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Me gusta comer manzanas

Es la fruta típica para postre dadas sus propiedades digestivas y su uso es casi ilimitado en las cocinas mundiales

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31 de agosto de 2012 a las 00:00

Sigamos hablando de las manzanas, pero ahora de la manzana de verdad, la de nombre científico malus communis, de bien merecida fama desde hace más de 3.000 años. Es el fruto más difundido del planeta. Es citado en numerosos refranes y frases célebres y a él se refieren muchos de los principales mitos y leyendas de la humanidad. Por ejemplo, según la Biblia a causa de una tentadora manzana la especie humana se perdió de vivir en el Paraíso, la inmortalidad y la felicidad eterna.

En la mitología griega, las ninfas del Jardín de las Hespérides no pudieron impedir que Heracles cumpliera a satisfacción su tarea número 12, que era la de robarse las manzanas de oro que daban la inmortalidad. Fue una manzana lo que colocó en la cabeza de su hijo el héroe legendario suizo Guillermo Tell. Una de esas frutas, claro que envenenada, fue lo que usó la bruja mala para tratar de librarse de Blancanieves. Y gracias a una manzana que cayó de un árbol de su jardín, dicen, Newton descubrió la ley de gravedad.

A la piel lisa y brillante, roja, rosada, amarilla o verde, al aroma dulzón y a la pulpa firme y sabrosa, a veces dulce y otras gustosamente ácida, de las manzanas le cantaron, por ejemplo, Rúben Rada y el cantante gaditano Carlos Cano, amén de varios poetas que equipararon su belleza a la de un rostro femenino de mejillas rosadas. Popularmente se dice que una persona “es sana como una manzana” y también se asegura que donde entran las manzanas no hace falta que entre el médico.

Las manzanas son tan importantes en la alimentación mundial que en varios idiomas una serie de productos vegetales de formas redondeadas recibe nombres compuestos encabezados por el de estas frutas. Ya vimos en un anterior artículo como la denominación antigua de pomo o poma que se daba a la manzana en los países europeos de lenguas neolatinas se usó para dar un nombre a los para ellos exóticos tomates y papas. Asimismo, en italiano a la manzana se le llama mela y a todo fruto antes desconocido introducido en Italia se le anteponía esa palabra a modo de prefijo. Así la granada es melagrana, el membrillo melacotogna, la berenjena melanzana e incluso uno de los nombres de la naranja es melarancio.

En cuanto al actual nombre castellano de esta fruta viene del español antiguo mazana, a su vez derivado del latín mattiana.

Según los agrónomos, la manzana es el fruto de un árbol caducifolio de la familia de las rosáceas propio de climas templados, aunque resiste temperaturas bajo cero y supera la barrera de las estaciones en ambientes y atmósferas controladas. Contiene azufre, fósforo, vitaminas C, B, PP y E y azúcares. Una manzana grande tiene sólo 100 calorías y por eso está en muchas dietas para bajar de peso.

Hay más de 250 variedades, de las cuales unas 60 son del grupo Delicious Rossé, otras 30 son del grupo Golden Delicious y unas 10 del Rome Beauty. En Uruguay se cosechan la Reineta de Canadá, la Jonathan, varios tipos de Deliciosa, la King David, la Court Pendú, la Ben Davis y la verde Granny Smith o la Rome Beauty o Porteña.

Su versatilidad es enorme. Es la fruta típica para postre dadas sus propiedades digestivas y su uso es casi ilimitado en las cocinas mundiales, no sólo en la pastelería, además de su utilización industrial, ya que sirve para producir alcohol. En Europa, sobre todo en Asturias, se hace con ella una sidra fantástica, mientras que los normandos destilan, de la sidra fermentada, el famoso Calvados. También es excelente el vinagre de manzana. Se pueden comer de muchas maneras: frescas, secas o en conserva; crudas (solas o en compañía de quesos); en ensaladas como la Waldorf o la Macedonia; hervidas (en compotas o purés), al horno (con azúcar o para acompañar carnes de cerdo asadas); guisadas (p.e. en el chucrut); fritas (en buñuelos o panqueques); en tortas, tartas, bizcochos y postres como el famoso apfelstrudel o la crostata (pasta frola), en mermeladas y confituras o en jugos, etcétera, etcétera.

Pese a lo que le pasó a Adán y Eva, la manzana es un alimento imprescindible, rico, saludable y barato. ¿No les parece?

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