El cierre de campaña en la recta final hacia las elecciones provinciales se vio marcado por un clima de alta tensión y cruces de acusaciones entre el oficialismo y la oposición. A días de los comicios, la seguridad de los actos de campaña y las declaraciones de los principales actores políticos se convirtieron en el centro del debate.
Uno de los puntos más candentes de la disputa se dio en torno al acto de cierre de campaña de La Libertad Avanza (LLA) en el partido bonaerense de Moreno, donde se generó polémica por las condiciones de seguridad del evento. El gobernador Axel Kicillof respondió a las acusaciones de la oposición, que le achacan la responsabilidad de permitir lo que califican como una "zona liberada".
Las acusaciones sobre seguridad
La controversia se desató tras un informe del ministro de Seguridad de la Provincia, Javier Alonso, que señaló que no estaban dadas las condiciones para garantizar la seguridad del presidente Javier Milei durante el acto en Moreno. Alonso destacó que el lugar elegido, el Club Villa Ángela en el barrio Trujui, no contaba con la infraestructura necesaria para albergar a las 10 mil personas esperadas, y advertía que había un solo acceso al predio, lo que dificultaba el control de la seguridad.
Frente a estas advertencias, Patricia Bullrich, ministra de Seguridad Nacional, acusó a Kicillof de "incumplir sus obligaciones legales" y de "estigmatizar" a los vecinos de Villa Trujui. A través de un mensaje en redes sociales, Bullrich calificó el accionar del gobernador y su ministro de "extorsivo y mafioso", asegurando que esto ponía en peligro la seguridad del presidente y de los bonaerenses.
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El candidato a diputado de LLA, Sebastián Pareja, también se sumó a las acusaciones, afirmando que Kicillof estaba "renunciando públicamente a brindarnos seguridad" y que su conducta podría tener como objetivo "provocar un atentado a la máxima investidura de la República".
Por su parte, Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero y candidato a senador por LLA, consideró que el gobernador y su ministro estaban "promoviendo una zona liberada" para "entorpecer un acto democrático", lo que, según él, constituía un "ataque a la gobernabilidad". En su mensaje, Valenzuela también vinculó la violencia y la "prepotencia" del kirchnerismo con los intentos de entorpecer el acto en Moreno.
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Javier Milei y su denuncia contra el kirchnerismo
En medio de las acusaciones, el presidente Javier Milei lanzó duras declaraciones, acusando al kirchnerismo de querer "destruir su plan económico" y de recurrir a "manifestaciones violentas" e incluso intentar "matarlo". Durante una entrevista con Louis Sarkozy, Milei explicó que el kirchnerismo y sus aliados estaban aplicando una estrategia de "quemar las naves", una táctica de "a todo o nada" que incluiría tanto maniobras en el Congreso como violencia en las calles.
El presidente argentino también expresó su preocupación por los recientes ataques sufridos por su comitiva en Lomas de Zamora, donde su caravana fue atacada con piedras. El presidente consideró estos actos de violencia como "los últimos manotazos de ahogado de un régimen que está por caer" y subrayó que el kirchnerismo estaba utilizando el caos como estrategia para desviar la atención de los problemas de su gobierno.
Kicillof responde: “Un freno al desborde”
En respuesta a estas acusaciones, Kicillof defendió su postura a través de un mensaje en redes sociales. En su tweet, el gobernador calificó como "desesperadas" las declaraciones del gobierno nacional, acusando a sus funcionarios de recurrir a mentiras y "curros" para desviar la atención. El gobernador cuestionó la actitud del gobierno nacional, que, según él, prefería "enrarecer el clima social" y "agitar el odio" en lugar de enfrentar el juicio de las urnas.
El gobernador también se refirió a los incidentes ocurridos en Lomas de Zamora, afirmando que la caravana presidencial había sido "organizada para provocar", y que había existido una "sospechosa desprotección" del presidente. En este sentido, Kicillof criticó a la ministra Bullrich por reconocer las fallas en el operativo de seguridad, pero al mismo tiempo destacó el papel de la Policía Bonaerense en evitar un caos mayor.
Respecto al acto de cierre de campaña en Moreno, señaló que el lugar elegido no estaba preparado para un evento masivo y que la convocatoria era "extraña y sospechosa". Sin embargo, aclaró que la seguridad del presidente estaba a cargo de Casa Militar y las fuerzas federales. El gobernador hizo un llamado a los vecinos de Moreno a evitar acercarse al evento, instando a expresar el enojo con "votos en las urnas" y no con "gritos ni piedras".
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Kicillof cerró su mensaje advirtiendo que responsabilizaba a Milei por cualquier "desorden o violencia" que pudiera ocurrir y reiteró su compromiso con la democracia, asegurando que la respuesta a las provocaciones sería siempre "serenidad y responsabilidad".