El hombre camina, ligeramente encorvado, ladeando uno de los campos de fútbol del colegio Don Bosco en la ciudad de Goma, Congo. Un niño se le acerca y le pregunta algo en suahili, el padre Onorato, como lo conocen todos, así, en español, le responde también es suahili. El niño sonríe y se va corriendo. Onorato Alonso, es un salesiano nacido hace 64 años en un pueblito de la provincia de Burgos, España y hace 35 que vive y trabaja en Africa. Primero fue a Ruanda a ser docente en una escuela profesional de Kigali pero luego se trasladó a Goma. Actualmente es profesor de electrónica del Instituto Técnico e Industrial de Goma, una escuela técnica pública que cuando el estado no pudo sostenerla se la entregó a la congregación salesiana para su administración. Entonces se abocaron a atraer a niños y muchachos de la calle y para ello utilizaron las viejas instalaciones para fundar el colegio Don Bosco Ngangi. Hoy da educación gratuita a unos 3700 alumnos, desde recién nacidos hasta los 18 años, en un país donde hasta la educación pública es paga. Como los maestros que dependen del estado reciben solo una parte del sueldo que les debería corresponder e incluso hay meses que no cobran, la solución es que cada niño pague en su escuela pública para recibir educación.
Don Bosco-Nganga
Miles de niños reciben educación gratuita en Congo gracias a una institución salesiana en un país donde toda la educación, incluso la pública es paga.