20 de febrero de 2012 18:24 hs

Allá, por la primera mitad del siglo XX, el Concurso de Tablados era popular en toda la ciudad. Se hablaba de la existencia de 300 tablados compitiendo, incluso había tablados separados entre sí por apenas una cuadra y, por ende, “ganadores zonales”. Los vecinos se esmeraban tanto como las propias agrupaciones en tener al mejor tablado de la ciudad y el triunfo era motivo de fiesta en el barrio.

Algo así pasó hace unos días en el barrio Las Torres, que mereció el primer premio en el concurso de escenografías de escenarios populares organizado por el Museo del Carnaval. La escenografía expuesta rememora los inicios del barrio, a los vecinos levantando paredes en forma solidaria, el primer ómnibus que llegó y la primera escuela, sus tanques de agua e incluso se aprecia la llegada de un helicóptero con los pabellones nacionales.

Hubo también una primera mención para la decoración del tablado Molino del Galgo. Allí, los vecinos representaron un desfile callejero con murgas, comparsas y otros elencos, quedando el escenario al centro, completándose la decoración cada vez que sube un conjunto para actuar.

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El jurado determinó que la segunda mención especial fuera para el tablado Monte de la Francesa, donde se creó un enorme hormiguero con hormigas por todos lados, vestidas para el carnaval, aludiendo al trabajo mancomunado de la comisión del barrio para llevar el carnaval a esa zona.

Así se dio una nueva edición de este concurso, enmarcado en el programa Tablado de Barrio que desarrolla el Museo del Carnaval y que se suma a otros programas, según explicó Alejandro Rubbo, responsable del relacionamiento con la comunidad del museo.

Citó como ejemplos uno que se llama Cárceles y ambienta la realización de los carros alegóricos para las reinas del carnaval por parte de reclusas. También funciona Muestras itinerantes, que promueve exposiciones en el interior e incluso en el exterior del país.

Para el concurso entre los tablados populares fue valioso el trabajo del responsable técnico del museo y artista plástico Gabriel Nieto, el del maestro Lorenzo Roldán, el de la técnica Tatiana Ruiz y el de la gerente general Graciela Michelini, subrayó Rubbo.

El barrio como equipo

Pero el regreso del concurso tiene una historia propia. En 2006, previo incluso a la inauguración del Museo del Carnaval (rambla 25 de Agosto de 1825 y Maciel), un grupo de personas comenzó a gestar iniciativas que tenían por objetivo revalorizar los escenarios populares.

El objetivo fue rescatar una tradición debilitada. En el museo hay maquetas y fotos de épocas en las que el concurso de los tablados era un fenómeno increíble, constituyendo documentos extarordinarios que ayudaron a trasladar la idea a los vecinos, ya que había pasado tanto tiempo que aquello no era registrado por la memoria colectiva.

“Empezamos a trabajar con los vecinos, en principio de cinco barrios, pero se sumaron más. Tuvimos el apoyo de ANCAP, que aportó durante estos años dinero para los materiales y la asistencia técnica”, dijo Rubbo, asistencia que transmitió métodos para la realización, procurándose que los vecinos recogan la experiencia y, llegado el caso, “trabajen solos”.

Aclaró que “los procesos fueron, son y serán diferentes en cada barrio, pero estamos en el buen camino de rescatar la tradición, algo impensable sin la participación comprometida de los vecinos”.

Un promedio de 20 a 25 personas trabajaron en cada tablado, desde la elaboración de la idea y la maqueta hasta la realización, existiendo aportes en varios casos de espectadores y hasta de algunos carnavaleros. Hay tablados que ya tienen cinco años de proceso, lo que les permite mostrar un elevado nivel en sus trabajos, otros con dos o tres años y alguno incluso se integró para este año.

Lo que se estimula es “la elaboración de escenografías identificadas con cada barrio y sus vecinos”, expresó el vocero del museo, quien entiende que para 2013 habrá más de ocho participantes. “Nuestra aspiración es que todos los escenarios populares participen, que cada vez más vecinos aporten tiempo y creatividad, dándole un toque distintivo a los tablados para atraer cada vez más público y a empresas comerciales que vean redituable su participación”, comentó.

Según añadió, esto se hace pensando en el turismo interno y externo: “En estos tablados se pueden ver cosas únicas y de gran nivel que aportan sensaciones que en otros escenarios no se pueden encontrar”.

Para el Museo del Carnaval el balance es muy positivo, ya que se entiende que en apenas seis años se recuperó una tradición sumando valor a los escenarios populares.

“Todavía el museo no se puede desentender, pero ya llegará el día que no tengamos más nada para aportar porque los vecinos se habrán apropiado del concurso”, finalizó Rubbo.

US$ 1.000

Para el tablado de Las Torres se asignó un premio de US$ 1.000, denominado Premio Corporación Andina de Fomento (CAF). A los tablados merecedores de la primera y segunda mención se les adjudicó US$ 500. El viernes 24, a la hora 20:30, en el tablado de Las Torres se realizará la ceremonia de entrega de premios con la presencia de representantes de los ocho escenarios participantes y de autoridades de la Intendencia Municipal de Montevideo, encabezadas por la intendenta Ana Olivera, del Museo del Carnaval, de la gremial de Directores Asociados de Espectáculos Carnavalescos y Populares, y de la CAF.

Ocho compitieron

Los tablados que participaron en el concurso fueron: Monte de la Francesa (Colón); Paso de las Duranas (Brazo Oriental); Las Torres (Las Torres); Arbolito-El Tejano(La Teja); Lavalleja (Lavalleja); Punta de Rieles (Punta de Rieles); Flor de Maroñas (Flor de Maroñas), y Molino del Galgo (Unión). El jurado lo integraron Ana María Bello por la Intendencia de Montevideo, Elizabeth Milita Alfaro por el Museo del Carnaval y Martín Iribarren por Bella Artes. La secretaría ejecutiva la ejerció Paula Larghero.

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