Agro > FERNANDA MALDONADO

El análisis de una experta sobre el cáncer de la ganadería: el abigeato

La asesora de la Federación Rural y del Plan Estratégico Nacional del Rubro Ovino en seguridad rural dijo que “el nivel de aclaración de los delitos de abigeato es mínimo”

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16 de agosto de 2019 a las 12:25

María Fernanda Maldonado Ciceri nació en 1977, en Carmelo, pero se crió en paraje Las Flores. Es hija de un pequeño productor de Colonia. Está casada, tiene dos hijas mellizas “y otras dos de corazón”. Le gusta mucho el jardín, la pesca en arroyos y andar a caballo. Asistió a una escuela rural y hoy es abogada independiente. Es asesora de la Federación Rural (FR) y del Plan Estratégico Nacional del Rubro Ovino. Hace 10 años estudia y participa activamente en la lucha contra el abigeato y la inseguridad rural, por lo que es una especialista en el tema. 

Han incrementado en gran medida los casos de abigeato y ataque de perros, ¿por qué? 

Creo que hay varios elementos. En primer lugar, venimos haciendo un trabajo hace mucho tiempo en fomentar la denuncia. Antes la población no denunciaba. En el caso del abigato no lo hacía por descreimiento o porque había que ir hasta la ciudad. Hoy quizas denuncien un poco más, pero se sigue sin reflejar la realidad. Hay que ponerse en el contexto: el productor constata el abigeato, tiene que trasladarse a la seccional, hacer la denuncia, ir a buscar la constancia y después ratificarla. Ante todos esos trámites capaz que concurre la primera y la segunda vez, pero ya a la cuarta o a la quinta vez, cuando ve que no hay respuestas ni resultados, decide no hacer las denuncias. Nosotros les pedimos que se tomen las molestias de hacerlas, porque cuando no se hace  la denuncia no existe el delito en las estadísticas. Las instituciones privadas hoy vinculadas no llevamos nuestras propias estadísticas. Sí tenemos un sondeo con los delegados que tenemos a nivel nacional y departamental y nos hacen llegar lo que sucede en cada uno de los departamentos, pero no tenemos una información muy acabada sobre los daños que el abigeato causa. Se está trabajando en ello. Lo mismo sucede con el ataque de los perros. Antes ni siquiera había una institución donde denunciar. Después que se creó la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba) empezamos a pedir que se denuncie en la seccional y también vía web (de la Cotryba), porque es la que tiene potestades, más allá de que no pueda aplicarlas por falta de recursos materiales o humanos. 

 

 

¿Cuál es el delito más frecuente? 

Depende de muchas cosas, por ejemplo de los departamentos. Si te vas a San José, Colonia y Canelones, lo que surge más es el tema del abigeato asociado a la faena clandestina y de forma reiterada. En el norte se da más el abigeato con la sustracción de ganado vivo. La carneada de ovinos es generalizada en todo el país. Depende también de las características del animal: matar a un ovino y trasladarlo es más fácil. En el caso del ganado Holando es más manso, está acostumbrado a la presencia de las personas y los predios son más pequeños. Hay que tener en cuenta que hoy abigeato es todo: se considera abigeato en lo urbano y en lo rural. Canelones siempre es un departamento muy problemático y hoy se constatan complicaciones en Maldonado, Soriano, Artigas, pero después eso puede variar y están sobre la mesa otros departamentos. Eso es constante. Es relativo. A nivel nacional la tendencia es crecer, sobre todo en las orillas con los alrededores de los centros poblados y las rutas. 

 

Movilización de productores en Melo.

 

¿Con qué herramientas cuenta el productor? 

