Los jefes de inteligencia de los países que forman el grupo “Cinco Ojos” acusaron a China de robo de propiedad intelectual y de utilizar inteligencia artificial para piratear y espiar a otros países.
Los funcionarios de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda hicieron los comentarios luego de reuniones con empresas privadas en el centro de innovación tecnológica estadounidense Silicon Valley.
El director del FBI, Cristopher Wray, dijo que la advertencia conjunta tenía como objetivo confrontar la "amenaza sin precedentes" que China representa para la innovación en todo el mundo.
Desde la tecnología cuántica y la robótica hasta la biotecnología y la inteligencia artificial, China está robando secretos en varios sectores, dijeron los funcionarios.
"China ha atacado durante mucho tiempo a las empresas con una red de técnicas al mismo tiempo: intrusiones cibernéticas, operaciones de inteligencia humana, inversiones y transacciones corporativas aparentemente inocuas", dijo Wray.
"Cada hilo de esa red se ha vuelto más descarado y peligroso", agregó.
En respuesta, el portavoz del gobierno chino, Liu Pengyu, dijo que el país estaba comprometido con la protección de la propiedad intelectual.
"Nos oponemos firmemente a las acusaciones infundadas y difamaciones hacia China y esperamos que las partes relevantes puedan ver el desarrollo de China de manera objetiva y justa", dijo el portavoz en Washington en un comunicado a la agencia Reuters.
Estados Unidos ha acusado durante mucho tiempo a China de robo de propiedad intelectual y el tema ha sido un punto delicado en las relaciones entre Washington y Beijint. Pero esta es la primera vez que los miembros de la comunidad “Cinco ojos” se unen públicamente para hacer una denuncia.
"El gobierno chino está involucrado en el robo de propiedad intelectual y experiencia más sostenido, escalado y sofisticado en la historia de la humanidad", dijo Mike Burgess, director general de la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad.
Si bien la intención de China de innovar para su propio interés nacional era "buena y totalmente apropiada", Burgess dijo que "el comportamiento del que estamos hablando aquí va mucho más allá del espionaje tradicional".
El mes pasado, su departamento desbarató un complot chino para infiltrarse en una prestigiosa institución de investigación australiana que implicaba colocar allí a un académico para robar secretos, dijo.
"Este tipo de cosas suceden todos los días en Australia, al igual que en otros países de aquí", agregó Burgess.
La declaración de Cinco Ojos se produce después de una advertencia del grupo en mayo sobre una operación de espionaje china generalizada que, según dijo, tenía como objetivo infraestructura crítica y varios otros sectores.
El gobierno chino desestimó esas acusaciones como una "campaña de desinformación colectiva".
Wray dijo que China tenía "un programa de piratería más grande que el de cualquier otra nación importante combinada" que, junto con los espías físicos de Beijing y el robo de secretos comerciales de empresas privadas e instituciones de investigación, le dieron al país un enorme poder.
"Parte de lo que lo hace tan desafiante son todas esas herramientas implementadas en conjunto, a una escala como nunca hemos visto", dijo Wray.
Los funcionarios pidieron a la industria privada y al mundo académico que ayuden a contrarrestar esas amenazas, la principal de las cuales, según dijeron, eran las herramientas de inteligencia artificial.
"Nos preocupa que la IA sea un amplificador para todo tipo de malas conductas", dijo Wray, acusando a China de robar más datos personales y corporativos que cualquier otra nación.
"Si piensas en lo que la IA puede hacer para ayudar a aprovechar esos datos para llevar lo que ya es el programa de piratería más grande del mundo y hacerlo mucho más efectivo, eso es lo que nos preocupa", dijo.
(Con información de agencias)