La caída en el valor de las exportaciones de carne de Uruguay en 2020 será la mayor en lo que va de este siglo y rondará los US$ 400 millones. Esa cifra implica una retracción del eje del 17,5% respecto al récord logrado en 2019. El principal motivo: una pronunciada baja en la oferta de ganado vacuno listo para faena, explicó a El Observador Lautaro Pérez, gerente de marketing del Instituto Nacional de Carnes (INAC). De hecho, el técnico considera de que no no suceder nada extraño, en 2021, habrá un rebote y se reanudará la tendencia alcista de los últimos años.
Lejos de lo que se pueda suponer tras la lectura de ese dato, como se adelantó la caída no es consecuencia de una retracción en la demanda de carne en el mercado mundial, básicamente corresponde a una menor oferta de ganado vacuno para faena en los algo más de 30 frigoríficos habilitados en el territorio nacional, consideró el funcionario del instituto cárnico.
De mantenerse la tendencia que se ha apreciado en los primeros siete meses del año, con base en volúmenes exportados y precios acordados, teniendo en cuenta también lo que se espera suceda de agosto a diciembre, los ingresos por las exportaciones totales del sector cárnico totalizarán unos US$ 1.820 millones. Esa cifra estará unos US$ 380 millones por debajo de los casi US$ 2.200 millones del récord de 2019 y será la mayor retracción desde el último brote de fiebre aftosa que tuvo el país en 2001.
En el mundo hubo más importación
“La razón (para esa caída) es, en gran parte, la menor faena de ganado vacuno, hubo una menor oferta de ganado, con un ganado además más caro”, explicó Pérez.
Precisó que cuando se observa el comportamiento que existió en los mercados demandantes de carne, durante el primer semestre de 2020 las importaciones de China, EEUU, Japón y Corea del Sur aumentaron.
"En el caso de China eso sucedió con mucha fuerza”, agregó. “Compraron más”, afirmó, pero con Uruguay participando menos en el abastecimiento. Y mencionó que el único bloque que en lo que va de este año compró mucho menos respecto a lo que sucedió el año pasado fue el de la Unión Europea, tanto que cayó al quinto lugar entre los principales importadores en el mundo.
“Considerando la suma de todos los mercados, se ha importado más carne que en otros años, así que la explicación no está por ese lado”, expresó.
Sobre el argumento clave, una menor oferta de vacunos a la industria, dijo que eso no puede sorprender, dado que se sabía que iba a suceder ya cuando en años recientes, en 2017 y sobre todo en 2018, hubo una fuerte exportación de terneros en pie.
La salida de vacunos en pie
En 2019 Uruguay exportó algo más de 110 mil cabezas vacunas en pie a Turquía y unos 6.500 vientres Angus y Hereford a China. En 2017 se exportaron 332 mil bovinos en pie, mientras que en 2018 salieron del país –con destino principalmente a Turquía– 405.603 cabezas, un récord histórico compuesto básicamente por terneros enteros. Esta corriente comercial, defendida por productores y consignatarios, es cuestionada por el sector empresarial industrial y también por los trabajadores, tanto que uno de los sindicatos solicitó al gobierno que se autorice la importación de ganado en pie para que coexistan las exportaciones y el buen abasto a los frigoríficos.
Otro factor que el gerente de marketing del INAC mencionó es que los precios de la carne vacuna exportada (esa carne explica el 84% del total de los ingresos y el resto son otras carnes (ovina, equina) o subproductos) ahora están “bastante por debajo de los del año pasado, que fueron récord, los precios en junio y julio ya quedaron bastante planchados y no creo que ahora volvamos a tener los precios de 2019”. Por lo tanto, aunque la faena se recuperara y se exportaran los mismos volúmenes que en el segundo semestre del año pasado, eso no mejorará sustancialmente lo proyectado en materia de ingresos globales para el ejercicio de 2020.
Pérez hizo otra precisión: mantener el foco puesto en que las plantas frigoríficas, a propósito de la emergencia sanitaria por covid-19, puedan seguir trabajando sin inconvenientes, con ausencia de casos entre los operarios, manteniendo la actividad de un modo “razonablemente normal”.
Lo que pasó en estos 20 años
Tras el impacto derivado del brote de fiebre aftosa que hubo a inicios de este siglo en Uruguay, los ingresos por exportaciones de carne se fueron recuperando después de caer a US$ 292 millones en 2001 y tras encadenar los primeros ascensos por primera vez superaron la anhelada barrera de los US$ 1.000 millones en 2006 (US$ 1.119).
Entonces, el nuevo gran mojón pasó a ser los US$ 2.000 millones de ingresos en un año y eso se consiguió por primera vez en 2018, con US$ 2.016 millones. Y en 2019 se logró un récord de US$ 2.190 millones.
Los ingresos vienen creciendo constantemente desde 2016 y eso, como se señaló, tendrá un freno en 2020, dado que como se señaló apenas se superarán los US$ 1.800 millones.
“El año 2020 está jugado, tenemos pocas ganas de ver esta película, porque la caída puede cambiar un poco, capaz es lo que hoy pensamos, unos US$ 380 millones, pero puede ser de US$ 360 millones o de US$ 400 millones, lo cierto es que hay una caída muy importante, magia no va a haber”, dijo Pérez, quien añadió de inmediato: “Para 2021 ya habrá más ganado y esperamos un rebote”.
Desde el año 2002, con base en los datos divulgados por Pérez Rocha en la red social Twitter, hubo 14 ejercicios anuales en los que el ingreso creció respecto al anterior más inmediato, y otros cinco en los que hubo descensos, contando el previsto para el año en curso.
Carlos Pazos