La Armada española recibe su primer dron marítimo: el Sead 23 fue hecho por una firma gallega y navega sin ser detectado
Mide siete metros de eslora, está fabricado en fibra de vidrio, impulsado por un motor diésel de 320 caballos con propulsión waterjet y puede alcanzar los 36 nudos. Pero su verdadera virtud no está en la velocidad: puede permanecer en el mar hasta una semana navegando a baja velocidad, casi invisible para el radar.