en el camino que queríamos recorrer ese escenario no era posible.

¿Qué jugador se le escapó en 2019?

Hay muchos casos. Quizás el más renombrado es el de Diego Polenta. Nos juntamos en mi casa y fui muy claro cuando le dije hasta dónde podemos llegar. Cuando me llamó y me contó la oferta que tenía de Paraguay, le dije: ‘Yo te llevo corriendo’, y, ‘En tus zapatos haría lo que estás haciendo’. Porque es su futuro económico. Él velaba por su carrera, yo por Nacional. Todos queríamos un retorno de Diego, pero era imposible. No fueron decisiones fáciles, porque tenías que mantenerte muy firme en una posición. Y queda claro que Uruguay está fuera de los mercados.

¿Habló con Cavani en 2019?

(Se ríe) No, no, no…

No lo escucho convencido. ¿Habló con Cavani?

No. Hablamos con su hermano (Walter Guglielmone, su representante) para conocer un poco más qué pensaba Edinson, sabiendo que se terminaba su contrato (en PSG en junio de este año) y que iba a seguir su carrera en Europa, en donde se pelean por él. Sabíamos que era imposible.

Pero levantó el teléfono.

Sí, porque son esas cosas en las que uno no sabe hasta dónde el corazón puede llegar a hacer cuadrar determinadas situaciones. Que Edinson termine su carrera en Nacional es una ilusión que tenemos todos, y ojalá lo podamos disfrutar en algún momento con la camiseta del bolso.

Jerarquizar a los juveniles en sus salarios y en los espacios en el primer equipo, ¿les permitió cambiar el concepto del jugador de Nacional?

Apostar a formativas y valorizar al jugador del club nos permitió comprobar que los chicos quieren quedarse en Nacional hasta que consolidan la primera etapa de su carrera. La aspiración de los futbolistas es ir a jugar a Europa, pero para eso deben lograr cierta madurez. En ese contexto, los jugadores que se están formando ahora saben que tienen un lugar el club, que tienen un buen salario para jugar en Primera. No creo que Uruguay sea un lugar en el que un futbolista hará mucho dinero, es una plataforma para estar en un buen club, que te cuida y te va a ayudar con su nombre y trayectoria a hacer una carrera en el exterior, donde harás la diferencia económica. La mayoría de los juveniles aceptaron firmaron por dos años. También los contratistas y quienes asesoran a los jugadores entendieron el proyecto de Nacional, en que habrá un buen negocio para todos las partes. Estos primeros pasos anduvieron bien, y nuestra idea es seguir transitando este camino, sabiendo que también necesitás jugadores de experiencia, porque no siempre vamos a jugar con un equipo sub 21 o sub 23, pero sí podemos elegir los jugadores de experiencia como Chory (Castro), Bergessio, Papelito (Fernández), Yacob, por ejemplo, que enriquezcan a los jugadores del club.

Desde lo económico el club dio un giro de 180°, desde lo deportivo fue campeón, ¿desde lo político dieron los pasos correctos?

Entiendo que sí, aunque, como siempre digo, tenemos que aprender de nuestros errores. No me arrepiento de decisiones tomadas en ninguno de los aspectos. Y aprendo si nos equivocamos. Nacional debe estar en la AUF. Es uno de los dos clubes grandes. No veo una AUF sin Nacional. Circunstancialmente estuvimos alejados, pero ahora que debemos estar todos juntos, Nacional junto a Peñarol lideró esta instancia de llegar a un acuerdo por las licencias con la AUF y la Mutual. Y pretendemos seguir participando activamente para salir de este problema que sufre el país y el mundo por esta pandemia. Entendemos que este es un buen momento para reestructurar y ayudarnos a todos a mirar más allá de nuestra chacra, y engrandecer el fútbol uruguayo.

¿Esto se interpreta como la vuelta de Nacional a la AUF?

No hablaría de ese tema ahora, porque es secundario. Tenemos que ver cómo encarar y cómo salimos de este momento. Esperamos que este camino que estamos transitando ayude a limar otras cosas que estuvieron arriba de la mesa y que de acá a unos meses podamos amanecer integrando la AUF, que es el objetivo que actualmente tiene Nacional, y que me consta que también es aspiración del ejecutivo. Entre todo esto malo que está ocurriendo, también hay que rescatar lo bueno y que nos sirva para poner encima de la mesa algunos temas importantes que hay que reestructurar para avanzar, y que estemos todos juntos en la misma mesa.

