El compromiso expuesto por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de "impulsar" un nuevo sistema de financiación de las comunidades autonómicas en la próxima legislatura --en caso de que el PSOE se quede en el Gobierno-- generó rechazo entre las regiones que dirige el Partido Popular (PP).
Mientras las fuerzas independentistas reclaman abordar el déficit público catalán y condicionan esa política a un eventual apoyo a la investidura de Pedro Sánchez, los responsables de Hacienda de comunidades presididas por el PP mostraron su rechazo a una hipotética condonación de la deuda autonómica.
Sin embargo, si hay acuerdo entre dirigentes autonómicos de todos los colores políticos sobre la necesidad de modificar la fórmula de distribución de recursos entre las comunidades.
Montero se refirió este martes a una reforma del sistema de financiación autonómica como una "urgencia" para el PSOE y dijo que está en su programa para la próxima legislatura, aunque aun no está claro si Sánchez tendrá los apoyos parlamentarios suficientes para quedarse al frente de La Moncloa.
La idea de los socialistas es tratar "no solo los recursos que entran en el sistema, sino también la situación de endeudamiento de las comunidades y el esfuerzo fiscal con la vuelta de las reglas fiscales", indicó Montero.
El tema está en el centro de las negociaciones de cara a la investidura del próximo presidente de Gobierno. Desde el primer momento ERC incluyó entre sus condiciones abordar el déficit fiscal de Cataluña, una reivindicación compartida por Juntos.
Por su parte, el presidente de la Generalidad, Pere Aragonès, dijo este martes que la aspiración de su partido no es "pensar un nuevo sistema global para todas las comunidades autónomas, sino conseguir que los recursos que se generan en Cataluña sirvan para financiar los servicios públicos de la comunidad y se acabe el déficit fiscal". "No iremos de la mano de (Isabel Díaz) Ayuso y (Emiliano) García-Page a defender un nuevo modelo de financiación", añadió.
Per varios de los dirigentes autonómicos del PP reaccionaron a la propuesta de Montero, interpretada como un guiño a Cataluña. La consejera andaluza de Economía y Hacienda, Carolina España, advirtió al PSOE contra posibles "nuevas prebendas" a las fuerzas independentistas. "Ahora que vuelve a necesitar a los independentistas, anuncia nuevas prebendas en el marco de una hipotética reforma del sistema de financiación", disparó.
En tanto, la consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert, anunció que el Gobierno de Díaz Ayudo combatirá judicialmente eventuales condonaciones de la deuda autonómica. "Nos opondremos con todos los medios. Las deudas hay que asumirlas y pagarlas, no se pueden condonar, porque la distorsión económica sería muy importante, empobreciendo al conjunto de españoles", sostuvo Albert.
Por su lado, el consejero gallego de Hacienda, Miguel Congos, expuso su "preocupación" ante una hipotética quita de deuda. "Aunque parece que se está hablando de condonación, lo que se está proponiendo es una mutualización de la deuda, es decir, repartir la deuda de algunas comunidades autónomas que se estima que están demasiado endeudadas entre todas las comunidades autónomas", explicó.
A su juicio, la condonación de la deuda a unas comunidades y no a otras provocaría "incentivos perversos", ya que considera que algunas regiones "tienen demasiada deuda porque en su día gastaron más, por encima de su capacidad".