En el primer trimestre de 2025, los jubilados recibieron una pensión media de aproximadamente 1.760 euros al mes, lo que representa un 5,5% más que en el año anterior. En contraste, el salario medio de los trabajadores menores de 34 años se situó en torno a los 1.670 euros mensuales, una diferencia que la institución califica como "especialmente sangrante".
Este informe pone en evidencia las crecientes brechas en términos de renta y riqueza entre jóvenes y mayores. Según el Instituto, los datos demuestran que la diferencia económica más significativa en España no es la que existe entre ricos y pobres, sino la que separa a las generaciones de jóvenes y mayores.
Crecimiento de la riqueza de los mayores de 75 años
El análisis también destaca el cambio en la distribución de la riqueza en las últimas dos décadas. Mientras que la participación de los mayores de 75 años en la riqueza nacional ha aumentado en un 12% (pasando del 8% al 20%), los menores de 35 años han visto una disminución en su participación, que ha bajado del 7,5% al 2%. Además, la riqueza mediana de las personas nacidas en los años 80 es casi un 50% inferior a la de aquellos nacidos en los años 60.
En cuanto a los ingresos, entre 2008 y 2024, los trabajadores más jóvenes (18 a 29 años) han experimentado una caída del 3%, mientras que los mayores de 65 años han aumentado sus ingresos en un 18%.
Este fenómeno contrasta con la media europea, ya que los pensionistas españoles tienen una renta un 6,4% superior a la media de la Unión Europea, mientras que los trabajadores españoles perciben un 7,3% menos que sus homólogos europeos.
Los jóvenes recortan su consumo, los mayores lo incrementan
El informe también resalta que desde 2006, los mayores de 65 años han aumentado su consumo real en un 5%, mientras que los jóvenes menores de 30 años han reducido su gasto en un 36%.
Los jóvenes han recortado especialmente en categorías como muebles, transporte, bebidas alcohólicas, ropa y ocio. Sin embargo, el gasto en educación y vivienda se ha mantenido.
El Instituto Juan de Mariana subraya que este ajuste en el consumo de los jóvenes no es el resultado de un derroche, sino de una situación estructural marcada por salarios estancados, vivienda inaccesible y políticas públicas que no priorizan a las nuevas generaciones.
El problema estructural y la situación de la juventud española
El informe también denuncia el alto desempleo juvenil en España, que con una tasa del 26,5% cuadruplica la tasa de desempleo en Alemania y supera la media de la Unión Europea en más de diez puntos.
En cuanto a la vivienda, señala que menos del 50% de los nacidos después de 1985 son propietarios a los 42 años, comparado con el 81% de los nacidos entre 1945 y 1965.
El informe hace hincapié en que los jóvenes están siendo responsables de una situación económica que, según el Instituto, se debe a decisiones políticas, dinámicas macroeconómicas y desequilibrios intergeneracionales. “El verdadero problema es estructural”, asevera el informe.
El sistema de pensiones, un desafío insostenible
El Instituto advierte también sobre la sostenibilidad del actual sistema de pensiones. Según los datos proporcionados, un jubilado recibe un 62% más de lo que aportó al sistema a lo largo de su carrera laboral. Esto ha disparado el déficit de la Seguridad Social, que ronda el 3,8% del PIB (56.000 millones de euros), y la deuda implícita derivada de las promesas no financiadas asciende ya al 507% del PIB.
Desde 2010, las cotizaciones no son suficientes para financiar las pensiones, lo que ha incrementado la carga fiscal sobre los trabajadores, que ya dedican un 39,5% de su salario a pagar impuestos y cotizaciones, frente al 31,8% de la OCDE.
FUENTE: El Observador