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Verónica Alonso corre contra el tiempo y su futuro es una incógnita

Todavía no resolvió cómo pararse de cara a las elecciones de 2019, pero se mueve como una posible precandidata

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04 de junio de 2018 a las 05:00

El senador nacionalista y líder del sector Todos, Luis Lacalle Pou, intenta "tender puentes"; el líder de Alianza Nacional y también senador Jorge Larrañaga comienza a juntar firmas para impulsar un plebiscito por reformas sobre la seguridad y sabe que será precandidato pese a que su sector está dividido; el grupo de intendentes blancos que formaron su propia agrupación continúan con reuniones para definir una precandidatura. Y mirando todo ese escenario con sus propios cálculos está la senadora Verónica Alonso, quien no adelanta definiciones y pisa con cautela.

Para la senadora "todavía falta tiempo" para las internas de junio de 2019 pero también es consciente de que los tiempos comienzan a acortarse. Cuando quiera acordar habrá una selección de fútbol campeona del mundo y algunas de las definiciones postergadas por la clase política uruguaya pasarán a ser un asunto de primer orden. Aunque no lo diga en voz Alonso, coquetea con la idea de una candidatura.

Es la única mujer del Partido Nacional que aparece en las encuestas de opinión. Pero la pregunta, que ni siquiera ella sabe contestar aún, es cómo será ese camino hacia la elección interna y junto a quienes aparecerá en la foto.

Desde hace un año y medio, Alonso sale a recorrer el país para hablar con vecinos a través del "Timbrazo", una actividad en la que visita barrios y localidades y que se hizo más conocida por el llamado "Timbreo" del presidente argentino, Mauricio Macri.

"Algunos dicen que es una búsqueda electoral, pero no lo es. La búsqueda es tratar de entender un poco más qué es lo que siente la gente. ¿Por qué? Porque desde ahí es de donde nosotros podemos llegar a plantear ideas, propuestas. Es a partir de lo que te dice la gente. No acá adentro, sentado en un escritorio, alejado", dice a El Observador desde su despacho en el Parlamento.

"No creo que sea todavía momento de hablar de elecciones o de candidaturas. Creo que sí empieza a llegar el tiempo y para mí es pasado el segundo semestre"

Pero las recorridas no son solo para hablar con vecinos, que bien pueden ser vistos como futuros posibles votantes. Alonso también ha viajado al interior para reunirse con el grupo de intendentes que hace un tiempo decidieron abandonar a Larrañaga y formar su propia agrupación, a la que por ahora le sirve más ser identificada sin un nombre en particular. Eso no significa, insiste la senadora, que sí o sí vaya a integrarse a ese nuevo sector inspirado en Wilson, pero sí que está dentro de su análisis cauteloso.

"Es conversar, analizar distintas opciones. Tengo muy buena relación con los intendentes, he venido conversando, me reuní con algunos y en una ocasión me reuní con todos (en Durazno). También tengo contacto telefónico", sostiene y agrega: "Primero conversamos aquellos temas que nos unen, dónde están los puntos que nos resultan comunes. Ahí estuvimos analizando algunos temas que tienen que ver con la descentralización educativa y en el tema seguridad. Después analizando opciones que ayuden a que el partido crezca". De todas maneras, en ese grupo juega con obstáculos y ciertas resistencias que no le dejan el camino tan llano.

Lo cierto es que la senadora ve poco probable volver al sector de Larrañaga y tal vez un ejemplo claro de eso es que no lo acompañará en la recolección de firmas para una reforma constitucional, una de las jugadas más significativas del líder de Alianza Nacional del último tiempo. Alonso no firmará y además no duda señalar públicamente los puntos de la propuesta con los que discrepa.

Al otro eje nacionalista no lo ve como una opción. Si bien el diálogo con Lacalle Pou existe y es bueno – y reconoce que tiene un "sector fuerte y sano"-, no se identifica con ciertas ideas herreristas y se define como "un poco más social demócrata o con una mirada más de centro-izquierda" que, asegura, "le falta" a su partido: "Le hace falta para conquistar a muchos desilusionados que quizás tienen la certeza o casi la convicción de que no piensan votar al Frente Amplio pero que no piensan que la opción la tienen en el Partido Nacional. Lo que tenemos que lograr es que encuentren, que empiecen a ver en el Partido Nacional esa opción".

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Alonso dice ser "de las convencidas de que al Partido Nacional le faltan más opciones para crecer, ganar y despegarse de ese 30% de votos" que los persigue desde hace dos elecciones. Y de lo que también está convencida es de que la decisión de candidaturas "no esté basada en el reparto de lugares".

"Me niego porque me parece que eso también es lo que le ha hecho mucho daño a la política. Esto no se basa en ´a ver dónde se acomoda sultanito o menganito´. Es una decisión muy importante la que está en juego, lo que significa ganarle a un gobierno que a nuestro entender ha hecho más cosas mal que bien y no puede ser la búsqueda de a ver dónde se acomodan algunos", afirma.

Los números y la bola de cristal

Una fórmula presidencial para las elecciones de octubre de 2019, y noviembre siguiente en caso de que haya segunda vuelta, conformada por una mujer y un hombre parece una opción muy razonable. Y Alonso cree que "le haría muy bien al país". De todos modos, su convicción es que los candidatos a presidente y vice se eligen de acuerdo a lo que marquen los votantes en las elecciones internas y para eso, no cuenta "con la bola de cristal".

"Al Partido Nacional le faltan más opciones. Necesita más opciones para crecer y para ganar. Y ese es mi objetivo"

"Es verdad de que se habla la fórmula mixta y en el caso de una mujer, a nosotros los números nos vienen dando bien. Vienen marcando bien y eso me da no solo orgullo sino la responsabilidad de que lo implica para adelante. Pero no me gusta hacer futurología. Hay que trabajar y veremos cómo se resuelve la interna el año que viene", señala.

Alonso sigue timbrando casas de vecinos, analizando las preocupaciones que le transmiten para elaborar propuestas y sumando adeptos para la próxima jornada vecinal. Y mientras tanto, la idea de ser precandidata da vueltas por su cabeza.

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