En la década de 1940, Tita Merello y Luis Sandrini derrochaban su amor por las habitaciones del Hotel Rex de Atlántida. Años más tarde, Pablo Neruda, compartía una noche de pasión junto a su amante en el Fortín de Santa Rosa y en el 69’, Julia Moller era elegida “Miss Timón” en el salón del antiguo hotel de San Luis. Sus historias, como las de tantos otros, quedarían en el recuerdo de los grandes hoteles de la época, muchos de los cuales, continúan en pie.
Contrató personal del balneario y en diciembre cortó la cinta y brindó junto al expresidente de la República, Tabaré Vázquez. El proyecto arrancó con buen pie: en enero la ocupación alcanzó al 80%.
La oferta actual incluye cinco habitaciones apart-hotel (equipadas con heladera, microondas, TV satelital) que si bien se encuentran restauradas, aún guardan el espítiru de la arquitectura original. El complejo cuenta con un restaurante con música en vivo y en el futuro se habilitará la segunda planta.
LOS AMANTES
Ubicada en el pequeño balneario que lleva su nombre, a 3 kilómetros de Atlántida, la Hostería Fortín de Santa Rosa es una opción para parejas.
De romántico estilo colonial, la casona se inauguró en 1933 pero la primera construcción sería anterior a 1890. “La casa la restauramos no la reciclamos”, explica su actual propietario Jorge Gallo. “Reciclar hubiera sido poner canillas donde se precisa pero había que velar por la estética“.Entre sus condiciones, no se admiten televisores ni niños. “Ofrecemos alojamiento y una rica cena”, señala Gallo.
La mayoría de los visitantes son europeos y las historias circulan por los corredores. Por la década de 1950 Pablo Neruda fue uno de sus huéspedes. El escritor llegó tarde en la noche y se registró bajo su verdadero nombre: Neftalí Reyes. A la mañana siguiente se fue temprano y sin desayunar. “Cuando el dueño del hotel reconoció el nombre en los registros se quiso morir”, dice Gallo. “Lo acompañaba su amante y luego esposa, Matilde Urrutia”.
ENTRE PELÍCULAS
En 2005, los actores Jaime Fox y Colin Farell se paseaban por la rambla de Atlántida interpretando Vicio en Miami. El Hotel Rex, instalado en el lugar desde la década de 1930 era parte del escenario pero ninguno de los participantes se hospedó en el establecimiento.
“Casi todos se quedaron en Montevideo”, asegura contrariado el director del hotel, Adolfo García.
Hoy, la filmación es una anécdota y el hotel un ícono frente a la playa . De estilo racionalista alemán, similar a un barco, el complejo cuenta con 43 habitaciones con baño privado que significaron un gran avance para la época. La cantante Tita Merello y el actor Luis Sandrini fueron algunos de sus célebres visitantes.
UN CLÁSICO
Descomunal y acogedora, la última obra de Francisco Piria resiste desafiante el paso del tiempo. Centro de energía y sanación, sus piscinas calientes de agua de mar han sido un éxito desde los inicios del hotel. En la actualidad, su directora, Renée Pereira de Méndez Requena asegura que “la sensación de bienestar es inmediata”. Entre las innovaciones, el centro se ha vuelto totalmente accesible a través de la colocación de rampas, baños adaptados y personal capacitado con lenguaje de señas. “Lo más importante es la calma”, menciona Pereira de Méndez Requena. “La gente nunca está apurada. Algunos a veces llegan y no saben qué hacer pero a las horas se les pasa”.