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Oferta de cuidados paliativos se triplicó pero formación de médicos es optativa

La falta de formación en cuidados paliativos condiciona la atención; expertos esperan que proyecto de ley contribuya a que se incluya en la currícula de todos los médicos 

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17 de agosto de 2020 a las 05:00

Uruguay es el país de América Latina con mejor cobertura en cuidados paliativos. Cuando en 2011 la disponibilidad de estos tratamientos era del 18%, en 2019 se alcanzó al 59%, según un documento realizado por el Ministerio de Salud Pública. Esto marca un claro avance en la política sanitaria del país y es parte de un enfoque deliberado de las autoridades del Ministerio de Salud Pública, aunque todavía sigue siendo necesario que las universidades contribuyan a mejorar esta situación. Y ese es, entre otros, uno de los motivos que impulsó a los parlamentarios de todos los partidos a promover una ley que vaya en ese sentido.

Los cuidados paliativos son definidos por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como un “enfoque para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias que enfrentan los problemas asociados con enfermedades potencialmente mortales”. Si bien esa definición puede confundir, no siempre los cuidados paliativos son administrados a personas con enfermedades terminales u oncológicas. 

El proyecto de ley propone "asegurar en todo el territorio nacional el acceso universal, equitativo y oportuno a la asistencia paliativa integral, brindada por un equipo interdisciplinario formado y calificado" para "disminuir el sufrimiento de las personas, mediante un adecuado control del dolor y otros síntomas".

Entre otros conceptos que desarrolla menciona el derecho del paciente a "morir con dignidad", lo que "supone vivir dignamente hasta el último momento" y requiere que el enfermo sea considerado "como ser humano hasta el momento de la muerte, el respeto a sus creencias y valores, así como su participación en la toma de decisiones mediante una relación cercana y sincera con el equipo asistencial".

Eduardo Lasalvia, oncólogo de profesión e integrante de la cátedra de cuidados paliativos del Centro Latinamericano de Economía Humana (Claeh) aclara que esta atención no se limita a un área determinada de salud, sino también a pacientes con enfermedades cardíacas, respiratorias y neurológicas. “A mi criterio y más allá que sea necesario un posgrado a nivel nacional de cuidados paliativos, es muy importante introducir el concepto de cuidados paliativos en estudiantes de pregrado”.

En ese sentido el proyecto de ley afirma que las instituciones formadoras de médicos, auxiliares y licenciados en enfermería, psicólogos y trabajadores sociales "deberán promover la formación a nivel de grado y posgrado sobre aspectos básicos de Cuidados Paliativos. Se deberá asegurar la formación profesional con nivel especialista en Cuidados Paliativos".

Tanto la Universidad de la República (Udelar), como el Claeh cuentan con cursos de cuidados paliativos. Aunque eso no significa que sean obligatorios, algo que preocupa, no solo a Lasalvia, sino también a Adriana Della Lavalle, quien encabeza el departamento de cuidados paliativos del Ministerio de Salud Pública (MSP). “Los que nos recibimos en alguna área de la salud no tenemos formación formal en cuidados paliativos. Todos los que nos recibimos de médicos, enfermeros, psicólogos o asistentes sociales, para tener algo de formación en cuidados paliativos, tenemos alguna materia opcional, o si queremos hacer alguna maestría posterior es a nuestro costo”, señaló a El Observador.

En la Udelar existe una materia optativa en paliativismo, que es dictada por la doctora Gabriela Píriz en conjunto con dos colegas, y anualmente la cursan aproximadamente 80 personas. Píriz, quien también encabeza el servicio de medicina paliativa del Hospital Maciel, afirma que si bien esta situación podría ser mejor, “se ha hecho muchísimo” desde la Udelar para mejorar la oferta en esta temática.

La materia, que existe hace siete años, posiblemente sea incluida en algún momento dentro de la currícula obligatoria, aunque no es algo sencillo, ya que para eso se precisa hacer modificaciones en el plan de estudios, algo que Píriz considera complejo. Aún a pesar de ese escenario, para la médica “desde Udelar se está haciendo un esfuerzo grande y una gran apuesta para incorporar esto en muchas carreras, no solo en la carrera de Medicina”.

Además de este curso optativo, esa casa de estudios ofrece una especialización en cuidados paliativos: un diplomado, que tiene 35 cupos y se “abre” cada dos años. Según explicó la médica, el diplomado tiene una gran demanda, por lo que lo que a lo largo de los 11 años que ya lleva desde que se abrió, se fueron aumentando sucesivamente los cupos: en sus orígenes eran solamente diez los estudiantes admitidos. Para Píriz, uno de los obstáculos que conspiran para aumentar aún más la capacidad admitida es el volumen de docentes con los que cuentan desde esa institución. A raíz de esa situación, el criterio utilizado para seleccionar a los estudiantes es su lugar de procedencia: no es lo mismo trabajar en Flores, uno de los departamentos con menos población y menos paliativistas, que en Soriano, en donde la cobertura llega al 70%.

Autodidactas

En la primera facultad privada de medicina del país existe una asignatura en cuidados paliativos que se ofrece en el quinto año de la carrera, aunque es opcional. Lasalvia está convencido de que el camino que debe tomar la institución es la de hacer obligatorio el curso: “La intención nuestra y contando con el aval de la decana es, próximamente, introducir los cuidados paliativos a la currícula de la carrera de medicina como algo, ya no electivo, sino obligatorio. Eso nos parece que es una necesidad imperiosa”. 

En todo momento el oncólogo subrayó la buena respuesta que han tenido por parte de la carrera en relación a este curso: “una cosa muy interesante es que cada vez más los estudiantes lo eligen como opción, es un tema que genera mucha avidez e interés”. Además, a pesar de que el Claeh cuenta con pocos posgrados en medicina, para Lasalvia sería bueno que en algún momento se instrumentara uno en cuidados paliativos.

“La mayor parte de los paliativistas que hay acá, hemos estudiado en forma autodidacta y aprendiendo de especialistas de otras latitudes. En algunos casos te vas a hacer el curso a Argentina, o cursos online, sobretodo en la escuela española que a instancias del profesor Marcos Gómez Sancho genera periódicamente cursos de actualización y conferencias online”.

En ese diagnóstico también coincidió Rita Rufo, médica especializada en cuidados paliativos y presidenta de la Sociedad Uruguaya de Medicina y Cuidados Paliativos, quien aseguró que hay 200 paliativistas adheridos a la sociedad.

“Desde el punto de vista académico por supuesto que podría ser mejor la situación, hay cosas que se pueden mejorar. Porque el que no puede acceder a los costos de irse al extranjero o pagar un curso en el exterior tiene que poder formarse acá”. “Lo que, justamente la ley apunta es que haya más formación local y que sea suficiente”, concluyó Rufo, esperanzada en que la situación de la carencia en la oferta educativa se revierta lo más rápido posible

 

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