17 de enero de 2024 5:03 hs

Los uruguayos están llamados —aunque no obligados— a concurrir a las urnas el último domingo de junio. Ese día —que en un momento estuvo en duda hasta que se confirmó el calendario de la Celeste en la Copa América— se eligirán los candidatos únicos de cada partido que competirán para la Presidencia. Pero 12 nóveles colectividades políticas se juegan más que eso: buscan llegar al mínimo de 500 votos que les permitirá seguir en carrera.

Porque la semana pasada la Corte Electoral cerró el período de inscripción de nuevos partidos políticos que, una vez aprobada la documentación, buscarán colarse en la competencia con los 11 partidos que ya están formados y no requieren de reinscripción.

Esta diversidad abre, según los analistas políticos, una incógnita: ¿los partidos “testimoniales” podrán hacerse lugar en una elección que a priori parece polarizada entre dos grandes bloques (Frente Amplio versus la coalición multicolor)?

Antonio Cardarello, profesor adjunto de Ciencias Políticas en la Universidad de la República, había dicho a El Observador que “es probable que la próxima elección quede más polarizada que la anterior y, por consiguiente, habrá menos espacio para votar a (esos nuevos) partidos”. Pero, reconoce, la pluralidad de opciones habla de tiempos en que los ciudadanos buscan defender banderas muy específicas, como causas puntuales: libertarios, ambientalistas, anticorrupción y un largo etcétera.

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En términos filosóficos, sostiene en sus libros el historiador israelí Yuval Harari, el siglo XX estaba organizado en tres grandes “ismos”: el fascismo, el comunismo y el liberalismo. Pero, poco a poco, esas gafas con las que la humanidad veía y ordenaba el mundo se fueron desvaneciendo y dieron lugar a “vacío de ismos” o una abundancia de “micro ismos”.

Tal vez por eso, algunas de las plataformas de los partidos que buscan meterse en la carrera electoral uruguaya mantienen discursos en común.

Con trámite aprobado

De los 12 partidos que se inscribieron en plazo, dos ya pasaron la instancia de documentación y van camino a competir en junio: Basta Ya e Identidad Soberana.

Jorge Bonica, director de El Bocón y que fue parte del Partido de la Gente, fue el primero en presentarse para la competencia con su movimiento Basta Ya. Entre sus principios figuran la persecución de la corrupción, la reducción de los viajes oficiales, la limitación de la publicidad oficial y la promoción de la “ley de ficha limpia” que inhabilitaría la ocupación de cargos públicos a aquellas personas que cuenten con antecedentes penales.

Gustavo Salle, famoso por sus marchas contra la vacunación por el covid-19, fue el segundo con Identidad Soberana.

A estas dos colectividades que ya cuentan con todos los trámites, se le suma el Movimiento Constitucional Ambientalista del diputado Eduardo Lust, quien mantiene su banca, pero se alejó de Cabildo Abierto. A este partido le falta la “formalidad” del visto de la Corte Electoral que se dará en la sesión de la semana próxima. Es un movimiento que dice no identificarse con la izquierda ni la derecha, y que pone los asuntos ambientales entre sus prioridades.

En proceso

Otros nueve partidos cumplieron con el plazo de inscripción, pero todavía no acabaron los trámites. Con un foco similar al movimiento de Salle, el médico Javier Sciuto —manifestante contra las vacunas del coronavirus— lidera el Patria Alternativa. Entre sus principios está la mirada contraria al globalismo y el “orden mundial”.

Con la influencia del nuevo presidente de Argentina, Javier Milei, en Uruguay está por concretarse un partido Libertario. Al igual que sus pares de Argentina, usan el color amarillo, están contra la casta y piden por reducir el Estado.

Se diferencian de otro partido: Liberales. Se trata de una escisión del Partido de la Gente que cuenta con un diputado (Daniel Peña) y cuyo candidato a la presidencia había sido Edgardo Novick. De hecho, su nombre original iba a ser Liberales por la Gente y la Corte Electoral les prohibió ese uso para no confundir a los ciudadanos.

El otro que tuvo que cambiar de nombre fue el Partido Sociedad Democrática Integridad, Ciencia y Verdad, que quedó como Sociedad Democrática.

Algunos exintegrantes del movimiento ruralista Un Solo Uruguay crearon Partido por los Cambios Necesarios. El grupo que había surgido como los autoconvocados, o los “indignados del campo”, ahora buscan su propia línea partidaria por fuera de los partidos fundacionales.

Desde la costa este de Uruguay, con bases en Rocha y Maldonado, el Partido Armonía lleva a la cancha partidaria las ideas que hace un cuarto de siglo vienen trabajando sus adeptos en el cuidado del ambiente y los alimentos orgánicos.

Los partidos gobernantes volvieron a inscribir a la Coalición Republicana, con la que intentarán participar en los comicios departamentales de 2025. En la última elección no habían llegado a los votos y, por consiguiente, tuvieron que competir por el lema de alguno de los partidos que la integraban (por ejemplo, Partido Independiente en Montevideo).

Hay otros dos partidos que se inscribieron pero que, aún, no publicaron información sobre sus plataformas: Partido Progresista y Partido Avanzar Republicano.

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