Ya hace 15 años que la industria fotográfica se digitalizó por completo y, desde entonces, los avances técnicos han sido muy importantes. Sin embargo, la competencia es muy grande dentro de este rubro. Teléfonos como el iPhone y el Galaxy integran a sus funciones más básicas cámaras de primera categoría lo que pone en riesgo el negocio amateur de la fotografía. Las cámaras sencillas se han extinguido y solo quedan las réflex de uso, teóricamente, más profesional.
Las cámaras fotográficas contraatacan
Las marcas intentan reinventarse ante la amenaza de los smartphones y sus prestaciones