La denuncia. Como sector privado trabajamos hace muchos años y nos preocupa mucho, por eso somos muy proactivos en la elaboración de propuestas con lo técnico. Trabajamos con las instituciones y con el Estado, quien debe garantizar la seguridad. Teniendo como base lo que pasa en la realidad y al productor en el campo, trabajamos en la concientización del productor. Que sepan la importancia de tener a los animales marcados y señalados, con una buena trazabilidad, alambrados en buen estado y porteras cerradas con candado. Eso va unido a todo lo que se desarrolla después. Por ejemplo, si tenes las porteras trancadas con candados y cadenas, el delincuente va a tener que romper todo eso para ingresar al predio y eso significa una agravante para la pena del delito. Una cosa siempre va enganchada a la otra. Por eso, siempre sugerimos combatir al delito como si fuera una cadena, siendo el primer eslabon el productor rural. A veces, la denuncia es un poco larga, pero esos elementos que se le piden al productor es para hacer una investigación eficiente. Se debe siempre pedir el nombre del funcionario que los atiende, el número de la seccional y la constancia de la denuncia. Luego hay que hacer un seguimiento de la misma y preguntar qué pasó. Si hay un animal faenado, el Ministerio del Interior debe concurrir al establecimiento, extraer muestras para poder realizar un análisis de ADN y cotejar si se encuentra carne de procedencia dudosa. Esto ha resultado ser una herramienta muy buena y hay muchos procesamientos gracias a este instrumento, cuyo costo está a cargo del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Por otro lado, el productor sabe mucho: los rastros, si hay huellas, para qué lado pudo ir la tropa, si llovió... cosas que la Policía o la Fiscalía no sabe siempre y está bueno que el productor oriente  en ese sentido. Otra herramienta que tienen los productores es llamar a las gremiales, hacernos saber sus dificultades, saber cómo le fue con la denuncia y si hubo resultados. 

 

“Los perros que causan daño a las majadas, casi todos, tienen dueño”

 

¿Qué nivel de aclaración de los delitos hay? 

El nivel de aclaración de los delitos de abigeato es mínimo, lamentablemente. La cantidad de formalizaciones que se están dando también es mínima, estamos hablando de un 4% o 5%, según lo informado por la última reunión de Seguridad Rural –comisión que funciona en la Federación Rural–. Otra gran discusión que hay es el tema de las penas, porque los resultados de los procesos no son lo que los productores esperan. Eso desanima a la población y da un mensaje que, a veces, es contradictorio. Hemos tenido casos muy grandes de delitos de abigeatos y estafas que los resultados han sido, desde nuestro punto de vista, desanimantes. Otra cosa es que no solo se trata de abigeato, también se sufren hurtos de maquinaria, de gasoil, el daño a los fardos, a las explotaciones de la granja y las estafas. A su vez, no se dimensiona el daño ocasionado al ingresar a un predio de un productor, porque, por ejemplo, si entra una persona a un predio donde hay una majada en plena parición, el hecho solo de ingresar provoca un daño tremendo. Por todo eso, los productores han implementado herramientas para poder paliar estos problemas y  tienen perros de guardia, alambrados eléctricos. 

Como asesora de la FR, habrá escuchado muchas propuestas de los productores.  

Sí y tratamos de darle una visión global. Somos integrantes de comisiones a nivel nacional y, más allá del enfoque de una de las partes, en mi caso desde el lado de los productores, se visualizan otras cuestiones o problemáticas. La postura de aplicar eutanasia con los perros que atacan majadas no es unánime entre los productores. Ahora, sí es necesaria una política eficiente que considere el tema de la identificación, castraciones masivas, concientización de la tenencia responsable y, sobre todo, aquellos animales que no estén chipeados y no tengan un tenedor responsable, deben ser retirados de la vía pública. Acá es donde aparecen las preguntas sobre qué se hace con ese animal. 

 

"La Cotryba no cuenta con recursos, pero tampoco vemos a un gobierno nacional dispuesto a otorgarlos”

 

¿Eso es legal? 

Claro que sí. La Cotryba hoy puede sacar a ese animal de la vía pública. Pueden sacarlo, castrarlo, chipearlo y devolverlo a donde estaba o no. Pero, ¿quién va a ser el responsable? ¿Va a ser la intendencia o el gobierno? La idea es que ese perro vaya a algún albergue y que alguien se haga cargo. No se puede dimensionar cuántos son los perros que no tienen tenedores. Un estudio elaborado hace un par de años arrojó que hay 1.750.000 perros con dueño. Nosotros, a partir de números de la Cotryba, sabemos que los perros que causan daños a las majadas, en su gran mayoría, tienen dueño. Entonces, tenemos que comenzar con una política eficiente con los perros que tienen dueño para saber cuántos no lo tienen y así ver qué hacemos con ellos. El tema crea mucha polémica. La tenencia irresponsable y la superpoblación canina es una problemática urgente y lo catalogamos de “grave”. Se nos fue de las manos a toda la sociedad uruguaya. Para tener una solución lo más eficiente posible se necesita un consenso social muy importante. Sabemos que la Cotryba no cuenta con recursos, pero tampoco vemos a un gobierno nacional dispuesto a otorgarlos. 

