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La libertad, un instrumento para mejorar la educación

Pero lo más importante es el instrumento: la libertad. Será la selección de las familias las que premie o castigue a las instituciones escolares y ello será un incentivo para que las escuelas mejoren

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25 de abril de 2013 a las 00:00

Desde el lunes 15, Boston ha sido noticia por un atentado con bombas perpetrado por los jóvenes hermanos Tsarnaev, de origen chechenio, durante la clásica maratón anual que se realiza en la zona céntrica de la ciudad. En dicho atentado terrorista resultaron muertas 3 personas, entre ellas un niño de 8 años; hubo, además, 170 heridos. Fueron 72 horas sangrientas con escenas de horror y pánico en una de las metrópolis más antiguas de Estados Unidos.


Es natural que un hecho trágico de esa envergadura, termine tapando con un velo otros asuntos que ocurren en Boston y que seguramente tendrán un impacto favorable a largo plazo.

Un mes antes del ataque mortífero, el consejo escolar de Boston dio luz verde a un nuevo sistema de selección de escuelas para los padres con el objetivo de que todas las familias puedan acceder a una formación educativa de calidad.
Hace 40 años que en esta ciudad de Nueva Inglaterra existe un sistema de zonificación, pero hasta ahora apuntaba a evitar la segregación racial. La zonificación escolar cumplió con su objetivo interétnico, pero con los años derivó en otro problema: se creó una “segregación” de calidad educativa.

El alcalde Thomas Menino reconoció que “las familias que viven en la zona este tienen menos posibilidades de acceder a una escuela de buena calidad que los de la zona norte o la oeste”. Los blancos representan alrededor del 47% de la población de la ciudad pero solo el 13% de ellos concurren a una institución pública.
Menino encomendó un estudio para crear un sistema más equitativo desde el punto de vista de la calidad de la educación.

Las autoridades apoyaron una propuesta de Peng Shi, nacido en China y que cursa un doctorado en el MIT, que elaboró un algoritmo para que los padres puedan elegir una de entre seis escuelas para sus hijos, ordenadas de mejor a peor calidad y de mayor a menor cercanía. El nuevo sistema comenzará a funcionar el próximo año lectivo e involucrará a unos 40 mil alumnos y 96 colegios públicos.

Hay mucho que aprender de esta experiencia. El gobernante detecta un problema, que afecta el desarrollo a largo plazo de la sociedad, plantea su inquietud sobre el tema y RESUELVE una reforma para dejar atrás una inequidad social del conocimiento.

Pero lo más importante es el instrumento: la libertad. Será la selección de las familias las que premie o castigue a las instituciones escolares y ello será un incentivo para que las escuelas mejoren la calidad de la enseñanza.
Parece muy sencillo. Pero sabemos que no lo es porque muchas veces a las buenas ideas se les pone carros cargados con intereses corporativos, ideológicos, sindicales que solo buscan mantener el statu quo y son un obstáculo para cualquier cambio que amenace sus intereses particulares.




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