Al menos uno de los 365 que tiene un año es necesario preguntarse dónde guardamos nuestros archivos más preciados. ¿Se hallan en un lugar seguro? Las fotos del casamiento, el video de los primeros pasos de los hijos; las vacaciones con amigos. No solo confiamos a la computadora nuestras imágenes más queridas (la mayoría de las cuales jamás se imprimen), sino otros documentos que, si se pierden, complicarían la vida del más oranizado: la tesis de la carrera casi por terminar, la presentación de trabajo a la que tanto sudor y lágrimas le dedicamos. La práctica de mandarse los archivos al correo electrónico de uno mismo deja de ser viable si se tiene en cuenta que son cientos o miles los documentos que contienen nuestras computadoras; una cantidad que además crece de forma exponencial.
Hora de amigarse con el "backup"
El 31 de marzo se celebra el Día Internacional del Backup, una oportunidad para respaldar nuestros archivos antes de que sea demasiado tarde