¿Es eficiente la Cotryba? 

No tiene medios, entonces las medidas que uno solicite no las va a poder responder. No tiene personal y no tiene dinero. Estamos en conocimiento que se están haciendo castraciones masivas en coordinación con zoonosis y las intendencias, pero los números son insignificantes comparados a los 1.750.000 perros. Es algo muy lento y la problemática muy grave. Es un tema que va a dar mucho trabajo, pero hay que agarrar el toro por las guampas, algo que se tendría que haber hecho hace por lo menos dos años. Yo siempre pongo un ejemplo: ¿Por qué estacionamos bien nuestro auto? La mayoría no lo hace por convencimiento, sino porque viene un inspector y nos mata a multas. 

 

 

¿Qué le pesa más al productor, el daño económico o emocional? 

Las dos cosas, pero el daño emocional es muy importante. Con estos delitos, muchos productores chicos quedan desarmados y los afecta de las dos maneras. El productor quiere y cuida mucho a sus animales. Personalmente me ha pasado. Una mañana nos levantamos con un destrozo tremendo en la majada y te dan ganas de llorar a gritos, porque ves a los animales destrozados. Psicológicamente, es muy fuerte encontrarte con esta situación. Y eso lleva al desánimo. El productor no está dispuesto a pasar por esa situación dos o tres veces al año o todas las semanas y se ve obligado a dejar la producción. Y repito, los productores quieren a sus animales, porque por ahí está la concepción de que la gente en el campo los cría para matarlos y no le interesan. No es verdad, porque aplican normas de bienestar animal todo el tiempo en el manejo, en el cuidado, en el acceso al agua y a la sombra, entre muchas otras. Se hace un trabajo muy importante en eso. 

¿Conoce algún país que haya combatido esta situación con eficacia? 

Sí. Hay muchos países que han tenido estas problemáticas y las han solucionado. Países que tenían la población canina controlada y se les fue de las manos. Se han hecho consultorías a nivel internacional para ver cuáles son las medidas más eficientes para hacer una política pública de control. Están basadas en pilares de identificación, castración, educación, sensibilización y control. Subrayo el tema del control, porque sin él todo el resto se cae. Hay países que han aplicado medidas de eutanasia y otros que no. Países vecinos, como Chile y Argentina, también tienen estas problemáticas. En estos casos, depende de la situación geográfica, porque se habla de perros salvajes que atacan majadas y, en realidad, según nuestros estudios, no existen y, de existir, son casos excepcionales que suceden en el norte. Insisto en que la gran mayoría de los perros que cometen daños en Uruguay tiene un tenedor irresponsable.

 

“Se está perdiendo el respeto a la ley”
Considerando que hace más de 10 años que Fernanda Maldonado trabaja con el abigeato, es “lamentable” que hoy se siga hablando de eso, expresó. Precisó que los temas de preocupación no son los mismos y que en eso se ha avanzado, pero en lo teórico, no en lo práctico. “En este país hay muchas leyes que no se cumplen y eso causa un perjuicio enorme en la problemática en sí, porque no estás implementando las herramientas que tenes”, dijo. También señaló que en la sociedad “se está perdiendo el respeto a la ley”.
 
A los presidenciables

Fernanda Maldonado aseguró que, dada la situación que las gremiales saben que existe en el país (sobre la inseguridad y cómo la misma perjudica a los productores), se solicita a todos los productores que cuando ocurran denuncien los delitos y que notifiquen los mismos a las gremiales.

“Tratamos de dar respuestas y asesoramiento. Hay que seguir insistiendo con el tema, porque si no lo hacemos y no proponemos no van a haber soluciones”, expresó.
Añadió que este es un año electoral y que, dada esa realidad, “hay que pedir a los presidenciables que tengan a la seguridad rural y a la superpoblación canina en cuenta y sean temas nacionales, no marginales”. 

Las cifras
  1. 1,75 millones de perros son los que poseen un dueño tenedor en Uruguay,  pero no existen datos del número de perros que no tienen un responsable.
  2. De 4% a 5% de formalizaciones hay con base en los casos denunciados, según información de  la comisión de seguridad rural de la Federación Rural. “Se trata de un número mínimo”, opinó Maldonado.
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