La sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados de este miércoles se desarrolló en medio de una fuerte tensión, marcada por los gritos y abucheos a la vicepresidenta Yolanda Díaz y al ministro Félix Bolaños, en un ambiente cargado de reproches y acusaciones.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, tuvo que intervenir para frenar la sesión debido a los constantes gritos de "¡Cómplice!" lanzados por la bancada del Partido Popular (PP) hacia la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz.
La acusación de "complicidad" con la corrupción, especialmente en relación al caso Koldo, fue el centro de la ofensiva popular contra la líder de Unidas Podemos.
Yolanda Díaz: ¿Cómplice de la corrupción?
Durante la sesión, los diputados del PP interrogaron a Díaz sobre su vínculo con un gobierno al que acusaron de estar "rodeado de ministros corruptos". "¿Por qué siguen abrazados a un Gobierno corrupto y con ministros que mercadean con prostitutas?", cuestionó el portavoz popular. Además, se le reprochó que su apoyo al Ejecutivo respondiera a intereses personales, como "un viaje más en el Falcon" o "3 minutillos más paseando por la moqueta de La Moncloa".
Frente a estos ataques, Díaz se mantuvo firme y defendió la soberanía de España, destacando que el país no es "un vasallo de Trump" y que toma sus decisiones de manera democrática. En declaraciones a los medios, la vicepresidenta reafirmó que España es "una democracia sólida" que ejerce su derecho a decidir. "No vamos a permitir que nadie nos imponga decisiones que no estén en línea con nuestros intereses", subrayó.
Bolaños y los gritos de "¡Dimisión!"
Por otro lado, Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, también fue blanco de duras críticas, especialmente en relación con la petición del juez Juan Carlos Peinado de imputarlo. La diputada del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, le cuestionó duramente sobre su gestión, llamándolo incluso "zombie" por su complicada situación jurídica. Desde la bancada popular, comenzaron a corear "¡Dimisión, dimisión!" en un intento por presionar al ministro.
Bolaños respondió a las acusaciones calificando la solicitud de imputación como "una injusticia" que, según su opinión, se resolverá en "pocas semanas". El ministro reafirmó su compromiso con el Gobierno, indicando que "seguiremos trabajando para hacer de nuestro país un país más justo y mejor".
El rechazo del gasto militar al 5 % del PIB
Otro de los puntos calientes de la sesión fue la posición del Gobierno respecto al gasto militar. Yolanda Díaz respaldó firmemente la decisión de Pedro Sánchez de rechazar la propuesta de incrementar el gasto en defensa al 5 % del PIB, planteada en la cumbre de la OTAN. "España no es un país vasallo de Trump, es un país soberano", afirmó, añadiendo que las decisiones de gasto deben tomarse "democráticamente" dentro del marco de las prioridades nacionales.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, también expresó su desacuerdo con el aumento del gasto militar, afirmando que la prioridad debe ser el gasto social, y que un incremento de la inversión en defensa, ya sea del 2 % o del 5 %, no es aceptable.
Reacciones del PP y la confrontación con el Gobierno
La jornada estuvo marcada por una ofensiva del PP contra el Gobierno, que no solo atacó la gestión de Díaz y Bolaños, sino que también acusó al Ejecutivo de estar alineado con partidos "antisistema" que socavan las relaciones de España con aliados internacionales como la OTAN y Estados Unidos. La bancada del PP insistió en que la postura del Gobierno está perjudicando los intereses de España en la arena internacional, poniendo en riesgo su relación con figuras clave como el presidente estadounidense Donald Trump.
FUENTE: El Observador