La pausa, el cambio de frente, la asistencia. La pegada intacta. La lectura del juego. Esencia futbolera en un trotecito de 75 minutos. Álvaro Recoba pertenece a esa legión de jugadores en vías de extinción a los que le son aplicables expresiones arcaicas: juega y hace jugar.
El lujo de los cracks
Álvaro Recoba. Desde que volvió a Nacional, el Chino estaba obsesionado con hacer un gol olímpico; muchas veces desperdició oportunidades, pero el sábado entró, justo después de marcar otro tanto brillante