Año 1997. Marcelo Capalbo, un base que le imprimía al juego una velocidad impropia para aquellos tiempos del básquetbol local, era la figura de la selección que lograba el bicampeonato en el Sudamericano de selecciones.
Del spot de Conaprole a heredero de Capalbo
Aquel niño que simuló ser el exbase hoy integra el combinado para la Americup