Nacional > Día de los Trabajadores

La inseguridad se coló en el discurso sindical del 1º de mayo

El PIT-CNT reclamó contra el gobierno y empresarios e incorporó, por primera vez, la cuestión de la inseguridad en su relato

Tiempo de lectura: -'

02 de mayo de 2018 a las 05:00

Poco antes de las 10 de la mañana, la plaza de los Mártires de Chicago olía a chorizo y torta frita. Era temprano pero las parrillas ambulantes ya tenían brasa, y a su alrededor, ciento de personas se felicitaban y tomaban mate, mientras esperaban que comenzara el acto que el PIT-CNT organizó este martes para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores. El sitio se empapeló con pancartas que reivindicaban la lucha laboral y sindical. Sonaba la canción de Santa Marta del dúo Larbanois y Carrero a todo volumen y ya no entraba ni un alfiler. Todo muy predecible hasta el momento en que los organizadores propusieron un minuto de silencio en memoria de los trabajadores asesinadas en rapiñas y robos. Y con eso el PIT-CNT abrió el acto del 1º de mayo.

Por primera vez, la inseguridad ciudadana metió un bocado en el discurso sindicalista. Más adelante, en el desarrollo de los reclamos, los tres oradores mencionaron estos episodios, aunque Oscar Andrade, secretario general del Sunca, y Gonzalo Castelgrande, sindicalista de la UTE, lo hicieron de forma más liviana. Abigail Puig, secretaria de organización del sindicato de Comercio (Fuecys), se refirió a los homicidios con destacado fervor: "Cada vez que se muere un trabajador se muere también alguien nuestro", gritó y, acto seguido, responsabilizó a los empleadores por esos crímenes: "Los empresarios tienen que ver, no se hagan los distraídos en esto", acusó y la plaza tembló a gritos y aplausos.

El presidente de la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y Servicios (Fuecys), Fabio Riverón, dijo este martes que el sindicato le pidió una reunión a Bonomi y aseguró que luego del asesinato de Florencia Cabrera, una cajera que fue asesinada en febrero en un robo a un supermercado de La Blanqueada, ya habían comprobado con datos del Ministerio del Interior que las rapiñas a comercios habían aumentado.

"Un comercio abierto hasta las 11 o 12 de la noche, con uno o dos empleados, parecería demasiada exposición. Si encima a eso le agrego que el sistema de seguridad que tiene esa cadena es un guardia arriba de una moto que recorre varios locales... se está casi que entregando el local", cuestionó Riverón en declaraciones a Canal 12.

El clásico adversario

Hombres, mujeres, niños, adultos y ancianos. Hasta discapacitados en silla de ruedas se acercaron a la primera fila para asegurarse un buen sitio donde ver a los oradores. Antes de recibirlos, la murga Doña Bastada se adueñó del escenario y tiñó de fiesta la celebración. El evento merecía, además, una distinción solemne y la misma llegó cuando se entonaron las estrofas del himno nacional. La plaza entera alzó su voz para cantar, a continuación, el himno de La Internacional.

El viejo y polarizado binomio que enfrenta a empleados y empleadores volvió a tener el papel protagónico en la voz de los tres oradores. Primero Andrade, luego Castelgrande, y por último Puig, Los tres advirtieron una actitud perversa por parte del "empresariado" y arengaron en la defensa de los intereses del trabajador.

"Dirigentes empresariales creen que la forma de desarrollar la economía es la poda salarial", sostuvo Andrade. "Nos quieren imponer un discurso en donde lo único que importa es la rentabilidad empresarial", agregó. Castelgrande fue un tanto más duro: "Debimos haber tocado más el bolsillo de los ricachones". Y continuó: "Hay que empezar a rascar donde pique. Las estructuras de la clase dominante de este país aún no se han tocado".

La única mujer en tener el micrófono también aportó críticas en clave de repudio a los empresarios: "Ellos estudian todos los días cómo fracturarnos y cómo dividirnos. Tenemos que redoblar para estar más juntos", dijo Puig y propuso gravar más el capital como política tributaria.

El movimiento Un Solo Uruguay también se llevó algún que otro dardo. "¿Tan mal estamos?" se preguntó irónicamente Andrade mientras contrastaba los reclamos de los autoconvocados con triunfos y victorias sindicalistas dentro del sector. Y la plaza lo aclamaba. Simbólicamente, además, durante el acto se repartieron banderas de Uruguay, símbolo que la gente del agro adoptó como referencia de su lucha.

