El Senado podría acaparar la escena del cierre de campaña de la provincia de Buenos Aires. Con el escándalo de las coimas en la ANDIS como telón de fondo, la oposición impulsa una sesión ordinaria para el próximo jueves con la intención de tratar el veto de la ley de Emergencia en Discapacidad.
“La decisión política está. Lo más seguro es que haya sesión”, la frase sale de la boca de los principales senadores del peronismo que fueron consultados por El Observador de cara a la posibilidad de que el recinto habrá sus puertas el jueves.
Más allá de la confirmación y la voluntad del peronismo de sesionar, en los pasillos del Senado reina la cautela respecto de lo que pueda pasar el jueves. “Hay que ver que hacen los gobernadores y una parte de la UCR”, explican los asesores que llevan el poroteo de cara a la votación por el veto.
En ese marco, desde la oposición aseguran que “si hay quórum para sesionar, los dos tercios para el rechazo del veto también van a estar”.
Qué puede ocurrir en el Senado
Las dudas sobre la posibilidad de sesionar surgen del calendario electoral. Hay senadores que ya manifestaron su voluntad de rechazar el veto que no quieren regalarle una victoria parlamentaria al peronismo a tres días de las elecciones en la provincia de Buenos Aires.
Pero el cálculo no es sencillo. En todos los despachos se hacen cuentas y el impacto en las elecciones nacionales del 26 de octubre también juega. Con la imagen de la gestión en baja y un Gobierno que se consume desde adentro por el fuego que propaga su propia interna, las dudas sobre seguir arriba del barco se multiplican.
El argumento que llevará el peronismo a la reunión de Labor Parlamentaria que se realizará el jueves es sencillo. Cada día que pasa cuenta para las familias que lidian que la burocracia estatal para llevar adelante tratamientos.
La discusión será dura y el riesgo es grande. No hay margen para el error. Si falla el cálculo y los dos tercios no están, el veto quedará firme.
La cuenta es simple. La oposición necesita dos tercios de los presentes para rechazar el veto, 48 legisladores en caso de que estén los 72 presentes. El tema es sensible, los votos están. Pero el cronograma electoral puede meter la cola y dejar al peronismo pedaleando en el aire.
En caso de que el Senado rechace con dos tercios el veto, cosa que ya sucedió en Diputados, la norma entrará en vigencia de forma automática. En este caso no hace falta la promulgación por parte del Poder Ejecutivo.