Díaz Ayuso celebra el fallo histórico en España: "No es el Fiscal General, sino Pedro Sánchez, quien se ha sentado en el banquillo"
La presidenta de la Comunidad de Madrid ha ofrecido una declaración institucional desde la Real Casa de Correos, tras la condena a Álvaro García Ortiz. Dijo que Sánchez ha utilizado a García Ortiz con un único objetivo, “atacar y dañar a un adversario político”.
La condena del Tribunal Supremo al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, detonó este viernes una de las declaraciones más duras que Isabel Díaz Ayuso ha dirigido contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un conflicto que ya escala hacia un pulso político total entre Moncloa y la Puerta del Sol.
Desde la Real Casa de Correos, la presidenta madrileña aseguró que teme que Sánchez esté preparando “algo desquiciado” tras la sentencia, a la que calificó, sin matices, como “hechos propios de una dictadura”.
Para la líder popular, la condena del fiscal general —dos años de inhabilitación y multa por revelar información confidencial sobre Alberto González Amador, pareja de Ayuso— confirma un patrón de “abuso de poder” cuyo responsable político sería directamente el presidente del Gobierno.
Ayuso no se limitó a interpretar la sentencia como una victoria judicial. La presentó como prueba de una “estrategia” mayor: según ella, Sánchez habría “dinamitado la separación de poderes” y utilizado a García Ortiz con un único objetivo, “atacar y dañar a un adversario político”.
“España no se merece un Gobierno que les mienta”, declaró, en un tono que buscó proyectar una ruptura moral entre ciudadanía e instituciones. Y fue más allá: afirmó que el país se encuentra “en el momento más delicado desde la Transición” y que la disputa política actual solo puede resolverse entre “autocracia o libertad”.
Un 20N reinterpretado
Ayuso situó el fallo del Supremo en una dimensión histórica: “El 20N pasará a ser un día histórico para la democracia española”, afirmó, transformando la fecha —tradicionalmente ligada a la muerte de Franco— en un símbolo de regeneración institucional.
La presidenta madrileña presentó la decisión judicial como evidencia de que “la justicia funciona”, subrayando que el fiscal general, que debía proteger la ley, “se dedicó a delinquir”.
También celebró que el tribunal haya reconocido el daño moral a su pareja, un punto en el que acusó nuevamente al Gobierno de intentar “acabar por vías ilegítimas” con ella.
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Pedro Sánchez y Álvaro García Ortíz
Un choque que se agranda y un tablero que se estrecha
La presidenta madrileña reclama una “nueva etapa de cordura”, incluso una “nueva Transición”, y llama a los españoles a unirse para “defender la democracia liberal” frente a un Gobierno que, según ella, actúa como “una autocracia que siembra zozobra y venganza”.
La retórica de Ayuso dibuja un país dividido por “un muro siniestro” levantado, según su diagnóstico, por Sánchez. Y aunque su mensaje apunta a un frente amplio, su objetivo inmediato es claro: situar al presidente del Gobierno en el centro del escándalo y reforzar su propia figura como contrapeso político, moral e institucional.