Enemigos íntimos

Los sindicalistas también le levantaron el dedo al gobierno. Algunos con sutileza y otros sin pelos en la lengua. Castelgrande fue el más duro con las autoridades. Con el puño en alto y el ceño fruncido les preguntó: "¿Cuándo van a bajar la tarifa eléctrica? Están todas las condiciones prontas.

Exhortamos a las autoridades aquí presentes a dejar de subsidiar a los grandes empresarios, que pagan dos mangos, mientras la gente sigue pagando y les pesa hasta el 20% de su salario", recriminó. Se refirió, a continuación, a la futura planta de celulosa que esta previsto construir en Uruguay. "Hay una tercera pastera que la quieren meter a toda costa. Para que los de afuera se lleven todo. De cada un dólar que van a poner se van a llevar cinco". Y continuó desmereciendo los proyectos de educación que se han financiado bajo la modalidad de inversión público-privado. "Por PPP se van a construir liceos bajo el derecho privado. Eso pone en riesgo la educación de los hijos de los trabajadores", puntualizó y continuó: "Quisieron privatizar el Clínicas por PPP pero no pudieron, hay que defender la salud de los pobres". Y culminó mencionando la campaña que se lanzó para derogar la Ley de Riego, que implica la recolección de firmas. "Ahora quieren privatizar el agua. ¿Privatizar el agua? El agua es nuestra. Hay que ir firmar y derogar esa ley".

Los representantes del gobierno estaban ubicados en la primera línea de los asientos, justo frente al escenario mientras Castelgrande los rezongaba. Escuchaban y asentían con la mirada. Su gran mayoría llevaba en sus cabezas las gorras del PIT-CNT, lo cual simulaba una confusa complicidad con la gremial, ya que los propios sindicalistas estaban poniendo su gestión contra las cuerdas.

La ministra que se fue

La ministra de Turismo, Liliam Kechichián, criticó el discurso de Castelgrande y contó en Twitter que se fue del acto al escucharlo. "El representante de Aute hizo que me fuera del acto. La fecha no merecía un orador tan pobre de conceptos", escribió en Twitter. Antes había recordado que va al acto desde que tiene "uso de razón" y que cantó el himno y La Internacional.

Además, destacó el discurso de Andrade aunque aseguró que no lo comparte en su totalidad

Embed

Oposición presente

Aunque no fueron tantos, hubo un puñado de políticos opositores que también tuvo voz en la previa del acto. El diputado Frenando Amado señaló al empleo como la preocupación prioritaria y se refirió a la "permanente merma en la cantidad de puestos de trabajo en muchas unidades productivas", sobre todo en el interior del país. "Estamos en una situación donde crecemos, pero eso no gotea en empleo", expresó a El Observador. Manifestó críticas al sindicalismo: "Cometen un error cuando tratan de aferrarse a puestos de trabajo que no van a existir más".

En relación a los reclamos que dijo Castelgrande, el diputado Amado tuiteó:
Embed

Por su parte, el diputado del Partido Nacional, Pablo Abdala, coincidió con su par colorado sobre la prioridad que arrastra el tema empleo en la convocatoria. Se refirió a que las políticas para combatir el desempleo, sobre todo en lo presupuestal, no son correctas. "Más allá de las políticas sectoriales, las políticas que pueda desarrollar el Ministerio de Trabajo que las podemos llegar a compartir, hay en el trasfondo una orientación económica que a mi juicio está comprometiendo seriamente la realidad del trabajo", expresó a El Observador. Finalizado el acto tuitó sentirse conforme con la actitud sindical de poner en jaque al gobierno con sus reclamos.


Embed

El intendente de Canelones, el frenteamplista Yamandú Orsi, hizo referencia al asesinato de un trabajador en un local de Kinko en Pocitos. "No podemos ser indiferentes a eso, creo que tenemos que hacer mención", dijo.

Por una sociedad más inclusiva

Minutos antes de que comiencen los discursos de los oradores, el ministro Murro recibió las firmas recolectadas por una ley de empleo para personas con discapacidad. Andrade no esquivó el tema en su discurso: "Hay luchas que no son salario, no son dos mangos más", señaló y se refirió a un "cambio de cabeza". "Si un compañero con parálisis cerebral entra en una caja de supermercado y nadie pasa por ahí porque demora, no hay ley mágica. Es también cambiar nuestra cabeza, y no perder el espacio de humanidad", aseguró.



Comentarios