El Gobierno de Colombia y el Estado Mayor Conjunto (EMC), el sector más numeroso de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016, aplazaron para el día 16 próximo el inicio de las negociaciones y del cese el fuego que se suponía debían empezar el domingo.
Las partes se reunieron en el municipio de Tibú, al este del país, para instalar oficialmente los diálogos, pero el Alto Comisionado para la Paz, Danilo Rueda, y el vocero del denominado EMC, Andrey Avendaño, comunicaron que se pospondrán por más de una semana.
La previa al encuentro estuvo llena de tensiones. Según un anuncio del 20 de septiembre, este domingo las partes debían iniciar las negociaciones y un cese al fuego bilateral de diez meses. Sin embargo, en las últimas semanas, los guerrilleros y el Ejército han tenido fuertes enfrentamientos en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca, que alimentaron la siempre presente desconfianza.
La fuerza pública desarrolló una operación militar que resultó con la muerte de una veintena de rebeldes en los alrededores del Cañón del Micay, una zona clave para la siembra de hoja de coca, el principal componente de la cocaína y fuente de ingresos del EMC.
En ese contexto, el comandante de la organización, Iván Mordisco, aseguró que el gobierno estaba "azuzando" la guerra, casi el mismo tiempo que la guerrilla propinó diversos ataques contra uniformados, que derivaron en la muerte de dos civiles, lo que llevó a que altos mandos de las Fuerzas Armadas pusieran en duda la factibilidad de la tregua previamente acordada.
En medio de ese nerviosismo, los negociadores acordaron en Tibú "declarar la suspensión de las operaciones ofensivas" por parte del EMC y del Ejército; al tiempo que consensuaron la nueva fecha para el “cese al fuego”, que ahora, según lo pautado, debería regir desde el próximo lunes.
Rueda fue abucheado por miles de indígenas y otros campesinos que viajaron desde varias zonas del país a Tibú para presenciar el fracasado inicio de las negociaciones, mientras que líderes comunitarios le reprocharon al gobierno no hacer el esfuerzo suficiente para lograr la paz. Andrey, en cambio, fue aplaudido en un territorio con fuerte presencia guerrillera.
"Estamos plenamente convencidos que es mediante el diálogo, que es mediante la salida política que somos capaces de resolver los diferentes problemas", sostuvo Andrey con relación a los diálogos lanzados por el presidente Gustavo Petro, que busca desarmar a unos 3.500 guerrilleros del ECM, mientras que desde noviembre negocia con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en sedes rotativas entre Cuba, México y Venezuela.
(Con información de AFP)