1 de abril de 2019 5:00 hs

Saber previamente en qué condiciones está la vivienda. Haber recorrido el barrio y conversado con los vecinos. No dejarse entusiasmar demasiado por el rematador o escuchar comentarios negativos de posibles competidores. Esos son algunos aspectos que un interesado debe tener en cuenta cuando concurre a un remate con la intención de adquirir un inmueble.

El rematador habla, expone las bondades del bien que quiere vender, busca convencer al público para conseguir la mejor oferta. Esa es su misión. En el salón hay interesados reales, otros ficticios y varios curiosos. Algunos participantes eligen sentarse en las primeras filas y otros prefieren quedarse de pie en el fondo del local. Las estrategias son distintas y muchos de los presentes tienen varias batallas encima. Por eso, un interesado sin experiencia debe tomar recaudos antes y durante el remate judicial de una vivienda.

El portal Infocasas realizó durante el fin de semana  un evento inmobiliario en el que participaron varios expositores. Uno de ellos fue Mario Stefanoli, secretario general de la Asociación Nacional de Rematadores, Tasadores y Corredores Inmobiliarios (Anrtci).

Durante su disertación, el rematador con más de 30 años de experiencia, trasladó al púbico algunos consejos.

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Como primer aspecto a tener en cuenta señaló que se le debe pedir a un escribano que analice toda la documentación de la propiedad.

Luego, el segundo paso. “Como costumbre, si hay un inmueble que interesa, hay que recorrer, hablar con los vecinos, ver si en la zona no hay nada negativo que incida en la eventual compra que se va a hacer”, dijo.

Después, el interesado debe determinar cuál es el valor máximo que está dispuesto a pagar por la propiedad. Stefanoli aclaró que muchos remates son sin base, pero eso no quiere decir que en la subasta se permita ofertar cualquier precio. Allí, el rematador fija un valor mínimo para comenzar a recibir ofertas. Comentó que otro tema importante es saber si la casa o apartamento está ocupado o disponible. Añadió que la mayoría de las veces ocurre lo primero.

Rematador Mario Stefanoli

También es indispensable tener conocimiento previo del estado de conservación que tiene la vivienda. “A veces el ocupante no permite el acceso, en ese caso el rematador saca fotografías y las muestra; es fundamental que el interesado esté al tanto del estado para saber qué costos va a tener que afrontar luego”, explicó.

Estrategias durante la subasta

En el remate, Stefanoli contó que muchos participantes tienen cábalas o determinados modos de proceder. “¿Dónde hay que ubicarse físicamente? Donde ustedes quieran. Hay gente que se sienta en la primera fila así no ve quién está atrás o quien levanta la mano; otros prefieren pararse en el fondo”, relató.

También varía la postura al momento de ofertar; algunos prefieren pujar al comienzo y otros esperan.

El rematador indicó que se debe estar atento a algunas situaciones y dio un ejemplo. “Ustedes están entrando al remate y ven que una persona le dice a otra: ‘¿viste que la casa está ocupada y además hay niños?’ En realidad eso lo están diciendo para que ustedes lo escuchen y cambien la idea que traen”, dijo. Por eso, expresó que “siempre hay que tener en cuenta que puede haber gente malintencionada que busca que otras personas no oferten”.

Afirmó que el objetivo del subastador es que la gente se entusiasme y siga ofertando más allá del límite que tenía previsto. “Yo les voy a decir que el ladrillo es la mejor inversión, que la oportunidad es ahora y que probablemente un inmueble como el que se remata no vuelva a aparecer en el mercado por determinado tiempo”, relató. “Los voy a motivar para que se entusiasmen y sigan ofertando. Ustedes no tienen que hacerme caso”, complementó.

Tener dinero disponible

Stefanoli explicó que al momento de comprar la vivienda hay que hacerse cargo de algunos gastos. Dentro de las dos horas siguientes a la realización de la subasta el comprador debe abonar una seña del 30% del valor de la propiedad, más comisión e impuestos. Informó que ese monto se puede pagar a través de una transferencia bancaria o una letra de cambio.

Por eso, sostuvo que es fundamental tener dinero disponible. “Hay gente que se presenta a un remate, pero en realidad tiene dinero en un plazo fijo que vence dentro de tres días; no puede contar con esa plata, no puede presentarse al remate”, afirmó

 

 

 

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