“Estoy bien. Vivo frente a la plaza, en el mismo lugar de siempre”, le dijo el lunes a El Observador Juan Martín Mugica. El hombre, ex futbolista, gloria de Nacional como técnico y jugador, campeón de América con Uruguay y mundialista en México 1970, solicitó al Estado una pensión graciable.
Las cifras que se manejan pueden ilustrar el tema: en los primeros días de febrero se distribuirán de Rentas Generales unos $ 3,166 millones para cubrir las 793 pensiones graciables que están vigentes. Son unos US$ 160 mil. Al año, eso se traduce en casi US$ 2 millones.
Antecedentes deportivos
En 1967, cuando los ecos del Maracanazo se apagaban y se conocía la precaria situación económica en la que vivían algunos de sus héroes, se les otorgó por ley (13.621) $ 5.000 mensuales. La suma fue reajustada, por ley, en 1969 y 1984 cuando se extendió, tardíamente, a los campeones sudamericanos de 1916 y 1917.
En 1989 el campo de las pensiones se abrió a otros deportes cuando se le otorgó a Andrés Iraizoz, “Andrucco”, campeón mundial en Montevideo 1955 en la modalidad mano de pelota vasca.
Desde entonces se otorgaron varias pensiones a deportistas en forma individual, y en 2005 se sancionó la ley 17.850 que le concede cinco salarios mínimos a todos los medallistas olímpicos. Esa cifra suma $ 36 mil. Algunos de los 19 beneficiarios ya fallecieron.
El monto de la pensión que fija la ley vigente es de cuatro Bases de Prestaciones y Contribuciones (BPC). Lo que equivale actualmente a $ 9.668.
Aspectos reglamentarios
Ariel Ferrari, representante de los trabajadores en el Banco de Previsión Social (BPS), es uno de los integrantes de la Comisión que trata las pensiones. En palabras a El Observador, expresó que “la comisión hizo un reglamento de trabajo y definió cosas que la ley no especificaba. Esta habla de carencia de recursos. Nosotros establecimos que los ingresos del solicitante no deben superar determinados montos”.
El tope de ingresos que debe tener el solicitante es de siete bases y media de prestaciones, lo que a la fecha de hoy equivale a $ 18.131. “La ley también establece parientes de primer grado de consanguinidad. Desde 2005 dejamos de otorgarles pensión a los descendientes de Artigas que históricamente las solicitaban y recibían aun después de la ley (1992) y cuando a los solicitantes ya no les quedaba ni la nariz aguileña”, dijo.
Ferrari también contó una limitante del trabajo de la comisión: “En Uruguay una persona puede no tener bienes registrados a su nombre, no tener ingresos y ser millonario. Pero hay secretos que nosotros no podemos levantar, nosotros solo nos basamos en una declaración jurada”.
En esta se analiza si el individuo tiene bienes inmuebles o muebles. “Esos son aspectos que se deben analizar porque no es lo mismo una buena casa que otra en estado ruinoso”, explicó a El Observador Daniel López Villalba, diputado del Partido Nacional que estudia las pensiones en la Comisión de Seguridad Social de su cámara.
Nicola Cetrato, representante del Ministerio de Turismo y Deportes en la comisión, dijo que para tener derecho a la pensión los deportistas “deben ser campeones mundiales o sudamericanos a nivel de selección y tener bajos ingresos”.
En materia futbolera, los nombres son conocidos. Pero para otros deportes, la comisión busca confirmar la información a través de las respectivas federaciones.
Las pensiones graciables no son privativas de los deportistas. Actores, directores teatrales, músicos, payadores, carnavaleros, artistas plásticos, escultores, periodistas, músicos y sindicalistas también perciben este soporte económico que brinda el Estado.
El año pasado pasado el semanario Búsqueda informó que gobierno y oposición quieren modificar el sistema de pensiones graciables para limitar su “laxitud”. Allí, el director general del Ministerio de Educación y Cultura, Pablo Álvarez, declaró que estas pensiones “deberían tender a desaparecer”.
Alma Mallo, diputada del Partido Colorado, expresó a El Observador su disconformidad con las pensiones graciables. “Nosotros no tenemos acceso a un estudio profundo del tema pero me parece que las pensiones son para gente que hizo un gran aporte a la patria como Obdulio Varela que fue un grande y terminó muy pobre”, expresó. “Ahora se están otorgando en forma indiscriminada. Por ejemplo, la actriz Beatriz Massons publica en el Gallito que da clases de teatro, tiene una buena jubilación y un apartamento en Pocitos y se la dieron porque tenía un alto grado de endeudamiento. Al padre Monzón le dieron una doble pensión por lo que hace como cura que es hacer el bien. Yo considero que hago el bien todo el día”, agregó Mallo.
La diputada por Vamos Uruguay fue enfática: “El Partido Colorado no va a aprobar más pensiones hasta que se comunique cuántas hay. El tema viene flechado porque es una forma más de captar votos. A Nancy de Vita se la negaron por falta de currículum y es una excelente cantante”.
López Villalba, por su parte, expresó: “Seríamos muy injustos si dijéramos que de ahora en más no aprobaremos más pensiones. Hay que analizar cada caso e informarse bien porque el fundamento humanista en el cual se inspiró la creación de las pensiones fue para retribuir a aquellos que se encuentran en estado de necesidad”. El caso Mugica abrió una discusión. Mientras tanto, las carpetas con solicitudes siguen sumándose en busca de una manito.
Dos pendientes
Otros dos futbolistas que tienen pensiones pendientes para ser aprobadas en la Asamblea General son Guillermo Escalada y Julio César Dalmao, ex jugadores de Nacional.
El procedimiento para otorgarlas
La solicitud de la pensión puede partir del Legislativo o del Ejecutivo, a través del Ministerio de Educación y Cultura. Primero lo analiza la Comisión que trata las pensiones. Esta exige una declaración jurada al peticionante para que declare que sus ingresos no superen las siete bases y media de prestaciones ($ 18.131). También se solicita que acredite sus aportes al país mediante su currículum. Si hay unanimidad, la solicitud pasa a la dirección del Ministerio, que puede pedirla formalmente a la Asamblea General. En el legislativo, se somete el tema votación. El voto es secreto y no se precisa una mayoría calificada.