La Corte Suprema de Estados Unidos invalidó el miércoles una condena a muerte por la violación de una niña, estimando por una pequeña mayoría que la pena capital solo puede aplicarse a los asesinos.
"El recurso a la pena de muerte debe reservarse a los peores de los crímenes y limitado en su aplicación. En la mayoría de los casos, la justicia no se logra mejor poniendo fin a la vida del culpable sino encerrándolo y preservando la posibilidad de que él y el sistema le permitan comprender la enormidad de su crimen", concluyó la Corte en su decisión, redactada por el juez Anthony Kennedy.
En una opinión divergente, el juez Samuel Alito, respaldado por los jueces John Roberts, Antonin Scalia y Clarence Thomas, consideró la decisión demasiado "radical".
Desde hace algunos años en Estados Unidos se ha endurecido la legislación contra los violadores de niños, a menudo pasibles de penas de hasta 25 años de prisión. Media docena de Estados incluso autorizan su condena a muerte.El Estado de Luisiana (sur) fue el primero en adoptar esta medida en 1995, y el primero en aplicarla: Patrick Kennedy, de 43 años, fue condenado a muerte en 2003 por la violación de la hija de su compañera en 1998, cuando la niña tenía ocho años.
Pero en mayo de 2007, la Corte Suprema de Luisiana validó la condena de Kennedy, estimando que la decisión de 1977 no se aplicaba al caso de violación de una niña de menos de 12 años.
La justicia no obstante ha recurrido a esa pena en pocas oportunidades: solo otro violador fue condenado a muerte hace unos meses, también en Luisiana, por haber agredido en reiteradas oportunidades a la pequeña de sus vecinos durante 2004.
Además, no es avalada unánimemente, ni siquiera entre las organizaciones de defensa de las víctimas, que temen que si se introduce la pena capital los violadores no tendrán ningún motivo para salvar la vida de sus jóvenes víctimas.
(AFP)