¿Fue apresurada aquella decisión en noviembre de pedir cambios en la cúpula arbitral, y solo cinco días después, cuando la AUF no generó ninguna movida, retiró a sus representantes Julián Moreno y Aldo Gioia?

Fue una decisión que entendimos era adecuada para ese momento. Hubo diferentes posiciones en la directiva, pero por unanimidad tomamos la decisión creyendo que era lo mejor para el momento que vivía Nacional.

¿Usted cree que Nacional fue campeón por esa movida política?

No. Para nada. Nacional lo ganó en la cancha. Ese torneo fue una montaña rusa. Estuvimos nueve puntos abajo, después arriba, luego quedamos otra vez abajo. Y ganamos un campeonato histórico con dos finales en cuatro días ante nuestro tradicional rival. La decisión política que tomamos no tiene nada que ver con un triunfo legítimo que nuestros jugadores y técnicos ganaron en la cancha.

¿Por qué Nacional no volvió después de haber sido campeón? ¿Qué queda pendiente?

Hay temas estructurales que debemos atacar. El arbitral es uno, y debemos trabajar fuertemente desde lo básico en la escuela de árbitros. Hay que pensar en modelos y estructuras diferentes.

¿Cuáles?

Por ejemplo, no dejar todo el peso del arbitraje en una sola persona. Buscar alternativas, que haya árbitros de otros países que nos asesoren. Buscar modelo en otras ligas. Podemos pedir una consultoría para generar mejores condiciones de trabajo para los árbitros, que puedan tener tranquilidad para prepararse. Estructuralmente el fútbol necesita algunos cambios. Como con el VAR, por ejemplo. Al principio no se podía, y sin embargo luego se pudo. ¿Por qué en Uruguay siempre decimos no se puede? ¿Por qué? Cuando sin dudas se puede. Actualmente, con por pocos miles de dólares podés tener el VAR, y no creo que sea algo que no se pueda pagar. El punto que siempre discuto con este ejecutivo: tomemos medidas de fondo para que el fútbol uruguayo sea atractivo, sea distinto, sea mejor, crezca y que de alguna manera nos permita a todos tener un mejor desarrollo. De a poco se van a tomar esas medidas. Este receso puede ser muy importante para hacer una autocrítica para saber qué está funcionando y qué no. ¿Los modelos de campeonato son los adecuados o no? Nos debemos una discusión a fondo, mirando en todo sin detenernos en las particularidades de cada club. Creo que vamos en ese camino. Espero que este receso nos encuentre al final del camino más unidos, con un objetivo común y en el que podamos tirar del carro de forma pareja.

¿El problema es una persona en el referato?

Al final vos decís, saco a Fulano o Mengano, y eso no aporta nada porque las personas somos las mismas y nada cambió. Lo que hay que hacer es parar, conocer la situación que tenemos y arrancar de cero para que en dos o tres años amanezcamos con el fútbol que todos queremos.

¿Qué es arrancar de cero?

Por ejemplo, y no quiero que suene como una polémica porque no es mi intención, pero desde el punto de vista de los árbitros tenemos que preguntarnos: ¿disponemos de la estructura que necesitamos desde el punto de entrenamiento, infraestructura, salarial, educación? Yo creo que no. ¿Qué hicimos? Poco y nada.

¿Qué haría?

Lo que hago normalmente en mi vida, trato de mirar a quienes son mejores que yo. Cómo lo hicieron. Dónde funciona bien. De dónde debo copiar. Por ejemplo, debemos ajustar campeonatos porque estamos desfazados. Fijate que somos un fútbol pobre, dependemos de los pases y resulta que todos los años nos pegamos un tiro en el pie porque estamos totalmente a contramano. Entonces vamos a sentarnos y analizar: si el período de transferencias en Europa es en determinadas fechas, adaptemos nuestros torneos a eso. Sino vamos a estar siempre apagando los incendios y tratando de resolver problemas chiquitos y no lo importante. Hay muchos clubes que piensan lo mismo. Nacho Alonso también. Eso es muy importante para llegar a lugar que queremos.

Cuando la directiva en 2019 nombró a Julián Moreno como neutral, cuando el nombre de Eduardo Ache tenía muchos votos en la interna, ¿procuró establecer un cambio en la conducción política del club?

Sabiendo que ambos eran excelentes candidatos, la intención fue hacer una combinación. Ache estaba como primer delegado y en la comisión de patrimonio y obras, con la importante tarea del Parque y el club social, y como el tema grande que se venía en la AUF era la televisión, en la que ya estaba Moreno, era la mejor combinación política. Esa fue la decisión que se tomó.

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