Ideas sencillas para reducir el consumo de plástico
Pequeñas acciones cotidianas para evitar la circulación de un material que amenaza cada vez más el medio ambiente
Instagram vivir sin plastico y MalíaToallitas Ecológicas
17 de septiembre de 2019 5:01 hs
Infinitos artículos en la web que advierten sobre los riesgos medioambientales de la contaminación por basura plástica, leyes que buscan reducir el consumo de bolsas de nailon, varios emprendimientos que proponen alternativas y cierto sector de la sociedad que parece preocuparse cada vez más por la salud del planeta tierra. Pero no es suficiente. Los datos alarman: cada año, los océanos y mares reciben ocho millones de toneladas de plástico. Y todo indica que en cuestión de tres décadas, será mayor la cantidad de este material que de peces en su propio hábitat.
Un 80% de los desechos plásticos provienen del consumo humano, entonces, por más organizaciones y actores puntuales que intenten cambiar la realidad, el cambio verdadero necesita de una fuerza mucho más grande, que empieza en casa.
Diego Battiste
No se necesita tirar todos los productos de plástico que hay en el hogar o abruptamente cambiar todos los hábitos. Pero de a poco, pequeñas acciones cotidianas pueden colaborar para dar vuelta la tuerca del destino fatal de un planeta cada vez más contaminado y, en muchos casos, estos cambios pueden incluso favorecer la salud y el bolsillo. Además, no todo son malas noticias. Porque el plástico es reducible, reutilizable y reciclable.
A continuación, una serie de consejos para reducir el consumo de plástico en las acciones cotidianas, sobre todo aquellas que tienen que ver con la alimentación –que es en uno de los ámbitos donde se consume indirectamente mayor cantidad de este material–.
Si va a comprar carne, pescado, quesos o embutidos lo ideal es que lleve su propio recipiente para evitar que coloquen el alimento en una bolsa plástica o bandeja. Así como ahora los uruguayos se están acostumbrando a salir con una bolsa de tela en la cartera o mochila, ¿por qué no andar también con un tupper?
Comprar productos al granel como las legumbres, las semillas y los cereales. De esa forma se puede llevar su propio recipiente y evitar el envoltorio plástico de supermercado.
Evitar el consumo de productos congelados y ultraprocesados porque en su gran mayoría vienen en envoltorios plásticos. Cuánto más casero y natural coma, menos plástico y mejor calidad habrá en la alimentación. Beneficio doble.
Aunque ahora en Uruguay se cobra el consumo de bolsas plásticas, para las verduras y frutas se siguen entregando bolsas de nailon transparentes. Por eso, una buena opción es ir a la feria con un carrito donde colocar los productos sin necesidad de envoltorios. Los más prácticos son los de tela.
Reutilizar los frascos de vidrio para almacenar alimentos y productos que compre a granel. Son una buena opción, por ejemplo, para conservar verduras ya cortadas o ralladas para ensaladas en la heladera.
Evitar productos de belleza que contengan microplásticos y apelar a la cosmética natural. Sobre todo, aquellas cremas como la pasta dental o los exfoliantes que tras ser utilizados van directamente al agua en cada enjuague.
Clasificar en casa los residuos en orgánicos, plásticos y papeles y cartones para favorecer el reciclaje.
En cumpleaños o eventos sociales se puede suplantar la vajilla de plástico por la desechable de palma.
Utilizar fósforos en lugar de encendedores.
Durante la menstruación, las mujeres pueden probar con las toallitas de tela o a la copa menstrual en lugar de usar tanta cantidad de absorbentes.
Los sorbitos plásticos pueden demorar unos 500 años en descomponerse. ¿Realmente son imprescindibles? Por supuesto que no. Es mejor evitarlos o, en su defecto, utilizar los sorbitos de bambú que de a poco se comienzan a comercializar en Uruguay.
Utilizar cepillo de pelo de bambú, que se descompone en unos 180 días, en lugar de los de plástico que pueden demorar más de 400 años.
Adquirir un filtro o purificador de agua es una inversión sumamente positiva, porque más allá de su costo inicial, anula el gasto diario de botellas o bidones de agua y evita el consumo desenfrenado de plástico que tienen los recipientes de agua del mercado.